Cómo enriquecer la vida de nuestras aves

MVZ Laura Martínez León

¿Sabías qué? La falta de enriquecimiento ambiental es la principal causa de patologías conductuales como arrancarse las plumas, sobreacicalamiento o movimientos continuos de cabeza u otra extremidad.

Mantener un ave en cautiverio conlleva una responsabilidad que puede llegar a más de 50 años, dependiendo de la especie. Hoy hablaremos de cómo hacer su vida lo más alegre y dinámica posible.

Un ave silvestre, pasa la mayor parte del tiempo en busca de alimento, vuela de un árbol a otro, escala de rama en rama y socializa con otros miembros de la parvada, manteniéndose activa casi todo el día, ejercitando su mente y cuerpo.

Pero si está en cautiverio, debemos buscar la forma de asemejar tales conductas de la manera más natural posible para evitarle problemas. Existen varias opciones de enriquecimiento ambiental para nuestra ave, que puede ser tanto físico como social:

Social

  • Con contacto: es uno de los más efectivos si tomamos en cuenta que son seres gregarios que necesitan compañía para no estresarse y sentirse seguros. Es muy importante saber que si se van a adquirir dos o más, tienen que sociabilizar juntas en la nueva casa desde jóvenes y mezclar diferentes especies, ya que si no, se pueden provocar peleas que llegan a ser mortales.
  • Sin contacto: es la inclusión de otras aves separadas a través de una barrera física (una malla), en donde no hay contacto directo, pero sí pueden verse, escucharse y olerse.

Físico

  • Alojamiento: es donde se pondrá mayor énfasis, ya que será donde pase gran parte del día. La jaula será lo más grande posible y de forma cuadrada para que pueda escalar; se instalarán varias perchas de diferentes tamaños y diámetros, y se cambiarán de lugar de manera periódica. Los juguetes especiales para aves de materiales naturales harán que se entretenga con varias actividades, aprovechando su tiempo lo más que pueda.
  • Sensorial: incluyen instrumentos o juguetes que estimulan los sentidos, pero hay que tener cuidado al introducirlos para evitar que se estrese; en este caso se omitirán todos los estímulos de tipo olfativo, ya que las aves cuentan con sacos aéreos, lo que las vuelven más sensibles a olores fuertes que pueden ocasionarles desde irritación severa hasta enfermedades respiratorias. También debe tenerse precaución con los estímulos auditivos (como campanas), porque al sobreestimular se puede provocar el efecto contrario, como asustarlas o estresarlas demasiado.
  • Nutricional: además de una buena dieta que incluya la mayor variedad de frutas y verduras, se puede agregar un ingrediente saludable como la fruta que prefiera más, de forma ocasional o como premio, estimulando así su búsqueda. El variar la presentación de los alimentos vuelve a nuestra ave más alerta, por lo que usar brochetas colgadas, o colocar algún ingrediente dentro de un empaque o juguete, ocupará su mente. Es vital monitorear el estado de los alimentos y retirarlos de manera inmediata si se observa descomposición.

Si actuamos de la mejor manera, buscando el bienestar de nuestra ave, los cambios y cuidados adecuados que le brindemos sin duda valdrán la pena.

Sin comentarios

    DEJA UNA RESPUESTA