Conejos y encefalitozoonosis

En la actualidad existen muchas especies que mantenemos como animales de compañía, desde mamíferos, reptiles, aves, peces y hasta invertebrados, han llegado a nuestras casas. El conejo es, probablemente, la especie que más se tiene como animal de compañía no convencional y su cercanía también ha traído algunas enfermedades que es importante consideremos.

 

¿Qué es la encefalitozoonosis?

Es una enfermedad generada por un agente llamado Encephalitozoon cuniculi, que tiene una relación fuerte con los hongos y se distribuye en todo el mundo. Afecta a una gran diversidad de animales, destacando los conejos y los roedores.

Principales vías de infección: ocurren mediante la ingestión e inhalación de esporas provenientes de orina o excremento de animales infectados o por consumo de agua contaminada. Una vez que un paciente se infecta, este parásito puede diseminarse hasta alcanzar varios órganos, generando síntomas como tortícolis, alteraciones de la marcha, movimientos en círculo, convulsiones o signos inespecíficos (depresión, inapatencia, pérdida de peso), entre otros. 

En los conejitos que se infectan estando en el útero de la madre se puede generar lo que conocemos como uveitis facoclástica (ruptura del cristalino por presencia de pus) que se aprecia como una mancha blanca y espesa al interior del ojo.

 

 

Aunque la presencia de la lesión anteriormente descrita es altamente sugerente, se recomienda complementar el diagnóstico; para esto se pueden medir los anticuerpos que tiene el paciente contra ese agente. No obstante, se ha descubierto que muchos conejos sin manifestaciones de enfermedad pueden tener anticuerpos debido a que sólo evidencian el contacto con el microorganismo.

Confirmación del diagnóstico: ocurre si el conejito llega a morir y se le practica una necropsia, en donde muestre la presencia de una vacuola parasitófora y la reacción inflamatoria en los tejidos afectados (principalmente cerebro, riñón e hígado). También se puede realizar la identificación del material genético (ADN) del agente apartir de muestras del tejido, siendo esta última prueba el estándar de diagnóstico.

En cuanto al potencial zoonótico, E. cuniculi se ha encontrado en personas, particularmente en aquellas con defensas bajas (pacientes con VIH o cáncer, entre otras). El riesgo en México se desconoce, pero en países como Perú, se ha establecido que el 56 % de conejos en algunas granjas de reproducción para mascota tiene anticuerpos contra la enfermedad, lo que sugiere que la posibilidad de que un animal esté en contacto con el microorganismo es muy alta.

 

 

Es importante que, tanto los Médicos Veterinarios como los tutores de conejos de compañía, conozcamos sobre sus enfermedades; dicho conocimiento nos permitirá minimizar los riesgos y disfrutar de la compañía de nuestros adorables compañeros.

 

Hasta la fecha no existe tratamiento efectivo contra la encefalitozoonosis. Sin embargo, se busca la inhibición de la proliferación del agente, una terapia antiinflamatoria y, si es necesario, una terapia de soporte.