¿Qué terapias se utilizan en veterinaria?

A través del tiempo, en el desarrollo de la rehabilitación veterinaria se han incorporado modalidades terapéuticas similares a las utilizadas en la medicina humana, con las respectivas modificaciones de acuerdo con las características de las especies que se atienden. Actualmente en nuestro país es común que animales como perros, gatos y caballos, así como aves y fauna silvestre se beneficien con este tipo de terapias.

Rehabilitación: terapias convencionales y no convencionales

Dentro de las terapias convencionales aplicadas a la veterinaria, se incluyen la termoterapia, el ultrasonido, el uso del láser, la hidroterapia, la electroestimulación, así como el ejercicio y el masaje terapéuticos. Y entre las no convencionales se encuentran la ozonoterapia, la quiropráctica, las ondas de choque, la acupuntura y el vendaje neuromuscular.

Otras opciones de tratamiento que han surgido, aún deben de presentar soporte científico sólido y beneficio significativo en los pacientes para ser consideradas parte de la medicina física y de rehabilitación.

Por lo anterior, se hace perentorio que la rehabilitación veterinaria como disciplina alcance un mayor grado de profesionalización, es decir, que el Médico Veterinario además de ser especialista en la especie a tratar, debe haber cubierto una serie de capacitaciones en fisioterapia y rehabilitación de animales, ya que las modalidades terapéuticas no están exentas de contraindicaciones y efectos secundarios, así como de complicaciones por una mala aplicación.

De tal forma que el Médico Veterinario especialista en rehabilitación es quien posee la capacidad de aplicar la modalidad terapéutica en pacientes que no pueden acatar indicaciones para su atención, que es una gran diferencia con los pacientes humanos.

Por ejemplo, es posible promover el apoyo, el posicionamiento o alguna actividad en el paciente animal con juegos o actividades de interés; en el caso de los gatos, que suelen ser curiosos, van tras una luz, hilo, madeja de estambre o su juguete favorito con tanto interés que se pueden propiciar ejercicios de extensión de alguna de las patitas que requieran el ejercicio, y se procura completar el
número de series para que resulte terapéutico.

Por su parte, los perros son más manejables, ya que permiten un mayor contacto y por lo general, si se es cuidadoso al momento de tratar zonas dolorosas, reciben la terapia de buen grado. Vamos a platicar de cuando estos animales de compañía son operados por algún accidente o lesión, en donde al igual que con nosotros, y después de transcurrido el tiempo apropiado, el médico
tratante dará una referencia para que el paciente acuda al especialista en rehabilitación y éste, con base en los resultados de las pruebas de laboratorio e imagen (como los rayos X y posiblemente la imagen de resonancia magnética), diseñará un plan que deberá ser seguido por él mismo y por la familia del paciente).

Cabe señalar que es muy importante la comunicación entre los médicos, ya que en conjunto tienen la gran posibilidad de restituir al paciente su salud y calidad de vida.

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Tipos de terapias

En el consultorio de rehabilitación, los familiares del paciente recibirán las indicaciones consideradas para las sesiones terapéuticas, si se necesita alguna modificación o restricción de actividad del animalito enfermo, como lo sería la alimentación o incluso la dieta, así como alguna tarea de ejercicio para casa.

Respecto a la rehabilitación, es común iniciar con terapia de calor en casos crónicos, pero si el paciente tiene inflamación y dolor después de la cirugía, la indicación es usar el frío, y después contrastes por tiempos definidos.

Electroestimulación. Para obtener un control del dolor o refuerzo muscular (en el caso de atrofias musculares), el médico puede aplicar la electroestimulación, que se realiza con aparatos que tienen electrodos los cuales se adhieren a la piel de las zonas a tratar con un gel a base de agua, por lo que no se esperaría una reacción alérgica con su uso; esta terapia puede relajar al perro tratado y es también muy aceptada por los gatos.

Láser. Otra modalidad, de acuerdo con la lesión y el objetivo del tratamiento, podrá ser el uso del láser, el cual lleva un puntal con un haz de luz visible o no, que será aplicado muy cercano a la piel del paciente, quien no sentirá nada desagradable o intenso; e incluso es posible que lo disfrute bastante, igual que cuando se aplica un masaje relajante, el cual se hace para quitar tensión
muscular y emocional.

