¿Por qué le encanta aullar? 

El perro es un animal gregario, por lo cual necesita comunicarse con sus pares caninos para lograr relaciones de cooperación y convivencia que le permitan mayor éxito para mantenerse con vida, obtener recursos alimenticios, así como de protección y reproducción.

El intercambio de información para transmitir un mensaje se puede dar de diversas maneras, es decir, existen diferentes tipos de comunicación. Uno de esos tipos es el oral-auditivo, y ha sido en el perro doméstico en donde se han identificado diversas vocalizaciones que expresan su estado emocional y psicológico, pero que también harán un cambio en el comportamiento del receptor, el cual puede ser otro perro o un ser humano.

A lo largo de la convivencia con las personas, esta especie ha desarrollado habilidades sociales para comunicarse con nosotros, gracias a lo cual ha sido posible estudiar los contextos y motivos por los que vocaliza (aúlla, gime, ladra, gruñe, en fin).

 

 

¿Por qué ocurre el aullido?

Es una de las vocalizaciones que más nos causa interés… o quizá molestias. En ocasiones hemos escuchado a nuestros perros aullar cuando alguien toca un saxofón, o se escuchan las sirenas de una ambulancia, también cuando se encuentran solos o ven a otros semejantes. Pero ¿qué nos quieren decir nuestros compañeros caninos cuando lo hacen?

En perros adultos (y los que están madurando), los contextos en los que se ha observado esta conducta es para reconocimiento individual, por la excitación al hacer contacto visual con otros perros, cuando quieren saludar, como una conducta de sumisión, también como los lobos, para que los otros miembros del grupo vocalicen para hacer más potente el sonido y se haga notable la cantidad de individuos en defensa territorial, incluso para coordinar actividades sociales o para intentar localizar a otros miembros de su manada.

 

 

Es posible que cuando lo hacen al escuchar ciertos instrumentos musicales, sirenas o canciones, sea una forma de “unirse al grupo”. Pero mientras aúllan y los intentamos callar, a veces aprenden que al gritarles, hablarles (¡e incluso aullar con ellos!), obtienen atención y la conducta es reforzada.

 

Cuando el aullido puede ser un problema

Es común que los perros se queden aullando cuando se quedan solos, ya que el objetivo es atraer a los otros individuos del grupo; pero esta conducta puede ser motivo de que quieran correrte de tu casa o haya quejas de los vecinos, hasta podría pensarse que hay maltrato hacia el animal ya que el aullido se puede escuchar a distancias largas, lo que puede representar un problema o incluso un factor de angustia.

 

 

Si es frecuente, duradero y además se acompaña de otros signos como destrucción, dejar de comer, eliminar (orinar, defecar) dentro de casa, salivación, vómitos, entre otros, después de descartar problemas médicos, significa que hay sufrimiento y se requiere atención conductual.

Aprende a escuchar a tu perro y si te está comunicando algo; tal vez deberías considerar lo que algunos científicos dicen: ¡simplemente, le gusta aullar!