¿Qué son esos bultitos en la piel de mi peludo?

MVZ Alfonso González Sánchez, Hospital Veterinario Peques

¿Alguna vez has acariciado a tu perro o a tu gato y sentiste alguna bolita? Si la respuesta es “sí”, lo más recomendable es que lo lleves a revisión con su veterinario, para que haga un examen físico general y te dé un diagnóstico certero. Aquí aclararemos tus principales dudas al respecto.

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¿Qué son los tumores cutáneos?

Es muy probable que a lo largo de la vida de tu mascota notes algún tipo de bulto, protuberancia o inflamación en su superficie. La mejor forma de detectar estas anormalidades es mediante la observación, así como la palpación de su cuerpo.

Una forma muy fácil es durante el cepillado o al momento de acariciarla. En sentido estricto, se le llama tumor a la alteración de los tejidos que producen un aumento de volumen en alguna parte del cuerpo.

Los tumores tienen dos tipos de comportamiento: benignos o malignos, y ambos pueden crecer sobre la piel o por debajo, siendo estos últimos los más difíciles que puedes notar. Y si a esto le sumas que hay razas que tienen mucho pelo, esto puede hacer más complicado detectarlos. La edad no es un factor para su aparición, ya que pueden presentarse tanto en un cachorro como en un animal viejito.

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Tipos de tumores de piel

Los tumores benignos generalmente son masas pequeñas que no causan dolor y son de crecimiento lento. Por fortuna no representan una amenaza para la vida de tu animalito, y aunque esto aplica a la mayoría de los casos, debes estar atento al comportamiento del tumor (si crece o cambia de tamaño).

Cuando es maligno por lo general su crecimiento es rápido, puede provocar dolor e incomodidad a tu mascota, se puede ulcerar, sangrar y tornarse de color rojizo u oscuro, y desafortunadamente también tiene la capacidad de invadir o infiltrar a otros órganos.

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¿Qué son los lipomas?

Por otra parte, los veterinarios vemos a muchos pacientes a los que les diagnosticamos lipomas, que son masas que en su gran mayoría se clasifican como benignas y son más comunes en perros que en gatos. Generalmente están debajo de la piel, son suaves, con cierta movilidad, no generan dolor, incluso la piel que los cubre no se ve afectada, pero lo malo es que con el tiempo pueden aumentar de tamaño e impedir el movimiento, si se encuentran en zonas de flexión como axilas o ingle.

No obstante, una variante de los lipomas benignos son los lipomas infiltrantes, los cuales suelen invadir a los músculos, provocar molestia al tacto o manipulación, y es más probable que requieran de cirugía para su extracción. Existe otra variante, aun que muy rara, que son los liposarcomas; son malignos, pueden migrar a otros órganos y provocarles metástasis. Por eso es fundamental un diagnóstico certero y a tiempo.

Signos de los lipomas

Difícilmente encontrarás signos, a menos que se encuentren en una zona de mucho movimiento como las axilas o ingle. Si ya creció lo suficiente, es posible que tu mascota evite ciertas posiciones para dormir, por la misma molestia e incomodidad que le provocan.

Diagnóstico

Una aspiración con aguja fina (punción) puede ser suficiente para emitir un diagnóstico certero; en caso de sospechar de algo más grave seguramente tu veterinario recomendará realizar un estudio histopatológico posterior a la cirugía.

Tratamiento

Dependerá del criterio de tu veterinario, porque debe basarse en el examen físico, edad y condición de tu animalito, así como de los resultados obtenidos.

Otros tipos de tumores cutáneos más comunes

  • Papilomas: tienen aspecto de verrugas.
  • Histiocitomas: tienen aspecto de botón, generalmente se dan en animales jóvenes y desaparecen en poco tiempo.
  • Mastocitomas: son tumores de células llamadas mastocitos, en su mayoría malignos; se presentan como abultamientos sin pelos y enrojecidos.
  • Carcinomas de células escamosas: se han llegado a relacionar con la exposición a radiación UV, se presentan en zonas del cuerpo con menor pigmentación y son comunes en perros de pelo blanco.
  • Melanomas: son nódulos oscuros que comúnmente se localizan en párpados o boca. Suelen ser malignos.

Aunque estas son las características generales de los bultos en piel de mascotas, no son una regla. Ante cualquier cambio o aparición de bolitas, acude con tu veterinario de confianza, quien te hará la mejor recomendación: simple observación, revisiones periódicas, cirugías posteriores, combinaciones de alguna de éstas o tratamientos oncológicos complementarios.

El observar y palpar con frecuencia a tu mejor amigo de cuatro patas para ver si algo en su cuerpo ha cambiado, es de suma importancia y así actuar a tiempo.

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