Haz tus propios adornos y déjate de preocupaciones…

Si tienes un cachorro o gato, es muy probable que le llamen la atención todos los adornos navideños y los vea como provocativas presas a las cuales atacar en cualquier momento, y que cuando no estés supervisándolo, quiera explorar y jugar, consiguiendo hacerse daño o hasta destruir la decoración.

Si bien la solución más fácil es limitar el acceso a esa área, que tu animalito no pueda pasar al lugar donde tienes el árbol navideño y el resto de los adornos estén los suficientemente altos para que no los alcance (aunque todos saben que en el caso de los felinos esto es sumamente complicado), otra opción es hacer como parte de tu decoración un corralito que rodee al nacimiento y al árbol. Sin embargo, el riesgo sigue ahí latente.

Recuerda que más allá de que pueda destruir tu hermosa decoración, tanto las esferas como otros adornos navideños de tu arbolito (por no hablar de las plantas de esta temporada), pueden convertirse en un serio riesgo para tu mascota, sea de la especie que sea, por lo que te ofrecemos esta opción para decorar sin que tu familia humana o animal sufran algún accidente, además de las recomendaciones previas que te dimos.

Esferas pet friendly

No importa si tienes perro, gato, hámster, tortuga, hurón u otro. Estos adornos podrás hacerlos con un poco de ayuda de ellos, y con ingredientes o productos fáciles de conseguir y que quizá ya tienes en casa. Lo único que necesitas es:

  • 1 taza de harina de trigo
  • 1 taza de sal
  • ½ taza de agua
  • Papel aluminio o papel encerado
  • Charola grande
  • Refractario para hornear
  • Un bolígafo u objeto con punta para perforar
  • Pinturas para cerámica o madera en los colores que te gusten
  • Hilo grueso, estambre o listón del color de tu preferencia

Mezcla el agua, la harina y la sal en un recipiente hasta que se incorporen. Amasa unos segundos hasta que esté bien uniforme. Extiende la mezcla en una charola amplia forrada con papel aluminio o encerado para que no se pegue, tratando que quede de un centímetro de ancho.

Corta con un vaso varios círculos y sobre cada uno, estampa la huella de tu felino o perro, o dibuja algo referente a tu anfibio, reptil o roedor compañero. En el caso de los primeros separa lo mejor posible sus dedos para que quede la huella bien marcada; en el caso de los segundos, sólo si el animalito está cómodo y no se estresa, podrás colocar sus huellitas. Una vez que tengas la pisada bien impresa, suelta a tu mascota, déjala correr y con ayuda del bolígrafo hazle un agujero al círculo en la parte superior.

Coloca tus “esferas” en el refractario para hornear cubierto con papel aluminio o encerado, y hornea a 200 ºC durante una o dos horas, el tiempo necesario para que la masa que se endurezca por completo.

Cuando estén listas, sácalas del horno y déjalas enfriar. Podrás entonces decorarlas del color que quieras e incluso escribir el nombre y edad de tu mascota para que te sirva de recuerdo a través de los años. Por último, pasa el hilo o el estambre elegido a través del agujero que hiciste con el bolígrafo y cuelga el adorno en el árbol de Navidad.

Puedes probar también esta variante: corta la masa con moldes de galletas navideñas y a cada figura pégale una foto de tu mascota o de tus mascotas. Corta el sobrante de las fotos para que tengan la forma de la masa y tendrás otros adornos diferentes para esta temporada, además de que es una excelente manualidad para hacerla con los niños y reunir a la familia.

Un pequeño trucoAunado a tomar tus precauciones para evitar esferas que se rompan, cables eléctricos o luces navideñas, puedes rociar el árbol y los adornos con un repelente natural de cítricos que mantendrá alejadas a las mascotas curiosas, sobre todo a los gatos. Para ello elabora un producto casero mezclando en una botella con asperjador, un litro de agua, unas gotas de aceite de eucalipto y el jugo de cinco limones y cinco naranjas. Cierra la botella, agita bien antes de rociar el árbol con la mezcla y rocía tres veces al día. También puedes colocar unos trozos de limón y hojas alrededor del árbol para que deje de ser tan atractivo a su olfato.

En cuanto al tamaño del árbol, es preferible que sea de altura media y que tenga una fuerte consistencia en la base. Intenta fijarlo al suelo, cubriendo el pie con una caja llena de libros, por ejemplo, para que, en caso de que tu mascota se abalance sobre él, no caiga sobre ella. Por otro lado, también es recomendable utilizar árboles artificiales en lugar de naturales, porque son opciones que no sólo podrás reutilizar año tras año, sino con las que también puedes evitar que se intoxiquen o claven alguna de las agujas de sus ramas.