Mi caballo, a la perfección

Quienes tenemos la gran fortuna de poseer un caballo, es muy bueno que hagamos un diagnóstico de su estado físico, mental, alimentación, en fin.

Ing. Jorge Luis González Piñón, facecaballo.tv

Te cuento los puntos finos para revisar al respecto.

Salud, ligada a la actitud

Cuando presenta algún problema de salud, el comportamiento del ejemplar en la silla y su desempeño deportivo se ven severamente afectados; por el otro lado, un animal sano realiza su trabajo con disposición.

Revisemos si el manejo del herraje es adecuado, por eso debemos contar con la asesoría de un herrero de cabecera que estén capacitado: él indicará la frecuencia y el tipo de herraje necesario de acuerdo con la edad, actividad y necesidades especiales; con respecto a las vacunas, nuestro veterinario llevará su control con base en las necesidades de cada lugar y época del año.

Si nuestro caballo domina un ejercicio o actividad, pero ahora se niega a realizarlo, es posible que exista un problema físico, algo le duele o le molesta, así que debemos revisar si no hay una lesión, problema con el herraje o el equipo, y dejar hasta el final si falla debido a un problema de actitud.

Ejercicio y comportamiento

Un segundo paso será cómo se comporta, si es equilibrado, manso, inquieto, violento, temeroso, peligroso para otros jinetes o caballos. Esto se relaciona con el manejo y entrenamiento que se le dé, cómo se le ha tratado, qué tan seguido se le saca de la caballeriza a hacer ejercicio, si se le lleva a desensibilizar con frecuencia (que pierda el miedo a autos, ruidos, bolsas, objetos extraños, perros y más).

Es muy común que cuando se le monta muy poco y permanece encerrado en su caballeriza, al salir busque retozar. Pero si no se tiene el conocimiento o la habilidad para controlarlo, será una especie de bomba de tiempo que en cualquier momento puede explotar. Es importante que quienes están a cargo de su cuidado (jinetes capacitados), lo saquen con frecuencia a ejercitarse, lo monten y lo adiestren. Un ejemplar ejercitado y con entrenamiento profesional, es equilibrado, manso, confiable.

Básicos de la alimentación

En este tópico el sistema digestivo de los caballos es uno de sus puntos más débiles, principalmente debido a que al sacarlos de su hábitat natural y meterlos a una caballeriza con una alimentación determinada, dos veces diarias, cambiamos por completo sus hábitos, que son pastar por ocho o diez horas diarias, lo que puede traer problemas de cólicos.

Revisemos la correcta calidad, tipo y frecuencia de alimentación, si se le da algún complemento y con qué objetivo. Tener un ejemplar muy gordo no necesariamente significa que esté sano y que sea bueno para él. Es primordial darle ejercicio complementando la alimentación.

Además, su dieta debe corresponder al tipo y nivel de actividad que desarrolla, si es de gran actividad y nivel competitivo, debemos darle una alimentación nutritiva adecuada; por el contario, si es de baja actividad, hay que ofrecerle una dieta que no le genere problemas digestivos.

Si en las caballerizas donde se encuentra presenta con frecuencia cólicos, revisemos la calidad del alimento, la cantidad, su nivel de actividad, así como el lugar donde la comida se almacena, por ejemplo. Es de suma importancia que no falte el abastecimiento de agua limpia a libre acceso para evitar cólicos.

Revisión del equipo

En cuanto a este tema, veamos si está en buenas condiciones la montura, la pechera, el freno, las cabezadas, los sudaderos, los protectores de manos y patas, los bajadores y todo lo demás. No es importante que sea caro o muy adornado, pero sí lo es que lo proteja y no le cause heridas o daños. Revisemos las condiciones generales de la montura y posea un fuste adecuado.

Con respecto al sudadero que se usa bajo la montura, que no tenga áreas ásperas y no provoque heridas en su lomo. El freno deberá ser adecuado a su nivel de entrenamiento, pero no olvidemos algo primordial: entre más hierro y castigo haya en su boca, en realidad revela la falta de capacidad y conocimiento del jinete o entrenador para formar un caballo suave y obediente.

Finalmente, las instalaciones donde lo tenemos deben ser adecuadas, limpias, con buena cama, seguras, que le permitan descansar, con áreas para hacer ejercicio; en suma, áreas dignas para nuestro ejemplar (no tenerlo mal sólo porque es lo más barato).

Por tanto, realiza los cambios y mejoras necesarios con el objetivo de que tu caballo y tú tengan un gran año.

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