¿Por qué mi gato pierde pelo?

Humberto Morales Castro, Hospital Veterinario Peques

Si ya tienes uno de estos queridos “chunchos”, no tengo que decirte que tu ropa, muebles y prácticamente toda la casa estará llena de su pelo, es casi imposible creer que con tanto que pierden nunca están pelones y te preguntes: ¿hay algo para que no se le caiga el pelo a mi gato? Lo siento, la respuesta es un rotundo NO. “Esto es como quitarle un pelo a un gato” (o sea, ni se nota).

Tipos de pelo

En este sentido los gatos se dividen en general en dos grandes grupos, los de pelo largo (Persa e Himalayo) y los de pelo corto (como el Siamés). Como todo en la vida, no hay leyes totales: hay algunas razas de pelo semi largo, o está el gato Egipcio o Esfinge, aparentemente sin pelo.

Tienen además dos tipos de pelaje, el primario, que es el más notorio, por lo general largo y robusto; y un segundo pelaje más algodonoso (pelo secundario corto) y que sale en manojos. Ambos sirven para protegerlos contra los rayos UV, aislarlos del calor y del frío, además sus glándulas sebáceas los hacen hasta cierto punto “impermeables”.

Pelo, salud y dieta

Un pelaje sano siempre será brillante, sedoso y firme, reflejando su salud interna y externa. Casi cualquier tipo de enfermedad metabólica se notará en el pelo, como la enfermedad crónica renal, diabetes e hipotiroidismo, además de la vejez (si el tuyo tiene enfermedades articulares o está muy obeso se le dificultará acicalarse o le será doloroso hacerlo). Y no se diga de enfermedades parasitarias (externas e internas), así como alergias con mucho prurito. Llévalo al veterinario, quien  hará el diagnóstico y proporcionará el tratamiento adecuado. 

Además dale una buena alimentación con los mejores nutrientes según su etapa de vida. Nuevamente asesórate con tu vet, y en caso de requerir suplementos (por ejemplo, ácidos grasos y vitaminas), él los recetará.

Muy bien, pero ¿qué hago si tira mucho pelo?

Entendido, hablemos de los gatos sanos, de aquellos a los que abriste la puerta de tu casa y de tu corazón y que incluso duermen contigo en tu cama. Sí, tiran pelo todo el tiempo, y en zonas de cambios estacionales marcados (cerca de los polos), será más notorio. ¿Puedes hacer algo? Sí, estas son cuatro recomendaciones:

1. Cepíllalo.

Desde pequeñito acostúmbralo al cepillado, así será un momento que disfrutará enormemente… o de lo contrario puede ser una verdadera tortura para ti, porque quedarás rasguñado y mordido “como trepadero de mapache”. Hazlo por completo y al menos una vez por semana. No sólo disminuirá el pelo suelto en la casa, sino que le sirve de masaje a la piel, garantizando un mayor aporte de sangre y la llegada de nutrientes y oxígeno a este órgano.

Considera que: los mininos se acicalan a diario y tragan una gran cantidad de pelo. Si es abundante puede ser grave por no poder vomitar esas bolas de pelo, quedándose en el estómago y colon; no podrá digerir, vomitará agua y alimento (síndrome de Rapunzel). Así que ¡a conseguir un cepillo adecuado al manto de tu amiguito!

2. Líbrate de los pelos en la casa. 

El pelo seguirá, así que debes tener tu ropa resguardada o retirarlo con un rodillo con pegamento (muy útil también para sillones y cama). Coloca fundas en los muebles, pues será mucho más fácil sacudirlas que retirar el pelo del sillón, más si es de tela.

Considera que: las aspiradoras son una ayuda increíble, además de retirar huevecillos de parásitos como las pulgas, disminuyen infestaciones y parásitos internos que la usan de intermediario, como el Dipylidium caninum. Eso sí, busca la menos ruidosa y acostumbra a tu minino a ella para evitarle  estrés… que es un factor de caída excesiva de pelo.

3. Tu gato endemoniado.

No olvides que tu michi puede almacenar una gran cantidad de estrés: desde convivir con nuevos miembros de la familia (de dos o cuatro patitas), ruidos, iluminación, ausencia de su cuidador, falta de agua fresca, de areneros suficientes, de espacio vital, de juegos y juguetes. Y como vimos antes, todo esto repercute en que se le caiga más el pelo.

Considera que: si crees que tener un gato es sólo darle comida, agua y un arenero limpio, te diré que requiere de comprensión de su medio ambiente, o además de perder pelo comenzará a tener actitudes de aislamiento o de hiperactividad, incluso defecará y orinará en todo lugar. Tu veterinario te puede ayudar y también un etólogo (especialista en conducta).

4. ¿Estará enfermo?

Un primer signo de que algo anda mal con tu gato es la caída excesiva de pelo; cuando notas que no se ha acicalado, que se hacen “bolas” en su cuerpo, tiene comezón y zonas rojas. 

Considera que: si tu maullador amiguito está en estas condiciones llévalo al veterinario, si está sano, ármate de valor y cepíllalo… terminará siendo una rutina que hará bien a ambos.

Existe una gran cantidad de causas probables a las que achacar la pérdida de pelo, y a las que hay que añadir nuestro propio estrés, y que ellos pueden percibir. Recuerda que al cambiar de actitud el beneficio será mutuo. 

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