¿Resiliencia o resistencia? El perro de apoyo emocional

Profra. Jenny Aragón Leyva, Dejando Huella EduCando

La figura del perro de apoyo emocional, que no se encuentra oficialmente regulada, ha creado un nuevo mercado para los expertos de la salud, una salida fácil para que las personas eviten ir a terapia y una justificación para personas que en realidad no lo requieren.

Se entiende perfectamente la necesidad de un Perro de Asistencia para una persona con una discapacidad como la sordera, ceguera o problemas de movilidad, animales que son permanentes y que permiten a la persona mayor independencia (capacidad de hacer) y autonomía (capacidad de decidir).

Sin embargo, un Perro de Apoyo Emocional 1 se trata de un perro que era mascota común de una persona y que por alguna circunstancia o episodio, ahora la persona requiere de la presencia constante de su mascota para sentirse bien.

1 Como lo define la Assistance Dogs International

Para mi absoluto asombro, basta con contactar a alguna de las cientos de páginas que han aparecido donde, llenando un cuestionario o con una entrevista a distancia, se te extenderá un “certificado internacional por 1 año” de que requieres a tu perro o cualquier otro animal como apoyo emocional.

Estas páginas tienen frases como:

“¿Quieres viajar con tu mascota en las mejores condiciones de tranquilidad, seguridad y comodidad?” o “…si eres de los que sufre porque no puedes llevar a tu mascota contigo cuando viajas en avión, probablemente necesitas el soporte emocional de tu mascota, y no lo sabes.” Este boom por los animales de apoyo emocional está siendo aprovechado por “profesionales de la salud” para ganar dinero mientras están dejando a las mascotas a cargo. ¿Cuál es el tratamiento que un perro o cualquier otro animal puede realizar para mejorar la salud mental de su dueño?

Resiliencia

La Organización Panamericana de la Salud ha resaltado el valor de la RESILIENCIA, especialmente en tiempos de pandemia y la define como: “La capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, aprender de ellas, superarlas e inclusive, ser transformados por estas.”

Resistencia

Por otro lado, el término RESISTENCIA fue introducido por Sigmund Freud para referirse al conjunto de conductas y actitudes de rechazo u oposición de un paciente frente al tratamiento, a algún aspecto específico de la terapia o al terapeuta.

Entonces ¿un Perro de Apoyo Emocional, apoya los procesos terapéuticos encaminados a mejorar y mantener la salud de las personas, o ayudan a evitarlos? ¿Promueven el autoconocimiento, la independencia, la tolerancia a la frustración? ¿tener un Perro de Apoyo Emocional apoya el proceso de rehabilitación?

Un proceso de rehabilitación

Tengo muy claro el valor que agrega la presencia de un perro o un gato como motivador en el marco del proceso educativo o terapéutico. Así mismo, también tengo claro que, si no hay una guía experta para desarrollar y supervisar el proceso, la convivencia con los animales, aunque prevalezca el valor de su compañía, pierde su sentido estrictamente terapéutico.

Mascota, calificada

La presencia de un perro puede ser un excelente complemento para dicho tratamiento con la guía de un experto de la salud, como es el caso de los Perros de Terapia o un Perro de Asistencia.

Pero me quedo sin argumentos para justificar que una mascota sea expuesta a un trabajo para el que no está calificado y que se justifique semejante dependencia, situación que escala con alarmante rapidez y que ya empieza a convertirse en un asunto de salud pública y seguridad.

Sin comentarios

    DEJA UNA RESPUESTA