Tan misteriosos como la noche

Los vemos por todos lados al acercarse la fecha de Día de muertos, adornan las casas en las fiestas de Halloween, son los fieles compañeros de los seres más obscuros y desalmados en las leyendas urbanas, pero ¿de dónde viene la idea de que murciélagos, gatos y ratas sean seres del mal?

De acuerdo a las creencias durante la Edad Media, , los gatos eran los compañeros de las brujas e incluso ellas mismas reencarnaban en felinos de color específicamente negro.

A su vez la primer historia de vampiros fue en 1732, cuando un cuerpo en Hungría salió de su tumba, según los habitantes, para acechar al ganado, al abrir la tumba el cadáver estaba en perfecto estado y tenía sangre fresca en su boca, lo que ocasiono que le clavaran una estaca y lo quemaran. El resto de los poderes fueron incrementando con el paso de los años y diversas obras literarias.

La conclusión que da la experta en literatura Adrienne Mayor, de la Universidad de Stanford, es que al tratarse de seres de la noche, criaturas que tienen un actuar normal cuando la gente no está en las calles, se toman como una amenaza. Más si se toma en cuenta que antes lo único con lo que se podía alumbrar eran pequeñas lámparas de aceite, frente a la facilidad que tenían estos pequeños animales para moverse en la penumbra.

Junto con ello se suma su apariencia que de por sí, sin motivos de festividades, generan gran fobia a las personas que los ven, como es el caso de las ratas. Aunque aún con el miedo que podrían llegar a provocar hay que agradecerles por ayudar a generar historias que hoy nutren está gran festividad.