Aves, de las semillas a las croquetas

Las aves comen muchas cosas y las semillas no lo son todo. ¿Te has preguntado qué otra cosa sería mejor para proporcionarles?

Esto es cierto, las aves en vida libre llegan a comer cientos de alimentos diferentes con los cuales adquieren todos los nutrientes que requieren para vivir. En casa, la reducida variedad de alimentos, aunado al gusto tan selectivo de las aves (lo que provoca que se desperdicie más de la mitad del alimento que se les proporciona), provoca la mayoría de los problemas y acompaña a la mayoría de sus enfermedades.

En la actualidad existe una alternativa: incorporar a la dieta pellets para ave; esto, junto con una dieta natural según la especie que se trate, proporcionará una dieta balanceada.

Cuando decidimos hacer este cambio de semillas por pellets al 100%, nos encontramos con algunos PEROS que a veces nos hacen desistir de esta labor. En este texto te daremos algunos consejos para que no desistas y logres tu cometido.

Para iniciar, hay que tener en mente que este cambio de semillas a croquetas es un reto, ya que el ave no necesariamente reconoce los pellets como comida, especialmente si desde jóvenes no los conocen. Hay muchas teorías de la forma ideal para hacer esta conversión, pero la realidad es que no hay reglas. Cada ave es diferente y cada familia de propietarios también, así entonces, lo que puede funcionar con algunos, puede ser inútil para otros. Ahora bien, nunca está de más aprender lo que por años otros han hecho o estudiado.

Camino lento

Se debe iniciar ofreciendo la mayor parte del plato con la dieta habitual y una pequeña porción de la nueva dieta (pellets), gradualmente se deben invertir las proporciones hasta que la mayor parte del alimento sea las croquetitas para ave. Es probable que el pico tan sensible y especial del ave, escoja minuciosamente lo que le guste y no aprenda a comer croquetas.

Intercambio del plato de semillas

Durante el día, se deberá vaciar el plato de semillas y se deberá llenar con pellets. Las horas con luz son cuando las aves están activas y destinan una gran parte del tiempo a comer. Además el hecho de que la nueva dieta esté en el mismo lugar que la anterior, es un incentivo extra para probarla. ¡Pero cuidado! La idea no es matar de hambre a tu mascota. Debido a su metabolismo tan alto, sus requerimientos nutricionales son elevados y si nos excedemos en el ayuno, puede resultar contraproducente, por lo que durante la noche se deberá proporcionar una cucharada de semillas.

Al siguiente día remueve cualquier semilla que haya sobrado y reemplázalas por pellets nuevamente. Después de un par de semanas el ave se comerá los pellets de manera regular, en caso contrario, no continúes con esta técnica ya que puede haber una baja de peso importante y se puede poner en riesgo la salud del animal.

Pellets apetitosos

Si bien los pellets no son parte natural de la dieta de un ave, es verdad que podemos hacer lucir muy apetitosos esas pequeñas croquetas. Si a tu ave le gusta el jugo de fruta, añade un poco sobre los pellets, también puedes colocar algunas semillas, premios o sus vegetales favoritos en el plato de pellets (claro, siempre con el riesgo de que se coma sólo estos y no se cumpla el cometido).

Lo que veo es lo que hago

Las aves hacen lo que su parvada. Si tu introduces un ave que sólo come semillas en tu familia y el resto de tus aves comen pellets, lo más probable es que inmediatamente siga el ejemplo de las demás y acepte los pellets como comida.

Enseña con el ejemplo

Esta vieja premisa que seguramente hemos escuchado y por qué no, dicho en muchas ocasiones, también aplica para las aves. Si tu eres el líder de la parvada en casa, siéntate cerca de tu ave y haz parecer que estas comiendo y disfrutando inmensamente un “snack” de pellets.

Nutrición escondida

Elaborar pequeños panqués llenos de croquetas, es una divertida forma de introducirlos a su nueva dieta, y si bien los pastelillos no deben ser su dieta permanente, es una muy inteligente forma de empezar.

Ubicación correcta

Ubica el plato de pellets cerca de la percha favorita de tu ave, en el plato viejo de siempre y cerca del agua. Hagamos que este cambio de dieta no sea tan brusco.

Todas estas alternativas se pueden modificar con tu inventiva, tomando en cuenta el carácter de tu ave. Tú mejor que nadie sabe qué le puede o no gustar y qué criterios tomar, así es que manos a la obra, y si ya viviste este cambio de dieta con tu ave y experimentaste nuevas cosas, cuéntanos tus aciertos y tropezones para compartirlos con el resto de los lectores.

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