¿Cómo hacer del deporte una diversión?

El deporte canino es, por definición, un juego, competición o actividad practicada por diversión o como trabajo, el cual conlleva habilidades y esfuerzo físicos especiales que con frecuencia son entrenados y practicados por parte del perro y el dueño. En México se practican muchas disciplinas de este tipo y hay grandes atletas perrunos los cuales, junto a sus propietarios, compiten a niveles nacionales e internacionales. Y como en cualquier deporte, el entrenamiento puede requerir mucho esfuerzo y dedicación, pudiendo tardar años el obtener resultados para llegar a un buen nivel competitivo.

¿Es posible hacer divertida una labor?

Ante este planteamiento, es importante analizar el lado humano de la pregunta, esto debido a que al perro en realidad no le importan muchos aspectos de un deporte como a nosotros los humanos. Tomemos en cuenta que para él no es relevante emplear incontables horas de práctica para ser perfecto, sino sólo le van a interesar todos aquellos momentos de diversión (al lado de su dueño) practicando lo que para él es un juego.

Es importante consideremos que los animales aprenden mejor con sesiones cortas (de no más de 10 minutos) de entrenamiento, en contraparte a nosotros, que tendemos a practicar durante jornadas largas e interminables, así que no pretendamos pedir mil repeticiones a nuestros canes. Este tipo de pensamiento, además de no ser divertido para ellos, en realidad impide un buen entendimiento y aprendizaje. En cambio, si mantenemos las sesiones cortas con frecuentes descansos entre ellas, el ejercicio se volverá muy divertido y los resultados serán mucho mejores.

Al perro le importa un comino si gana o pierde

De nuevo: el aspecto competitivo es exclusivamente humano. Entonces, si decidimos practicar un deporte con nuestro canino, hagámoslo por cualquier razón, excepto por “querer ganar”. Siempre es bonito tener un animal del que se puede presumir es el mejor en cierta actividad, pero ¿a qué costo?

Todas las disciplinas en donde participan animales deberían ser practicadas sólo por el placer de convivir con ellos, de crear una amistad, unión y una comunicación, con respeto y admiración. Al incluir el aspecto competitivo muchos olvidamos la razón real por la que empezamos a practicar, y lo que antes era divertido para ambos, ahora se torna agobiante y hasta abusivo para las mascotas y nosotros, muchas veces con frustración cuando el perro no actúa como esperábamos o se equivoca.

Refuerzo positivo

Es súper importante que si vamos a practicar con nuestros animales utilicemos métodos positivos (sin castigo) en cada momento, para enseñarles nuevos aspectos del deporte. Ningún animal debe ser obligado a hacer nada relacionado a la actividad que realicemos. Tomemos el ejemplo de la agilidad canina.

Muchas veces veo nuevos integrantes de esa actividad utilizando la correa para jalar a su perro sobre un obstáculo (como el puente o la “A” o el sube y baja), mientras tiembla de miedo y el propietario insiste en forzarlo a que pase. En ese escenario no hay diversión. Sería mejor que le permitiera hacerlo por su propia voluntad y con un incentivo: ofreciéndole una salchicha o algo que le guste mucho en cada paso, para que con gusto pase el obstáculo y le queden ganas volver a hacerlo.

La mejor condición física

Para asegurar que el deporte siempre sea divertido para la mascota, hay que tener expectativas realistas sobre el estado físico que tenga. Hay que llevarla al Médico Veterinario antes de comenzar para que la revise y pueda garantizar una buena condición para practicar una determinada actividad. Analizando el aspecto humano, muchas veces guardamos expectativas más allá de lo que físicamente pueden lograr nuestros animales y los empujamos a sus límites físicos, al grado que pueden lastimarse gravemente.

En el caso de los cachorros, antes del año y medio de edad están en un periodo de rápido crecimiento, y someterlos a un régimen intenso en muchas de las disciplinas caninas irá en detrimento de su salud; al entrenar a un cachorro debemos dirigir nuestra atención en proteger sus huesos y articulaciones, de lo contrario pueden lastimarse. Consideremos también que cuando la mascota avanza en edad, es importante modificar los entrenamientos, pues su cuerpo empieza a cansarse con más facilidad. En cada momento de la práctica deportiva es esencial cuidar su salud física y mental.

Por lograr la meta, con frecuencia se olvida el objetivo del deporte canino, el cual siempre debe ser una diversión para el perro y para el dueño. ¿Practicas alguno? ¿Haz analizado todos los aspectos anteriores? Si es así, ¡felicidades, sal a divertirte con tu animal de compañía! Él lo agradecerá y juntos, con respeto mutuo, pueden gozar del regalo de practicar una actividad deportiva.