¿La comida casera es la mejor opción para mi perro?

Hay un dicho que reza “hambre y sed, la mejor salsa para comer”, que significa que en caso de necesidad nadie pone objeción a cualquier tipo de comida. Ahora bien, el perro por naturaleza es un animal que pareciera tener hambre todo el tiempo y por ello los dueños caen fácilmente en esta suposición, ofreciéndole incluso a todas horas bocados de su propia comida.

Recordemos que existen estudios científicos muy serios sobre nutrición y alimentación de los animales de compañía, y con base en estos conocimientos las comidas caseras que se preparan a las mascotas no contienen todos los elementos que necesitan, además de que en el caso de los perros, con la variedad de razas, tamaños y actividades que realizan, el preparar en casa un alimento idóneo para cada uno resulta más que imposible.

¿Es la mejor opción?

Las personas que alimentan a sus perros con comida casera arguyen que la comen “muy bien y están sanos”; sin embargo, es en apariencia, ya que en realidad su vida se acorta y las enfermedades de los gerontes (perros ancianos) aparecen más pronto que con un alimento balanceado de alta calidad.

Si nos interesa su salud y calidad de vida tenemos que aceptar que las compañías cuentan con especialistas en nutrición, por lo que las formulaciones están correctamente preparadas en cuanto a proteínas, grasas, vitaminas y otros nutrientes, además de tomar en cuenta si es para un cachorro, para una perra gestante o un animal anciano o enfermo, incluso de acuerdo con la raza o su estado de salud, lo cual es insostenible de replicar en casa.

Un error muy frecuente

Si bien las mascotas son capaces de expresar muchas emociones, nuestros organismos son diferentes y no deben alimentarse como nosotros: sus necesidades son otras, así como su ritmo de crecimiento y sus funciones fisiológicas (además no pueden verbalizar sus necesidades). Es mejor acudir con el Médico Veterinario especialista en pequeñas especies para que nos aclare todas nuestras dudas y elijamos el mejor alimento comercial para este ser que tanto amamos.

Isidro Castro Mendoza