Masoterapia. Si el paciente acepta el contacto de buena gana se continúa con lo que implica mayor contacto o tensión, por ejemplo, hay algunas técnicas de masoterapia que pueden ser intensas, como las aplicadas cuando hay una falta de tono muscular o cuando hay adherencias de las cicatrices quirúrgicas; pero sólo el médico sabe cuándo, cómo y dónde hacer las manipulaciones y con qué fuerza.

Ultrasonido. Cuando hay afección de una articulación o musculatura rígida se aplicará ultrasonido; con esta técnica se hace necesario depilar o rasurar el área, utilizar gel para el acople del cabezal del equipo a la zona a tratar. Se debe tener cuidado de estar en una superficie libre de metales y tomar en cuenta la edad del paciente. Está contraindicado en cachorros, si se sospecha de tumores e infecciones y en animales nerviosos. Como es una aplicación de calor profundo, hay varias consideraciones que deberán ser descritas por el médico.

Hidroterapia. Si la mascota la requiere, se realizará siempre y cuando le guste el baño y el agua; hay perros y gatos que disfrutan de manera fabulosa estar sumergidos o recibiendo el agua a chorros, en tanto que hay otros que con sólo mojarse los bigotes presentan aspecto de susto extremo, así que habrá que determinar a qué tipo corresponde el caso (por ejemplo, no todos los
videos que circulan en Internet representan la realidad), hay perros entrenados que se mueven como pez en el agua, pero hay otros muy viejitos o con salud inestable que no son candidatos.

Ya en el agua harán los movimientos que serán con ayuda o de manera autónoma; la prescripción dependerá de la discapacidad y el objetivo que se haya planteado en el plan de rehabilitación. Las condiciones para utilizar una tina o banda subacuática de hidroterapia deben ser seguidas de manera rigurosa, son medidas de seguridad por la integridad del paciente.

Ejercicio terapéutico. Consiste en la asistencia total o parcial por parte del médico para realizar movimientos que promuevan el correcto uso de todo el sistema óseo muscular y de ligamentos, esto en correcta relación con la parte neurológica del individuo con discapacidad.

Es una modalidad terapéutica que incluye estrategias de posición, fuerza, coordinación y equilibrio que irán cambiando con la evolución del paciente, cuando lo pueda hacer y con indicaciones precisas se le puede acompañar a caminatas o carreras por diferentes superficies y con tiempos limitados.

La utilización de soportes, pelotas, tapetes, arneses y otras ayudas “ortésicas” para mantener la posición y estimular el correcto movimiento, entran en esta sección de ejercicio o cinesiterapia, con indicaciones muy específicas para la mascota; algunas se pueden hacer como tarea en casa todos los días, pero es importante llevar las revisiones con el veterinario para que haya cambio en el número de series o la modalidad a realizar.

Un trabajo en conjunto hacia la recuperación

Las terapias que incluyen la rehabilitación tienen el objetivo general de restaurar la función normal del paciente, quitar el dolor y que vuelva a su estado más saludable después de padecer una lesión o enfermedad e implican, además del trabajo del médico rehabilitador, el involucramiento activo de la familia o propietario de la mascota afectada. Podrá haber signos sutiles o secuelas del padecimiento, pero que con constancia llevarán a disminuir la discapacidad.

Las indicaciones y sugerencias del médico van encaminadas a llegar a las metas de funcionalidad lo más pronto posible y mejorar la calidad de vida del paciente. Es muy importante tomar las decisiones de las modalidades terapéuticas con base en la valoración de ortopedia, neurología y con los estudios del caso, de manera que se tenga información veraz y actualizada.

Como ya se dijo, las terapias tienen indicaciones y contraindicaciones precisas, estrictas y relativas. Durante mi trayectoria al atender a muchos pacientes de rehabilitación, he visto mejoras increíbles, casos en los que los propietarios tomaron un papel de responsabilidad completa con resultados maravillosos, también situaciones que por la gravedad de las lesiones no evolucionaron y otros que lamentablemente por desconocimiento y mala práctica quedaron con secuelas o deformidades
importantes.

Por eso la recomendación es que si consideras que tu mascota necesita rehabilitación lo comentes con tu veterinario de cabecera, busques al especialista adecuado y se pongan todos a trabajar en la discapacidad: tu mejor amigo te lo agradecerá con su compañía y amor incondicional.

 

MVZ Tania Arroyo