La convivencia con nuestra mascota vale oro

MC MVZ Gerardo Garza Malacara

 

“¡Qué emocionante es convivir con mi perro!” Es lo que comentan las personas que se interrelacionan con su mascota mediante caminatas, haciendo ejercicio en bicicleta, practicando agility o en cualquier otro evento. Completamente de acuerdo, estas experiencias de convivencia entre humano y animal de compañía son muchas veces indescriptibles, que nos llenan de satisfacción.

Cuántas veces no hemos salido a caminar y de repente nos damos cuenta que estamos hablando y nuestro único acompañante es nuestro perro, pero lo hacemos y muchas veces esperamos que nos responda y hasta llegamos a darle una interpretación a su mirada o a su ladrido o maullido.

En estos días en que pareciera que nos hace falta tener días de 48 horas para terminar nuestras obligaciones muchas personas todavía tienen que buscar el tiempo para cocinar tanto para ellos como para su mascota. Esto trae como consecuencia que los propietarios de mascotas tengan menos tiempo para disfrutar con ellas teniendo esos fabulosos encuentros entre hombre y animal.

 

 

¿Por qué no ahorrar ese tiempo invertido en la elaboración del alimento, que además no está formulado para que sea completo y balanceado a pesar de que el propietario quien piensa que le gustará más y aprovecharlo para convivir y disfrutar de su gran amigo? Es importante considerar que este tipo de alimentación traerá entre otras consecuencias que sus heces sean olorosas y que no presenten esa firmeza que facilitar su limpieza. 

Algunos piensan que ésta es una manera económica para alimentar a su perro o a gato pero no se dan cuenta de que si realmente hacen cuentas de lo que cuesta, resulta más caro y el costo-beneficio es aún más alto por la posible complicación de alguna enfermedad. El tiempo que se invierte en ir a comprar los ingredientes para hacer sus porciones, el gas y la luz que se emplean para su cocción o preparación resultan muy caros si consideramos que estos ingredientes no cubren todas las necesidades de la mascota debido a que no es un alimento balanceado acorde a su etapa o estilo de vida. Si se llegara a enfermar por alguna deficiencia entonces el propietario tendrá que cubrir los gastos médicos para que recupere su salud. Además debe pensar si cocinará diariamente para su perro o lo hará una vez por semana o cada tercer día y para conservar los alimentos deberá congelarlos o refrigerarlos.

 

 

Todo ese tiempo perdido en la elaboración de un alimento pobre puede ser empleado para compartir más con las mascotas, favoreciendo los lazos familiares con el simple hecho de brindarles un alimento balanceado de buena calidad, preferiblemente un alimento Premium o Super Premium. Bastará con abrir la bolsa y ofrecerle la cantidad de alimento recomendada por su médico veterinario para que siempre esté sano y lleno de energía para disfrutar la vida con nosotros.

Con esta convivencia tendremos un medio para romper con el estrés cotidiano del trabajo o la escuela, encontrando un espacio de esparcimiento e interrelación con la mascota y manteniendo la comunicación tan indispensable con la familia o con nuestra pareja.

“Una Mascota sana es una Mascota Feliz”