Asha: detrás de un final feliz

¡Asha fue adoptada! ¿Recuerdan a la perrita que rescatamos con un hueso de su pata expuesto? Esta historia la conté en este espacio hace un par de meses. Así que con enorme gusto y el corazón lleno de agradecimiento les comparto que ya tiene casa. Así que quisiera aprovechar para contarles todo lo que hay detrás de este feliz acontecimiento.

Ella llegó a través del reporte de una conocida, con una lesión en su patita tan severa (el hueso expuesto) que pensábamos en una amputación inminente. Lo que siguió fue maravilloso: movió corazones y logró unir a tantos en lo que podríamos considerar como un milagro, o dicho en otras palabras, unidos nada es imposible.

Al igual que a todos me encantan las historias con finales felices. Pero muchas veces no reparamos en que no son producto del azar: son resultado de amor, esfuerzo, unión y constancia. 

 

 

Algunas cifras destacadas del caso de Asha: 

  • 60 noches de hospitalización
  • 45 sesiones de camára hiperbárica
  • 10 sesiones de quimioterapia
  • 8 hemogramas
  • 6 tubos de Italdermol
  • 45 gasas Italdermol
  • 4 polvos Debrisan
  • 60 vendas normales
  • 45 vendas elásticas
  • 3 conos
  • 5 vacunas
  • 11 meses de cuidados básicos y manutención 
  • Innumerables analgésicos, así como demás material de curación.

 

 

Agradecimiento a un gran equipo

Quiero agradecer a Lilia por reportarnos a Asha, por costear su traslado inicial y no ser indiferente, así como a sus primeros rescatistas por no mirar hacia a otro lado. Mi más sincero agradecimiento para Paty, Ana Paula, Amaya, Fabiola, Jimena, Cecilia, Toni, Alexia, Alma Rosa, Érika, Simón, Dani, Cindy, Hugo, Kali, Érica, Salvador y Rebecca, además de todos aquellos ángeles anónimos que donaron y nos ayudaron a juntar 20 mil pesos para su primera ronda (de tres rondas) de tratamientos hiperbáricos y medicamentos. 

A los veterinarios Rodolfo y Julio por su esfuerzo, compromiso y genuino amor por el bienestar animal y no verlos como a un cliente o un paciente más. A todos los miembros de los equipos médicos de Animalitos y Oxyvet, ya que esto no habría sucedido sin ustedes. También a Enrique y a Luis, quienes durante más de seis meses trasladaron a Asha a sus tratamientos.

¡Y cómo dejar de mencionar a Constanza y a toda su familia! Su decisión de darle hogar temporal fue algo decisivo para tratarla de una mejor manera y darle el entorno óptimo para recuperarse física y emocionalmente. Y por supuesto a Daniela, ya que gracias a su esfuerzo para organizar la campaña de fondeo, hacer los videos de su caso, documentarlo, comunicarlo y estar pendiente en todo momento de su evolución, fue el pegamento del esfuerzo. 

Para cerrar con broche de oro, ahora sí el final feliz: gracias a Sylvana, por hacer a Asha parte de su familia, por ser acción detrás de pensamiento y comprometerse con su bienestar. Es verdad que a veces me desaliento cuando vienen personas a adoptar y piden no sólo perros chiquitos, sino “de raza”, mientras cientos de animales mestizos y criollos, de diversos tamaños, mueren a diario en los centros de control animal y sufren en las calles. Mi más grande gratitud a Sylvana, ya que su amor por los animales es genuino, sin distinguir razas ni tallas (aunque Asha es bellísima). 

 

 

Para Asha (y Sylvana)

Su nombre de origen hindi significa “esperanza” y nos enseñó nobleza, alegría y ganas de vivir. Queremos desearle a esta hermosa la mejor vida por delante, y para cada una de las personas involucradas en su rehabilitación (en especial a Sylvana), deseo que sus vidas se colmen de bendiciones, pues son los verdaderos héroes de esta historia. 

Pero más allá de esto, agradezco que sus buenas intenciones y compromiso se traduzcan en acciones. Mi más profunda intención es que México se contagie de ciudadanos que no se limiten a sólo enviar buenos deseos (como tantos que felicitan o se conduelen o dejan un “me gusta”, sin pasar de ahí) sino que los conviertan en acciones concretas y contundentes para que juntos trabajemos y que esta ética y visión por un mundo mejor se convierta en realidad, construyendo una sociedad más compasiva, más amorosa, libre de abuso y violencia. 

Por último dejo esta reflexión: “Lo único que hace falta para que el mal triunfe, es que las personas buenas no hagan nada”.

 

Justo antes de que este artículo se fuera a impresión, me avisaron que el TVT (tumor venéreo transmisible) reincidió en Asha. Agradezco a Sylvana por comprometerse a llevarla a su nueva ronda de tratamientos. Esto no hace sino recordarme que el éxito y el final feliz son historias en movimiento que se construyen día a día. ¡Y seguimos adelante!

Melissa Trouyet
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