Enfermedades del sistema digestivo en aves

MVZ Laura Martínez León.

En cautiverio, dentro de las enfermedades más comunes que presentan las aves se incluyen las del sistema digestivo, la mayoría causadas por una mala alimentación. Afortunadamente ya existen diferentes tipos de croquetas especializadas según el tipo de especie, sin embargo, la dieta base debe incluir varios ingredientes como frutas, verduras y semillas. A continuación mencionaremos los problemas más comunes en la clínica diaria.

 

Pico

El pico o ranfoteca está constituida por una estructura de epidermis queratinizada, donde el tamaño y forma varían según el tipo de especie y alimentación que presente. Las anormalidades más frecuentes son traumatismos (lesiones), hiperqueratosis por mala nutrición o el ácaro Cnemidocoptes; también está la rinitis crónica, las neoplasias, deformidades congénitas, pico desviado por mala técnica en alimentación asistida, además de sobrecrecimiento por enfermedad hepática.

 

 

Cavidad oral

La cavidad orofaringea comunica directamente a la cavidad nasal a través de la coana (orificio nasal), por lo tanto, muchas afecciones incluyen problemas respiratorios. Los signos más comunes son salivación, inflamación, dificultad para comer o tragar, disnea, pico abierto y presencia de placas. Las causas pueden deberse a una metaplasia escamosa por  hipovitaminosis A (consumo alto de semillas), estomatitis bacteriana, candidiasis, aspergilosis, neoplasia o trauma. En caso de sospecha de origen infeccioso, es necesario realizar un cultivo, y si es necesario, realizar lavados y limpiezas tópicas.

 

 

Esófago y buche

La mayoría de los signos son regurgitación/vómito, anorexia, pérdida de peso, diarrea e inflamación evidente y palpable. Casi todos los problemas son de origen infeccioso por Trichomonas o por candidiasis, también debidos a intoxicación por metales pesados o plantas, cuerpos extraños, traumatismos, estrés, neoplasias, conductuales (cortejo). La estasis o parálisis del buche es más frecuente en aves juveniles (pollos) cuando se les ofrece la papilla muy caliente o muy fría. 

 

 

Proventrículo, ventrículo e intestinos

Los signos son iguales a los padecimientos anteriores más ataxia, tremores, diarrea hemorrágica hasta muerte súbita. Tenemos que descartar la presencia de parásitos como protozoarios (coccidias), nematodos (Capillaria spp.), cestodos o trematodos. Otras causas son nuevamente intoxicación, impactación, enteritis bacterianas, infecciones virales, síndrome de malabsorción. 

Los estudios de laboratorio y una historia clínica completa sin duda darán la pauta para un diagnóstico definitivo. El tratamiento implica la estabilización del ave a través de la restitución de electrolitos, temperatura ambiental controlada y, si es necesario, alimentación asistida, ya que la mayoría son afectadas por la deshidratación y disminución de la temperatura corporal.  

 

Es importante tener el contacto de un veterinario especialista en aves para acudir de manera inmediata. Pero llevarlo previamente a revisiones periódicas para detectar a tiempo alguna anomalía.