Qué hay de la salud dental en un can

Cuando a una persona se le menciona que su perro necesita trabajo dental, invariablemente se asombra. “¿A poco los perros necesitan dentista?” es lo que invariablemente contestan. Pues la respuesta es siempre un “sí”. Los perros en la naturaleza no irían al dentista, ni tampoco los humanos, y les aseguro que a los 40 años no tendríamos un solo diente y eso en el remoto caso de que llegáramos a esa larga edad si no es que antes muriéramos de cualquier enfermedad por carecer de médicos. Así como nosotros debemos visitar al dentista por lo menos dos veces al año, nuestras mascotas deberán ser revisadas de sus dientes cada que acudan al veterinario. Si bien padecen de menos caries de nosotros también pueden padecer de enfermedades de las encías, generalmente producidas por la acumulación de sarro, así como de tumores o enfermedades inmunológicas en la cavidad oral. 

Algunas razas son más propensas a sufrir problemas orales. Los gatos son más susceptibles a sufrir enfermedades de las encías así como los perros de talla pequeña tienden a acumular más sarro que los perros de talla grande. Esto no quiere decir que no haya perros gigantes con severos problemas de sarro o perros pequeños con poca acumulación. Aparte de la predisposición, la alimentación es fundamental para evitar problemas relacionados con la higiene bucal. Las mascotas que consumen dietas caseras son más propensas a acumular sarro, sea cual sea su tamaño. Es importante alimentar a tus mascotas con alimento Premium o Súper Premium para minimizar la acumulación de sarro. Este tipo de alimentos también previenen problemas de tipo inmunológico al tener nutrientes de alta calidad. Tampoco es bueno dejar que tus mascotas mastiquen piedras o huesos ya que éstos pueden llegar a romper y desgastar en exceso los dientes y como consecuencia traer problemas de mala digestión. 

Existen en el mercado cepillos y pastas dentales para mascotas, los cuales, si tu mascota lo permite, ayudan a disminuir los problemas en la dentadura si les cepillas los dientes con regularidad. Si nosotros lavándonos los dientes tres veces al día y utilizando hilo dental aún así tenemos problemas, pues ahora imagina a tu mascota que nunca se lava los dientes. 

Si notas que tu mascota babea de manera excesiva o deja de comer es probable que su problema se encuentre en la boca, llévalo al veterinario para que lo revise. En ocasiones para revisar la boca de tu mascota de manera minuciosa será necesario anestesiarla o tranquilizarla ya que son pocas las mascotas que cooperan abriendo su boca voluntariamente. Dependiendo del resultado de esta revisión, el médico te indicará de qué se trata y qué hay que hacer para resolverlo. Entre más temprano se ataque el problema, el pronóstico será más favorable. 

Es importante que se le practiquen limpiezas dentales con regularidad a tu mascota. Éstas se realizan bajo anestesia. El riesgo de no hacerlas es que la acumulación de sarro en ocasiones provoca la caída de los dientes. Una dentadura sana se mantendrá de esa manera  toda la vida de tu mascota si se le da buen mantenimiento. Otra consecuencia es la infección del alvéolo de los dientes, pudiendo provocar abscesos o infecciones generalizadas.

La mejor medicina es la prevención así que cuídale los dientes a tu mascota. Tendrá una mejor calidad de vida y un aliento más agradable.

“Una Mascota Sana es una Mascota Feliz”

MVZ. Karin Vomend