¿Realmente quieres un compañero?

Muchas personas tienen la idea de que tener un cachorro es la mejor opción para obtener un compañero can, la realidad es que un adulto también es un gran amigo, sólo hay que considerar que ambos necesitan de tiempo y cuidados constantes y que el comportamiento será siempre reflejo de la educación que se le dé.

Si quieres saber si estás listo o lista para tener un compañero debes hacerte las preguntas, ¿puedo dedicarle tiempo?, ¿tengo la paciencia?, ¿para qué quiero una mascota en mi casa?, ¿puedo cubrir sus gastos?, ¿tengo el espacio suficiente?

La adopción tiene sus puntos buenos como el hecho que puedas ayudar a un can que ha sido abandonado, pero debes saber que en ese caso debes tener paciencia extra, la cuestión es que debes saber la raza de los padres, ya que el compañero que estás seleccionando tendrá características de ambos, por lo que puede ser incansable, lo que hará que sea hiperactivo, por citar un ejemplo.

Entregarlos como un regalo es arriesgado, porque no se tiene la certeza de que la persona que lo va a recibir quiera un amigo. Muchas de las mascotas que son regaladas son abandonadas, esto rompe el estado de ánimo de un can, puesto que ven a los miembros de la familia como una manada y al ser abandonado se pondrá triste y puede desembocar en otro tipo de problemas.

Debes estar consciente de que te vuelves una parte fundamental de su vida. Debes alimentarlos, procurar su salud, jugar con ellos y bañarlos seguido, por nombrar algunos deberes. Por lo que debe ser una decisión tomada con meditación y aceptada por todos los miembros de la familia, ya que no existen devoluciones.