¿Gastritis?

La palabra gastritis proviene del griego gastēr (vientre, estómago) e itis (inflamación), y es uno de los principales motivos de consulta veterinaria en perros y gatos. Generalmente llegan con vómitos amarillentos, o de alimento digerido o sin digerir, así como hay presencia de líquido verdoso e incluso con sangre. A pesar de tratarse de algo tan común en la práctica veterinaria, rara vez se identifica una causa. No obstante, estos son los pasos a seguir:

 

Examen físico 

Muchas veces no es específico o nos muestra una clara evidencia de gastritis. Puede ocurrir que el estrés, al momento de la revisión, tenga un papel primordial sobre todo en gatos, por lo que los hallazgos no llegan a ser importantes. Cada vez son más los propietarios que graban a sus mascotas o toman fotografías de lo que llegan a vomitar, facilitando así el diagnóstico e incluso el procedimiento terapéutico.  

Por otra parte, cuando se trata de distensión abdominal puede estar relacionada con el vaciamiento gástrico tardío causado por la obstrucción o la propulsión (avance del alimento) efectiva. Además, en la palpación abdominal se pueden encontrar masas, dolor severo a la manipulación, aumento de nódulos linfáticos o incluso cambios oculares en perros que padecen infecciones gástricas debidas a hongos. 

 

 

Tratamiento

A menudo es empírico, esto no quiere decir que no sepamos lo que hacemos, sino que lo importante es tratar la gastritis aunque no se conozca la causa específica, esto con el fin de que nuestros pacientes no empeoren o que el cuadro se complique (por ejemplo, con neumonía debido a una broncoaspiración), por supuesto, siempre debe manejarse el tratamiento prescrito por un Médico Veterinario. Además, cabe señalar que en algunos casos el tratamiento empírico puede servir para definir la causa de la gastritis.

 

Diagnóstico

Es cada vez menos invasivo, se realizan pruebas de laboratorio (sangre y orina) para confirmar o descartar enfermedades sistémicas, seguidas de imagenología (radiografías, ultrasonido abdominal); pero la mayoría de las veces el diagnóstico definitivo se realiza por endoscopia. 

Muchas veces los signos clínicos vienen acompañados de hiporexia (disminución del apetito), anorexia (pérdida del apetito), pérdida de peso (dependiendo de lo crónico del cuadro clínico); todos estos datos son importantes para el médico, considerando otros detalles del paciente, ya que en algunos casos puede aumentar la probabilidad de que la gastritis crónica sea la causa del vómito. 

 

Es importante acudir con el veterinario para iniciar un tratamiento oportuno y poder identificar una causa específica, y si encontramos vómito de la mascota en el piso, acudir a una revisión general y nunca medicarla sin antes consultar con el facultativo. Finalmente, de manera preventiva, no ofrecer alimentos que no pueda digerir (huesos), ni dejar a su alcance sustancias o alimentos que le sean tóxicos.

En razas como Basenji, Lhasa Apso, Lundehund, tienen predisposición de desarrollar cuadros de gastritis por defectos en la pared mucosa del estómago.

MVZ ESP Doraly Ponce Batres