Del hocico a la cola: chequeo general

Redacción Pet’s Life

Así como los humanos cuidamos nuestra salud todos los años con revisiones médicas preventivas para detectar anomalías, diagnosticar y dar seguimiento a tratamientos o condiciones previas, nuestras mascotas también requieren chequeos generales de forma recurrente.

Debido a que ellos no pueden comunicarnos con facilidad si notan algo diferente en su cuerpo o pedir ayuda cuando sienten algún dolor, es aún más importante realizar estos chequeos veterinarios por lo menos una o dos veces al año, incluso cuando creamos que nuestros peluditos están sanos.

¿En qué consiste una revisión general?

El médico veterinario realizará un reconocimiento clínico de la mascota: desde el hocico hasta la cola, revisará su estado general, la pesará, realizará una auscultación cardíaca y respiratoria para registrar los signos vitales, observará la condición de su piel, pelaje, ojos, oídos y dentadura, palpará el abdomen y los músculos, y en algunos casos, es posible que solicite una muestra de sangre u orina.

Durante esta consulta, el veterinario también revisará el calendario de vacunas y desparasitación, podrá dar recomendaciones de alimentación y realizará un cuestionario al tutor para poder detectar y analizar cualquier cambio reciente en el comportamiento o los hábitos de la mascota.

En caso de que el veterinario descubra alguna señal sospechosa durante esta revisión, podría llevar a cabo un examen especializado u otras pruebas diagnósticas como ecografías o radiografías, para lo cual generalmente debe agendarse una nueva cita.

¿Con qué frecuencia debo llevar a mi mascota a su chequeo general?

En el caso de los perros y gatos adultos sanos, se recomienda que asistan por lo menos una o dos veces al año.

En caso de los cachorros y los gatitos, se hará un seguimiento más exhaustivo de su aumento de peso y talla, así como de sus primeras vacunas, por lo que será necesario llevarlos con mayor frecuencia, según lo indique su veterinario.

Para los perros y gatos séniors existe la evaluación geriátrica, donde además de la exploración física completa, suele incluir pruebas de laboratorio, seguimiento de tratamiento y análisis de la salud cognitiva para mejorar su calidad de vida en esta etapa. Puedes encontrar más información sobre este tipo de evaluación en la edición 65 de Pet’s Life dando clic aquí. 

Considera que para mascotas séniors se recomienda asistir por lo menos dos veces al año para su evaluación geriátrica, o más seguido si está en tratamiento o si su médico veterinario lo recomienda.

Ante cualquier duda o preocupación, ¡acude a tu veterinario!

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