¿Cómo sé si le gustan mis abrazos?

MVZ Mariana de la Torre Díaz, Canis y Felis Medicina del Comportamiento

El abrazo es una demostración de afecto y otras emociones. Se sabe que tiene diversos beneficios fisiológicos para las personas, e incluyen el aumento de los niveles de oxitocina y serotonina, dos sustancias implicadas en nuestro estado emocional. Ser abrazados fortalece el sistema inmunológico, nos ayuda a relajar los músculos y aliviar tensiones.

¿Algo más? Reduce el cortisol (la hormona del estrés) y la presión sanguínea, sin olvidar su aspecto psicológico: brinda consuelo, aumenta nuestra sensación de confianza y seguridad, ¡nos hace sentir mejor!

¿A mi can le gusta que lo abrace?

Un abrazo es una muestra social de apoyo, de cariño, amistad y amor. Es básicamente una necesidad humana y algo bien visto y deseado en nuestra especie… pero no así en los perros. Ellos no abrazan de manera natural y si tú lo haces los puede llegar a molestar o estresar. ¿Cómo saber si lo estás disgustando? Las reacciones pueden ser variables y dependerá de cada individuo. Un perro que no está cómodo con el abrazo puede:

  • Desviar la mirada o hacer “ojo de ballena” (la parte blanca del ojo se nota demasiado)
  • Bostezar
  • Sacudirse
  • Lamerse los labios o la nariz
  • Intentar zafarse
  • Tensar el cuerpo
  • Jadear
  • Aumentar los latidos de su corazón
  • Respirar más rápido

Hay canes que pueden sentirse muy amenazados y mostrar signos de agresión más concreta, como enseñar dientes, gruñir, ladrar o tirar la mordida. Es muy importante que si tu peludo muestra alguna de estas señales, dejes de abrazarlo y le des su espacio, más si ya hay signos de agresión. Muchos accidentes que implican mordeduras, se deben a no saber “leer” que está incómodo o con miedo. Ten especial cuidado con los niños, ya que por su tamaño, su cara es una zona muy vulnerable y a la altura del can.

Muéstrale amor de otra manera

En lenguaje humano, abrazar es algo natural, por lo que nos resulta casi automático expresar así afecto a nuestra mascota. Somos muy físicos: nos gusta abrazar, besar, cargar, estrujar, y lo hacemos con amor (o por lo menos eso intentamos). Pero para un canito podría no significar lo mismo, de ahí la importancia de conocer sus características biológicas e individuales.

¿Cómo lo interpreta?

Un abrazo implica contención física e imposibilidad de escape, porque suele hacerse rodeando el cuello, sobre la cabeza, o todo el cuerpo, si es pequeño. No todos odian los abrazos: seguramente conoces alguno que lo tolera bastante bien. En este caso pudo haber tenido experiencias similares y positivas desde cachorro, o genuinamente disfruta el contacto físico con las personas.

Aquí lo fundamental es que te preguntes si al tuyo le agrada, y dependiendo de la respuesta, será la recomendación a seguir. Si no observas señales de estrés cuando lo abrazas, puedes hacerlo con cuidado. Si por el contrario, percibes signos de agresión o ansiedad, dale su espacio y demuéstrale tu amor de otras maneras. Una palabra linda, una suave caricia en el cuello o un paseo a su lugar favorito pueden cumplir con ello.

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