Las placas y collares de identificación para tus mascotas son mucho más que un accesorio: son una herramienta práctica que podría garantizar la seguridad de tu mascota.
En caso de que tu perro o gato se extravíe, llevar consigo una placa o collar que permita identificarlo y contactarte facilitará que regrese más rápido a casa, evitará que pase por refugios o perreras y además te podría proteger legalmente: recuerda que en México, si eres tutor de una mascota, debes registrarla en el RUAC (Registro Único de Animales de Compañía). Allí podrás ingresar fotos, los datos de tu perro o gato y tu información de contacto para obtener la credencial con Clave Única de Registro de animales de compañía. Tus mascotas deberán portar siempre esta clave en su placa o collar de identificación.
Incluso si tus peludos cuentan con microchip, este requiere un lector especializado que no está disponible para cualquier persona y no se notan fácilmente, lo que dificulta acceder a tu información de contacto de forma rápida en caso de extravío o emergencia. Algo similar ocurre con los sistemas de localización GPS: el dispositivo puede dañarse en caso de golpes o contacto con el agua, o bien, en ocasiones la batería puede agotarse. Por eso lo mejor es contar con una placa o collar visible como complemento de otras medidas de seguridad.
Actualmente existen muchas formas de identificar a nuestras mascotas. Revisa la siguiente lista y escoge la mejor para tus peludos:
Placas metálicas
Están hechas generalmente de acero inoxidable, aluminio o latón. Este tipo de placas son duraderas, resistentes al agua, los golpes y el desgaste natural. Suelen grabarse a profundidad, por lo que la información que contengan no se borrará. Además, brindan la información esencial fácilmente, sin necesidad de lectores especializados o un dispositivo con internet. Sin embargo, algunas mascotas no soportan el ruido que pueden hacer al chocar con sus collares, y generalmente son tan pequeñas que sólo permiten agregar el nombre de la mascota y un número de contacto.


Placas de silicón, acrílico y otros materiales
El material de estas placas suele ser más ligero y versátil, por lo que hay muchas opciones de personalización de colores y diseños. Son una buena opción para las mascotas que se irritan con el ruido de las placas metálicas, pues son más silenciosas. Sin embargo, son menos duraderas, por lo que pueden romperse, desgastarse y con el tiempo borrarse la información Además, como tienen un tamaño similar a las placas tradicionales, contienen pocos datos.


Collares bordados
Estos son collares en los que en lugar de agregarles una plaquita, se borda el nombre de tu mascota y el número de contacto del tutor. Estos son muy cómodos para los perritos o gatitos, pues no hacen ruido ni tienen accesorios colgantes. Los collares bordados reducen el riesgo de que una placa se caiga y se pierda sin que te des cuenta. A pesar de esto, debes considerar que la información queda muy visible, por lo que cualquier persona podría obtener tu número de teléfono sin que tu mascota esté en una emergencia. Si eliges esta forma de identificar a tus peludos, se recomienda que usen pechera para los paseos para reducir el riesgo de que el collar se rompa durante un paseo y que tu mascota se pierda sin algo que lo identifique.


Placas con código QR o tecnología NFC
Este tipo de placas están hechas de metal, y requieren un dispositivo con lector de QR o tecnología NFC para acceder a la información de tu mascota. Mediante una plataforma o app puedes ingresar todos los datos necesarios de tu perro o gato, incluyendo fotografías e información como alergias, vacunas, medicamentos o enfermedades. Además, tienen la gran ventaja de que puedes modificar los datos de contacto para mantenerlos actualizados sin necesidad de cambiar la placa. Considera que estas placas requieren que el rescatista tenga un celular con datos o acceso a internet.
Recomendaciones
No importa qué tipo de identificación elijas, asegúrate de incluir por lo menos el nombre de tu mascota y un número de teléfono de contacto. De ser posible, agrega también un segundo teléfono o dirección, condiciones de salud, medicamentos y una leyenda que indique si tu mascota tiene microchip.
Asegúrate que la información no se borre con el tiempo y que sea de fácil acceso. Procura que quede en un lugar visible pero cómodo para tu mascota, y no te olvides de mantener tus datos de contacto actualizados. También te recomendamos revisar antes y después de cada paseo que la placa no esté dañada y que siga en su lugar.
Identificar a tu mascota garantizará su seguridad y tu tranquilidad. ¡No dudes en invertir en la mejor placa para tu peludo!