¡Auxilio, mi perro no come!

Es una escena común, llegas a tu casa con el mejor alimento balanceado disponible, el de moda, el más rico, sabor gourmet, el de mejor prestigio, se lo sirves esperanzado en su plato, el perro se acerca curiosamente, lo huele, en ocasiones (si bien te va) llega a meterse una sola croqueta a la boca, la escupe y se va. Entonces lo persigues por toda la casa con una croqueta en la mano y se la empujas en el hocico. La mastica tantito, hace caras de asco y la saca medio mordida para afuera. Eso sí es un perro, porque si es un gato lo más probable es que después de arañarte por meterle algo a la boca huya despavorido y no aparezca hasta 12 horas después. Te preocupas, piensas que esas croquetas son espantosas y le abres una lata de atún o sacas el jamón del refrigerador y a los dos segundos tu perro está comiendo de tu mano, poquito pero por lo menos ya no se quedó otro día más sin comer.

¿Qué le pasa a este perro? El que tu mascota no coma no quiere decir que quiera acabar como modelo de televisión. ¿Por qué pasa esto? Existen varias razones. La primera y la más común es la falta de interés por el alimento. Esto no quiere decir que el alimento no sea bueno sino que tu mascota no lo valora. Seguramente no lo valora porque lo tiene a su disposición todo el tiempo o no existe competencia para alimentarse. Los perros y los gatos son cazadores y cuando se alimentan lo hacen en manada. Comen todos al mismo tiempo de la misma presa y lo hacen rápido para comer más que el que come a su lado. Un gato o un perro que viven como “hijos únicos” no conocen esta competencia. La comida no va a ser “robada” por nadie más, así que le pierden el interés porque para ellos no representa ninguna recompensa.

Otra razón es la insistencia de los dueños o la preocupación de los mismos para que sus mascotas coman. Les ruegan, les ofrecen premios, les aderezan las croquetas, se las inundan con caldo de pollo y aun así a veces ni eso se quieren comer. Llegan a consulta y te piden que les recetes un estimulante del apetito cuando el mejor estimulante del apetito lo son la competencia y la educación para alimentarlos. Si bien no lo hacen de manera consciente ellas se dan cuenta de que los dueños sufren cuando no se alimentan y resulta en que comen menos o lo hacen únicamente cuando los dueños no los observan. Saben además, que el dueño acabará cocinándoles un huevo con jamón.

Ahora, no todos los problemas alimenticios son problemas de manejo. Algunas mascotas tienen problemas médicos como problemas de olfato, exceso de sarro en los dientes, gingivitis, dientes flojos, problemas en la lengua y otras estructuras de la boca que les impiden masticar o deglutir. La gastritis, las náuseas, algunas condiciones metabólicas o la administración de algunos medicamentos también pueden alterar el apetito de las mascotas por lo que antes de pensar que tu mascota te está manipulando o no quiere comer por no vivir como lo haría de manera natural debes llevarlo a que lo revise su médico veterinario. Es común también que los animales viejitos dejen de comer, así como la presencia de situaciones estresantes en su entorno como lo son los cambios de domicilio o de integrantes de la familia.

Si tu mascota está libre de enfermedades que le alteren el apetito o que le impidan alimentarse adecuadamente puedes llevar a cabo las siguientes recomendaciones:

Las mascotas siempre viven mejor en manada. Tú como dueño de tu mascota formas parte de la misma pero en la naturaleza la manada nunca se separa. Esto quiere decir que los hijos no van a la escuela ni los maridos se van a trabajar. Tu pobre perro o gato a veces está solo todo el día. La compañía de otros siempre ayudará a que tu perro o gato sea más feliz. El juego es muy importante para su salud física y emocional y el convivir con otros de su especie fomenta este estado saludable. Una mascota acompañada se comportará mejor al no aburrirse y mejorará su apetito por el simple hecho de tener competencia y actividad.

 

Si no es posible tener más de una mascota en casa, te sugiero que hagas lo siguiente: El alimento es una recompensa (que obtienen después de cazar) y debe convertirse en un evento importante en la vida diaria de tu mascota. Te aconsejo que hagas ejercicio con tu mascota por lo menos 30 minutos al día y que al finalizar el ejercicio le ofrezcas de comer. Bajo ninguna circunstancia ejercites a tu mascota después de comer. Coloca la mitad de su ración en un plato. Siempre aliméntala con alimento balanceado, de preferencia Premium o Súper Premium. Nunca le ofrezcas comida casera. En un ambiente tranquilo ofrécele el alimento durante 10 minutos solamente y retíralo al terminar ese tiempo sin importar la cantidad de alimento que haya comido. Solo déjalo en el plato, no le ruegues ni trates de meterle el alimento a la boca. La misma operación deberás repetirla en la tarde.

No importa que pasen dos días y tu perro se rehúse a comer. Acuérdate que quien manda eres tú y no tu mascota. Instintivamente ningún ser vivo dejará de comer para morirse. Ya comerá, probablemente al tercer o cuarto día.

Seguramente estará esperando a que te desesperes y saques el queso manchego o el jamón serrano del refrigerador como seguramente has hecho por años. Es difícil romperle un hábito a una mascota cuando se encuentra tan arraigado.

 

En el caso de los gatos, el sabor de las croquetas es muy importante y un gato dejará de comer si éstas no son de su agrado. Si no apetece las croquetas ofrécele alimento húmedo. Ellos comen de 10 a 20 veces durante todo el día en pequeñas cantidades así que solamente si tu gato no tiene problemas de obesidad deberás ofrecerle alimento fresco todo el día y toda la noche. Puedes colocarle el alimento en lugares de difícil acceso para que lo encuentre como un reto y se estimule a comer. Bajo ninguna circunstancia dejes a tu gato sin comer por más de tres días.

Si después de hacer esto tu mascota no se alimenta y ya has comprobando que no existe ninguna condición médica que le impida alimentarse adecuadamente, es recomendable consultar al médico veterinario especialista en comportamiento (etólogo).

El tema es complicado y delicado porque en verdad los dueños sufren cuando sus mascotas no se alimentan. Algunas personas piensan que si dejan de comer un par de días se van a morir y no es así. Lo ideal es educar a los cachorros desde pequeños a alimentarse o corregir el problema a tiempo para asegurar que tu mascota se alimente adecuadamente y de manera voluntaria durante toda su vida.

MVZ. Karin Vomend Álvarez