Modales caninos para tu cachorro

¿Tienes un nuevo cachorro en casa? ¡Enséñale a comportarse desde el primer momento!

MVZ Ana Isabel Cué Martínez

Un bebé canino siempre llena de emoción. Aunque atenderlo es satisfactorio, comenzar a ver sus travesuras te dará preocupación. Aquí te damos varios tips al respecto.

Desde lo esencial hasta lo comportamental

Toda recomendación comienza con las necesidades básicas –como la alimentación-, pero mejor déjaselas a su dogtor al cual deberás visitar en cuanto tu perrito llegue a casa para que él determine su estado de salud e inicie su esquema de desparasitación y vacunación. Ahora sí, entramos al comportamiento.

No conviene que desde el primer día le permitas total acceso al hogar (aunque sea un departamento pequeño); es mejor que al inicio lo confines en un sitio específico donde coloques una camita o cobija, como el área del baño (pon además un pañal de piso, periódico o tapete de pasto artificial) y sus platos (para agua y comida).

Este espacio será tan reducido que sólo pondrás estos elementos y puedes ayudarte de una reja, corral, o usar el patio de lavado. Asegúrate de que no pase frío o demasiado calor, ni que esté aislado de los movimientos normales de la casa. Revisa que no tenga acceso a muebles, adornos o alfombras que pueda morder o dañar (o tragar). Si es necesario coloca tablas o rejas para tapar algún librero o alacena.

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A la hora de dormir…

Si todavía tienes contacto con los dueños de su mamá, ten una cobija impregnada con su olor y colócala junto con una playera muy usada por ti y deja ambas en su camita. Si es muy bebé algunas personas recomiendan poner al lado un reloj despertador con segundero; a ti te puede volver loco, pero al ser rítmico le puede recordar el latido de su mamá.

Prepárate y ármate de paciencia: las primeras noches va a llorar o gemir y es parte de su comunicación al sentirse en un lugar extraño. No te recomiendo acudir en todo momento, ni te desesperes y te lo lleves de inicio a dormir contigo; es mejor dejarlo solo con los elementos que ya comenté y esperar hasta el día siguiente para atenderlo (los cachorros suelen adaptarse). Así su sitio para dormir se convertirá en su zona de refugio para cuando se quede solo y no presentará problemas como ansiedad por separación.

Cómo enseñarle a ir al baño

Hay muchas formas de entrenamiento para que vaya al sitio correcto, pero deben estar libres de dolor y angustia. Ojo: sus esfínteres los controlará hasta los cuatro meses de edad, pero puedes comenzar a entrenarlo desde chiquito. ¡Siempre con refuerzo positivo (premios y tono de voz adecuado) y no utilices castigos!

Si no podría comenzar a tener miedo y hacerse fuera del lugar indicado, pero a escondidas, lo cual empeora toda convivencia. Técnica del triángulo. En lo personal me gusta y consiste en designar el sitio para el baño en un ángulo de un triángulo imaginario, mientras otro ángulo será para su lugar de descanso y el otro para su agua y comida. Este triángulo debe ser pequeño e irá aumentando de tamaño conforme crezca; esta forma se complementa llevándolo al sitio oficial designado para el baño y lo harás después de comer, dormir o jugar, dando la orden de forma ecuánime y premiándolo cuando lo logre.

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Y siguiendo con el entrenamiento…

Debes de sacar a tu pequeño de su sitio de seguridad para convivir con él, entrenarlo y pasar un tiempo (de preferencia corto, de 10 a 30 minutos) repitiendo varias veces al día, y regresándolo ahí si nadie le va a prestar atención adecuada. Es mucho mejor enseñarlo a que se acostumbre a estar solo y tranquilo, a estar nervioso cuando por algo no lo puedas atender.

También puedes iniciar con entrenamientos simples, como levantar un premio encima de su cabeza y pedirle que se siente (si lo colocas en su cama o cobija va a serle más fácil). Comienza a llamarlo sin gritarle –que se acostumbre a un tono de voz medio- y prémialo cuando acuda a ti. Ahora intenta el mismo ejercicio pero escondiéndote, ¡se divertirán además de reforzar el ejercicio!

Recomendaciones. Evita jugar brusco, no lo acuestes de espalda porque suele ser un comportamiento muy agresivo para él y puede comenzar a defenderse. La clave para un cachorro emocionalmente sano es la ecuanimidad, así que no lo llenes de mimos excesivos, no grites enojado su nombre, ni lo saludes o te despidas efusivamente.

Y los premios para trabajar deben ser muy pero muy pequeños. La vida con un cachorro se vuelve algo más intensa. Por eso al conocer algunas pautas para dirigirlo y que se vuelva parte de la familia con el mínimo posible de complicaciones, siempre será valioso, ¡que tengan un magnífico y feliz inicio!

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