¿Qué hago si mi mascota convulsiona?

MVZ Suhad Sinobias Elías, Hospital Veterinario UNAM-Banfield

Una convulsión es una crisis de origen nervioso: es una manifestación clínica repentina e inesperada de una actividad neuronal excesiva y anormal en el cerebro. Antes de decirte qué medidas tomar al respecto, hablemos sobre las cuatro etapas de una convulsión (aunque hay especialistas que reúnen las dos primeras en una).

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Etapas convulsivas

1. Preictus y aura.

Es la etapa inicial. Durante este periodo -que dura unos minutos o incluso horas-, notarás que tu mascota mostrará cambios de comportamiento, como aislarse, estar inquieta, comenzar a salivar, muestra miedo, apego hacia ti, depresión, entre otros.

2. Ictus o periodo crítico.

Es cuando se produce la convulsión. Vas a observar movimientos musculares involuntarios (lo más común es que yazca en el suelo, pero parezca que está caminando), que duran desde unos segundos hasta minutos. En esta etapa podría perder la conciencia.

3. Posictus o periodo poscrítico.

Este es el periodo final de la convulsión que se caracteriza por comportamientos inusuales como desorientación, orinar o defecar involuntariamente, apetito y sed (en exceso), debilidad, y a veces molestia ante sonidos o luz. Como consecuencia de episodios convulsivos graves o prolongados puede ocurrir que tu animalito presente ceguera, camine en círculos o muestre agresividad repentina. Por fortuna todo esto es reversible, pero puede durar de días a semanas.

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Convulsiones según su clasificación

Se trata de las convulsiones focales o localizadas, que provocan movimientos involuntarios de músculos de la cara o alguna extremidad, masticación o “mordiscos al aire”, querer morderse una parte del cuerpo, chillidos en exceso, en fin.

Y están las de tipo generalizado que se originan en un punto pero se diseminan por todo el cerebro. Se pueden asociar a problemas metabólicos, infecciosos, traumáticos o locales de este órgano, en donde hay una disminución de la conciencia, así como movimientos repetitivos de todo el cuerpo o rigidez de los músculos.

En este tipo generalizado, lo más peligroso es el estado epiléptico (status epilepticus), que es la presentación de convulsiones en serie, sin tener un adecuado periodo de recuperación; esto hace que el gasto de energía por el evento no pueda ser recuperado y pone en serio peligro la vida de tu mascota.

Qué debes hacer ante una convulsión

Si tu peludito convulsiona por primera vez, lo más importante es que conserves la calma, de esta forma podrás ayudarlo. Al presentarse el preictus o periodo previo a la convulsión, el cambio de conducta y actitud te servirá para advertir que le pasa algo raro y de inmediato retira todo aquello que pueda ocasionarle un daño o accidente.

Recuerda que al convulsionar pierde la conciencia, por lo que es importante trates de calmar a tu amiguito, pero siempre teniendo cuidado, ya que puede presentar intentos de mordida (¡no olvides que no es consciente del acto!), así que no metas la mano para sacar su lengua mientras convulsiona, ya que podría haber un accidente (hacia ti o a hacia él). Si es posible, tómale un video del evento, para que tu veterinario determine el tipo de convulsión y la duración; si no puedes hacerlo, cronometra el suceso y toma nota mental para describirle después su comportamiento.

En este momento llama de inmediato a tu veterinario de urgencias para hacerle saber que irás en camino y que pueda recibirte. Él te hará una serie de preguntas como: su edad, si toma medicina preventiva, si ha tenido viajes a corto plazo, si ha sufrido traumatismos (golpes) o ha ingerido sustancias tóxicas, si ha tenido problemas médicos o quirúrgicos con anterioridad.

También se encargará de hacerle estudios de sangre, orina, heces, diagnóstico de enfermedades infecciosas (como moquillo en perros), e incluso resonancia magnética para descartar la presencia de tumores.

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Tratamiento de las convulsiones

Este inicia para los problemas primarios (si los hay, como en el caso de enfermedades renales o hepáticas), y después prescribirá un tratamiento anticonvulsivo. Es importante indicar que no todos los medicamentos disponibles de uso humano se emplean en medicina veterinaria, ya que el organismo de las mascotas los maneja de forma diferente, además la meta o éxito de este manejo se basa en disminuir el número o gravedad de las convulsiones (no siempre es posible eliminarlas al 100 %).

Una vez iniciado el tratamiento, durará al menos tres años y las revisiones de tu médico debes hacerlas al menos cada cuatro meses: hazlo por la salud y bienestar de tu amiguito.

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