Signos de enfermedad en hurones

En los hurones no es tan sencillo descifrar cuándo les duele algo o están enfermos. En el caso de los perros, han logrado tal grado de entendimiento con nosotros que muchas veces, sólo con verlos, podemos saber que algo anda mal (y aunque no sepamos con exactitud lo que padecen, lo notaremos).

Por eso en esta ocasión te ayudaremos a reconocer los síntomas de enfermedad en tu hurón para buscar a tiempo la ayuda de un veterinario. Toma nota.

 

 

No come: no es porque se “aburrió” de su alimento. Generalmente, una de las primeras cosas que un hurón pierde cuando está enfermo es el apetito. Ellos se alimentan cada tres horas, así que no esperes ni te confíes. Un día sin comer puede ser la diferencia entre un tratamiento oportuno y una complicación importante: si no come, ve al veterinario.

Diarrea continua: las deposiciones de un hurón son de color café, tubulares, semisólidas, muy similares a la textura y forma de la pasta dental. Jamás son duras o sin forma y presentan un aroma tolerable. Pero si algún problema se presenta, serán explosivas, mancharán la pared de la jaula, tendrán un color muy diferente al habitual y con olor sumamente intenso. Debido a su metabolismo acelerado no puede permanecer mucho tiempo con diarrea, ya que se deshidrata con facilidad. Si tu peludo defeca con consistencia aguada más de una vez seguida, visita a la brevedad al profesional de la salud veterinaria.

 

 

Nariz tapada: para que a un hurón se le tape la nariz, primero pasó un tiempo con escurrimiento nasal; si sigue sin atención médica, comenzará a deshidratarse y el moco se pegará en forma de placas, lo cual suele asociarse a una nariz de textura rasposa y apatía. Esto significa que no sólo necesita de forma inmediata terapia de fluidos, sino que requiere un diagnóstico oportuno y atención veterinaria.

Debilidad en las patas traseras: esto suele confundirse con que “se patina porque el piso está muy resbaloso”, pero la realidad es que suele deberse a falta de energía. Los hurones con padecimientos crónicos suelen estar débiles y su andar se dificulta. No hay que justificarlo con edad avanzada, porque los hurones geriátricos caminan tan bien como uno joven.

 

 

Pérdida de pelo extrema: en época de calor y antes de empezar la temporada de frío cambian de pelo, y a pesar de que pierdan importantes cantidades, jamás quedará la piel totalmente expuesta. Pero si presenta zonas totalmente calvas, visita a la brevedad al veterinario.

Salivación extrema: los hurones, a pesar de presentar una nariz fresca y una boca humectada, no salivan en abundancia. Si notas que la saliva escurre por sus labios, llévalo con el veterinario: podría estar cursando por un padecimiento importante, ya sea dental o simplemente estrés.

 

 

Heridas inexplicables: rara vez son piquetes de mosquito, de araña o mordidas de juego. Si las lesiones sobre la piel que no tienen una explicación clara, están enrojecidas o presentan costras de sangre, consulta al veterinario.

 

Si tienes dudas, ¡actúa! Visita a tu Médico Veterinario a tiempo: la vida y la salud de tu hurón dependen de ello.