¿Los etólogos recomiendan a los paseadores de perros?

MVZ EMCV (EC) Aline Ixtab Morales Estrada, MVZ EMCV (EC) Alejandro Pérez Castañeda; Especialistas en Etología clínica

Conoce cuándo si son buena opción, cuándo no y en qué cosas debes fijarte para contratar a alguien que ayude a que tu canito tenga un paseo feliz (y que no se vuelva un mal momento).

Tanto si ya tienes un perro, como si deseas tenerlo, pero debido a tu estilo de vida se te dificulta brindarle una de sus necesidades básicas, que es la actividad física, hay alternativas. Por ejemplo, tu primera opción de seguro será buscar a alguien que te apoye con el paseo. Bien pensado, pero ¿ya consideraste qué características debe de tener un buen paseador canino?

Aunque resulta muy común ver a paseadores con un montón de peludos, habrás notado que son de todos los tamaños, edades y temperamentos, sin importar si alguno es más veloz que el de al lado o si otro se ha cansado pero tiene que seguir adelante, con el resto de la jauría que se encarga de arrastrarlo.

¿Es esto lo que realmente quieres para el tuyo? Pero no todo es negatividad. Debes saber que un paseador adecuado siempre será de ayuda, ya que podrá proveerle a tu consentido la actividad necesaria que requiere al día y a la vez podrá convivir con otros perros, pasándola genial.

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Antes de contratar a un paseador canino…

Siempre pide referencias a otras personas (de preferencia amigos o conocidos), lo cual es primordial. Además, tener antecedentes de su trabajo puede servir para tener una idea más clara de a quién le estás confiando a tu canito.

No está de más que le preguntes sobre las acciones que ha tomado ante situaciones complicadas como una pelea entre perros, o el cuidado que tiene con peludos que tienen alguna condición especial (física o conductual). Es común ver a ciertos paseadores amarrando a los canes mientras se quedan sentados mirando el celular, o que entran a un corral o parque canino y no miran siquiera lo que sucede con cada uno de ellos. Peor aún: a veces caminan con tanta prisa que los pobres no logran defecar, orinar u olfatear.

Lo ideal sería contratar a alguien que pasee sólo a dos (aunque un máximo de cuatro todavía es aceptable), que sean de talla y rango de edad similar, así tendrás la confianza de que posee la capacidad de vigilar a cada uno de ellos, de recoger sus heces sin crear un caos, y no irán amontonados como si fueran en el Metro en hora pico.

Observa al potencial paseador, ¿cumple con el paseo su función?

El olfatear es sumamente importante dentro de la actividad física, por lo que otro punto que debes conocer es cómo lleva a cabo los paseos: ¿les permite olfatear?, ¿se detiene para que orinen o defequen? (¡y que recoja sus desechos!), si se excede de 40 minutos el paseo, ¿los hidrata?, ¿es una caminata al ritmo del grupo canino?, por mencionar unas cuantas.

Si utiliza collares de picos, collares de ahogo o entrenamiento, incluso toques para pasear mejor, yo te aconsejo que prescindas de sus servicios, ya que sólo desea tener una tarea fácil y no busca el bienestar de tu peludo. Toma en cuenta que el uso de estas herramientas genera un trauma tanto físico como emocional.

En el caso de que no optes por un paseador canino porque tu perro es agresivo pero disfruta el paseo, utilizar un bozal de canasta es una gran opción, pero antes debes familiarizarlo con éste para que salga muy cómodo. Estos bozales le permiten jadear y tomar agua, lo cual es esencial para regular su temperatura, evitando un choque térmico. Los de cono de piel o tela, no permiten abrir su boca, por lo que no se recomiendan para estas actividades.

Precauciones y casos en los que no se recomiendan este tipo de paseos

En perros que tienen miedo excesivo a personas o a los sonidos de la calle, es mejor que no salgan con un paseador canino, ya que las salidas deben de ser en zonas especiales, sin exceder el tiempo que toleran y siempre se debe estar atento a su lenguaje corporal para saber cómo se sienten. Aquellos que tienen alguna limitación para caminar rápido, con problemas cardiacos o con algún problema articular, es mejor que sean paseados de manera individual y siempre apegándose al tiempo suficiente y tolerable para pasear.

No deben incluirse a perritas que se encuentren en celo para evitar peleas con otros canes, ni tampoco deben salir pasear aquellos que están enfermos, ya que podría empeorar su situación. La idea de contratar a un paseador canino es que tu peludo la pase bien, disfrute de su rutina, ya sea una caminata al lado de otros amigos, así la siguiente ocasión que salga, lo haga igual de emocionado.

No todos los paseadores caninos son malos, pero son pocos los que hacen su trabajo bajo condiciones ideales, así que antes de contratar algún servicio para tu perro, debes de preguntarte si a ti te gustaría pasear así.

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