Equinos como animales de compañía

En muchos lugares, los caballos gozan de diferentes formas de verlo es y ser tratados, dependiendo de razas y tamaños. Un animal tan distinto y tan cercano, merece comprenderse mejor.

MVZ Gabriel Rueda

El caballo es sin duda una de las figuras animales más majestuosas que la madre naturaleza nos ha dejado apreciar, más allá de ser sólo una criatura salvaje galopando por praderas, durante milenios ha sido de gran ayuda para el hombre en diferentes aspectos de su vida, caza, agricultura, transporte, y mucho más.

Sin embargo, en últimos años se ha generado ya un debate entre los que consideran a esta especie como ganado y herramienta de trabajo, con los que argumentan que estos pueden ser también animales de compañía. Y es aquí donde surge esta interrogante. La respuesta sin lugar a duda es: sí. Hay países y culturas en los que esto es una realidad. No obstante, existen situaciones en las que se ha tachado a estos animales como agresivos o de mal carácter, especialmente a los más pequeños.

Caballos como mascotas en México

En México, ha surgido una tendencia entre la gente que cuenta con un espacio en sus casas, jardines o ranchos: tener ponis. Estos caballos miniatura que en muchas ocasiones, no reciben un trato adecuado. Debemos recordar que no son perros ni gatos.

Llegan a ser vistos como atracciones de feria e incluso como un juguete para los más pequeños del hogar. Pero hay que resaltar que el carácter de estas razas pequeñas es habitualmente dócil y noble, a excepción de situaciones en las que se puedan sentir en peligro, que, como a cualquier otro animal, los lleve a sacar su instinto de defensa. Son animales muy inteligentes, fuertes y resistentes, pero no agresivos por naturaleza.

Tanto los ponis como las razas de caballos más grandes deben recibir un trato equino normal. Es muy fácil como dueño de estos animales el querer presumirlos con amigos y conocidos, montar a los niños en ellos, etcétera. Pero si el animal está normalmente encerrado, sólo comiendo y no tiene alguna actividad para liberar su energía, el caballo estará “sobrado” y caemos en un error cuando llega el momento de sacarlo así ante la gente, ya que es probable que quiera correr, retozar, y que esto lleve a pensar que tienen un mal carácter, cuando no es así.

Para presentar algún ejemplo de la vida con compañeros equinos, tenemos el caso de Estados Unidos, en donde hay programas específicamente para la adopción de Mustangs, con el principal propósito de controlar la población, mejorar su calidad de vida y mantenerla a salvo, ofreciendo a cambio un incentivo económico a todos aquellos que formen parte del programa y se responsabilicen de uno o hasta cuatro ejemplares. Hay otras campañas que manejan un modelo parecido, pero con burros.

En nuestro país, por ejemplo, solía haber miles de caballos y burros salvajes vagando por todo el territorio nacional, pero justamente eso dio pie a la cacería y captura de una gran cantidad de burros para llevarlos a países asiáticos para así explotar ciertas propiedades que hay en su piel.

Qué necesita nuestro país

En México definitivamente hacen falta un par de cambios y ajustes a nivel legislativo en orden de poder tener un mejor control de la población de equinos, garantizar que lleven una vida digna y evitar su maltrato como ha sido registrado en ocasiones anteriores.

De igual manera, incluso brindar apoyos para aquellos que se encarguen de cuidar a estos animales. En conclusión, los caballos pueden ser excelentes animales de compañía, lo que hace falta en nuestro país es la cultura para ello.

Existen muchas personas que cuentan con el espacio y territorio óptimos para mantener en ellos desde uno a varios caballos; el costo de manutención no es tan elevado como muchos llegan a pensar y si eres uno de los que se animan, puedes estar seguro que tendrías a tu lado a un ser sumamente noble, inteligente y que también gozará de tu presencia y compañía.

Sin comentarios

    DEJA UNA RESPUESTA