Caballos que comen bien

Entendiendo el sistema digestivo.

Hablar de la nutrición del caballo resulta un tema complejo, muchas enfermedades son reflejo de una mala dieta o un mal manejo de la misma.

El forraje

A pesar de ser un animal de talla grande, el caballo posee un estómago pequeño en relación a su tamaño, la capacidad de este va aproximadamente de los ocho a 16 litros, por esta razón, el caballo en vida libre le dedica de 18 a 20 horas a pastorear, ingiriendo porciones pequeñas durante todo el día, de ahí la importancia de que tengan forraje y agua disponible la mayor parte del tiempo.

La falta de alimento, puede conducir al desarrollo de estereotipias (comportamientos anormales: tragadores de aire, comer sus heces, etc). Actualmente existen diversas presentaciones en las que podemos ofrecer forraje a los caballos, como forraje fresco* (pasto), seco (pacas de heno de pasto, avena, alfalfa) y Preservado (o Ensilado). La madurez del forraje durante su cosecha determina su sabor, digestibilidad y su disponibilidad de nutrientes; teniendo que, mientras más madura (grande) sea está, más bajo será el porcentaje de nutrientes disponibles, ya que todos los forrajes disminuyen su valor nutritivo a medida que maduran.

Grano/Concentrado

Los concentrados (granos o mezcla de estos: maíz, avena cebada, trigo etc.) también juegan un papel importante en la dieta de los caballos, pueden añadirse a la dieta para aportar calorías extras y de esta manera ayudar a mantener o ganar peso y dar energía para un buen rendimiento atlético. Es importante resaltar que los concentrados no deben ser considerados como la base de la dieta del caballo.

Potros o adultos

Los caballos son herbívoros fermentadores en el intestino grueso, específicamente en el ciego***, donde ocurre la fermentación del alimento gracias a los microbios que ahí habitan.

En el caso particular de los potros (potro de un año de edad), esta cámara de fermentación todavía no es “funcional” (madura), conforme va creciendo, se va poblando de microbios y aumentando su tamaño, haciéndola más eficiente para esta función; el potro come heces de la madre y comienza a imitarla, ingiriendo algo de forraje y grano, de esta manera el intestino grueso (ciego) del potro comienza a “madurar” y a disminuir su dependencia de leche aumentando capacidad para aprovechar el forraje y obtener nutrientes de este; los potros son capaces de seguir tomando leche hasta el año de edad en cantidades cada vez menores, a los seis meses de edad ese consumo es aproximadamente de un 60/40-leche/forraje, en esta etapa resulta importante ofrecer forrajes de muy buena calidad para prevenir enfermedades del desarrollo causadas por dietas deficientes, caballos enanos, “panzones o enzacatados”.

Para concluir, ten en mente

  • El reflejo de un buen estado de salud es la alimentación.
  • Los caballos le dedican a comer de 18 a 20 horas al día, por lo que es importante que tengan forraje disponible.
  • El abuso y exceso de grano en la dieta a la larga desencadena trastornos en el tracto gastrointestinal.
  • En los potros, es importante ir integrando poco a poco el forraje y el grano en su dieta, ya que todavía a la edad de seis meses dependen de la leche materna.

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