¿Los gatos se sienten solos?

Afortunadamente en la actualidad (en parte gracias a Internet, que permitió acercar su gracia y carisma al gran público), este felino se ha popularizado de forma exponencial como animal de compañía. No obstante aún hay gente que piensa que se trata de un ser egoísta y hasta manipulador, incapaz de encariñarse con sus dueños y mucho menos, extrañarlos. ¡Eso es totalmente falso!

Es verdad que los gatos domésticos son animales independientes y solitarios por naturaleza, sobre todo en comparación con los perros (los cuales se organizan en manadas), pero eso no significa que no puedan llegar a amar con locura a sus humanos. (Redacto esta nota con una cariñosa y ronroneante gata junto a mi computadora, atenta a cada palabra que escribo). 

Los gatos pasan largas horas del día (¡unas 16!) durmiendo, pero cuando están despiertos, cualquier dueño de un felino doméstico sabe que su actividad preferida es rondar o incluso perseguir y exigir el cariño de quienes habitan en casa, y en especial, de su persona favorita. Su ausencia prolongada deprime fácilmente a un minino y puede llegar a afectar su apetito e incluso su salud.

 

¿Tu gato necesita más compañía? 

Algunas conductas pueden delatar esta situación:

  • Te recibe con maullidos lastimeros, se frota contra tus piernas, te sigue por toda la casa y tiene un hambre feroz, no por falta de alimento, sino porque no come mientras no estás.
  • O al contrario, comienza a engordar y está fuera de forma. Su vida se ha vuelto sedentaria y aburrida.
  • Encuentras heces u orina fuera del arenero. (Pero ojo, esto solamente indica que algo le molesta o, en el peor de los casos, tiene alguna enfermedad: es mejor consultar al veterinario).

 

 

¿Qué hacer?

Hay varias posibles soluciones para mejorar su ánimo y hacerlo sentir menos solitario:

  • Adopta otro gato (o un perro). No siempre resulta fácil en un principio, y menos si es mimado y territorial, pero después de algún tiempo casi siempre se adapta y será más feliz y activo que antes.
  • Déjale algunos de sus juguetes favoritos por toda la casa; eso puede distraerlo de su soledad y divertirlo un rato en lo que regresas. Adquiere juguetes que contengan premios.
  • De ser posible, prepárale un espacio acogedor para que pueda contemplar lo que pasa afuera. Colocando una hamaca al lado de la ventana, le darás horas de diversión y “compañía” mientras espía a los vecinos.

 

Importante: mientras estés con él, dale amor y déjate querer. Llénate de pelos hasta la garganta, hazle piojito, ráscale la panza y ¡disfruten su amor!

 

En caso de viaje…

Si vas a salir de la ciudad, procura dejarlo en casa, pues los felinos domésticos son muy apegados a su territorio y la pasan aún peor en una pensión. Lo ideal es que algún amigo tuyo (de preferencia amante de los gatos) lo visite y de ser posible, pase algún tiempo de calidad con él, jugando o acariciándolo. 

Esther Garcilita