Enséñalo a no pedir comida en la mesa

MVZ EMCV (EC) Aline Ixtab Morales Estrada, MVZ EMCV (EC) Alejandro Pérez Castañeda, Especialistas en Etología Clínica

Es común que al llegar un nuevo perruno a la familia, la primera reacción sea consentirlo al máximo, ya sea proveyéndolo de cualquier alimento que estés consumiendo, en la sala viendo la TV, en la mesa comiendo con toda la familia, o en la cocina cuando estás preparando los platillos del día. Sin duda es muy tierno ver a tu cachorro disfrutando de cada alimento y sobre todo la manera en que lo pide, rascando con la patita, brincando, ladrando, o simplemente mostrando una carita tierna.

Pero ¿qué sucede cuando lo encuentras sobre la encimera disfrutando la cena?, ¿o cuando tienes visitas y le pide a todo aquel que esté sentado en el comedor? Al menos a los invitados no les parecerá tan divertido y agradable, ¿verdad?

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Educando al peludo

Un punto importante a recordar cuando integras a un cachorro (o canito de cualquier edad) a la familia, es que en algún momento esas pequeñas conductas que presentaba se vuelven cada vez más evidentes. Esto quiere decir que alcanzará cualquier alimento parándose en sus patitas traseras, o su ladrido será cada vez más intenso con tal de lograr su objetivo: obtener comida. Por este motivo debes empezar a educar al tuyo desde el primer día que pisa su nuevo hogar.

Es importante crear un manejo uniforme en casa, basándote en los gustos y opiniones de toda la familia, por ejemplo, si a alguien (tu mamá, por ejemplo) no le gusta que entren los perros a la cocina, deberán de llegar a un acuerdo que será respetado por todos, de esa forma evitarán conflictos dentro del núcleo familiar y el peludo no se sentirá continuamente confundido. Entonces, cuando estés comiendo algo, no podrás compartirle ni un poquito de tu alimento, así te pida o te mire de manera muy tierna.

Y si algún integrante del clan cae en las redes de su chantaje, ocurrirá que el canito habrá aprendido la técnica para conseguir un poco de ese preciado bocado. Esta regla va para todos los que convivan con él, así que las visitas deberán apegarse también a estos linea – mientos (sólo avísales con antelación).

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Tips para disuadirlo de mendigar bocaditos

Si durante la comida a tu perruno le es difícil mantenerse en calma, puedes darle una alternativa que le ayude a distraerse y obtenga algo suculento, utilizando sus croquetas o comida enlatada. ¿Por qué no intentar con aquellos juguetes que se rellenan precisamente con croquetas o alimento húmedo? Pues este es el momento de utilizarlos y hacer que cumplan su función, entreteniéndolo y motivándolo a usar su cabeza.

Estos juguetes deben de durar al menos 40 minutos, así que busca alimento muy rico para él; toma en cuenta que hay una gran variedad de juguetes, por lo que es bueno que investigues cuál es el adecuado para tu can (según su edad, raza, nivel de actividad), y para esto un etólogo clínico te podrá hacer la mejor recomendación.

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Un intruso en la cocina…

Si no quieres que entre ahí deberás hacer lo siguiente: camina junto con tu lomito a la entrada de la cocina y deja en el suelo un delicioso bocado justo antes de entrar; luego darás un paso dentro y regresarás de inmediato para premiarlo con voz y alimento por haber permanecido fuera de ahí. El chiste es que poco a poco incrementes el tiempo dentro de la cocina y regreses a premiarlo por haber permanecido afuera. Es importante que el premio siempre se lo des afuera del sitio donde no quieres que entre.

Después de varias sesiones, lo que harás será tocar el piso, pero sin dejar un premio y regresarás a premiarlo con voz y alimento por no haber entrado a esa zona. En la siguiente etapa ya no será necesario que toques el suelo y sólo atravesarás el lugar; si tu perrito no te sigue, lo que harás será regresar a premiarlo con voz amable y un premio comestible; en caso de que te siga, debes de regresar al ejercicio anterior.

Vas a incrementar gradualmente el tiempo de permanencia en la zona prohibida para él y siempre debes terminar premiando en la zona de espera. Recuerda: no le enseñes algo de pequeño que no quieras que haga de grande

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