Mi perro tiene verrugas, ¿debo preocuparme?

MVZ Esp MCPG Dipl Fausto Reyes Delgado
Hospital Veterinario UNAM-Banfield

Es común recibir durante la consulta veterinaria ejemplares con problemas de piel, desde alergias, parásitos, enfermedades hormonales, tumores, lesiones por mordidas, traumatismos, entre otros. Algunas afecciones aparecen a cierta edad, por lo que es un parámetro para su diagnóstico. Entre las más comunes están las pequeñas masas que pueden localizarse en todo el cuerpo y son identificables por los propietarios durante el baño, cepillado o al acariciarlos. Pero sólo un profesional podrá saber si se trata de verrugas o papilomas, o incluso una masa cancerosa que ponga en peligro la vida.

 

Tipos de tumoraciones en la piel

En medicina veterinaria se clasifica a estas masas como tumores neoplásicos (cáncer) y no neoplásicos, como veremos en esta ocasión. Suelen aparecer alrededor de los 10 años de edad, siendo las razas más afectadas: Bóxer, Poodle, Terrier escocés, y en gatos el Siamés y el Persa. Las tumoraciones de piel en perros representan un 30 % de todos los tumores, y en gatos sólo el 20 %. Para salir de dudas de si son malignos o benignos, el veterinario tomará una biopsia (muestra) para analizar al laboratorio de patología. 

Papilomas. Tal vez la “verruga” más común en cachorros sean los papilomas que se originan de una infección viral que sólo afecta a la especie correspondiente, sin ser transmisible al humano. En ejemplares de edad madura (mayores de cinco años) se consideran tumores de tipo benigno, afectando sólo a la piel sin ocasionar problemas a otros órganos. También existen otras masas de origen benigno como los quistes dermales, los adenomas de glándulas sudoríparas, entre otros.

Melanomas. Lamentablemente también están los tumores malignos, entre los más comunes se encuentran éstos, que no necesitan ser de gran tamaño para invadir a otros órganos (metástasis); pueden ser pigmentados, algunos de color muy oscuro o negros, o incluso sin pigmento, razón de importancia para insistir en su análisis con un patólogo veterinario. 

Mastocitomas. Se trata de otra masa de cuidado, siendo el cáncer más común de la piel, por lo general es una masa grande ulcerada que causa mucha comezón. Nuevamente, el tamaño no se relaciona con la agresividad del tumor: los hay de tamaño reducido, pero muy dañinos.

 

 

Tumor o verruga ¿qué es? 

La lista de tumores que pueden parecer “verrugas” es más grande, y como mencionamos los hay benignos y malignos, por lo que la mejor manera de su manejo la recomendará el Médico Veterinario, quien puede tener varias formas de trabajar con el paciente y darnos un diagnóstico. La forma de analizarlas irá desde tomar una punción hasta realizar una biopsia; en ambos casos la muestra debe enviarse al laboratorio de patología para su diagnóstico.

Es importante recalcar que con sólo dar un vistazo a esa masa en piel no se puede dar un dictamen, por lo que siempre será necesario retirarla, pero el trabajo sólo estará completo al recibir del patólogo veterinario su análisis microscópico definitivo, de no ser así, lamentablemente sólo se estará adivinando o suponiendo un diagnóstico y quien lleva las de perder es nuestra mascota.

 

¿Es realmente una masa?

Por otra parte, también ocurre que solemos recibir en consulta a mascotas que han sido llevadas de paseo al campo o a jardines, incluso que conviva con otros animales en sus paseos, por lo que no es raro que se presenten garrapatas. Hay propietarios que desconocen el aspecto de estos parásitos que se alimentan de sangre y se adhieren a la piel, por lo que suele ocurrir que nos mencionen que le han detectado una “verruga” a su animal de compañía, pero que al realizar el examen físico detectemos que en realidad se trata de una garrapata, la cual transmite enfermedades a personas y animales, produciendo incluso lesiones graves en órganos internos y llegando a dañar tanto glóbulos rojos como blancos.

 

 

Es importante recordar que las masas que vemos en piel de nuestros animales, no necesariamente son verrugas, y pueden clasificarse en benignas (papilomas, quistes dermales) y malignas (melanomas, mastocitomas), y hay otras que se confunden con tumoraciones y son garrapatas. Entonces, si llegamos a detectarlas, es importante la visita al Médico Veterinario, quien hará los estudios correspondientes como la toma de biopsias y el envío de esta muestra al patólogo veterinario (toda masa de piel debe analizarse para un diagnóstico correcto), para así poder dar el nombre a lo que está afectando a nuestro amigo animal y establecer el tratamiento y el pronóstico, lo cual redundará en su calidad de vida  e incluso prolongándola.