Enfermedades más frecuentes del gato

A lo largo de su vida, los gatos son susceptibles de padecer enfermedades que pueden clasificarse de acuerdo con su origen (infecciosas, tumorales, inmunomediadas, endócrinas) o su localización (dermatológicas, ortopédicas, etológicas, respiratorias, urinarias, digestivas). El 95 % de ellas les genera anorexia, así que sin importar la causa, el dejar de comer es un signo de alarma.

No tenemos control sobre la aparición de muchas afecciones, pero algunas se pueden prevenir con vacunación, desparasitación y controlando factores de riesgo. De ello hablaremos en este artículo, mencionando cuáles son las más frecuentes en la clínica, para cuidar mejor a nuestro gato.

Leucemia viral felina

En la clínica vemos morir a muchos gatos a causa de esta enfermedad. Se estima que el 30 % de los infectados muere cada año, por lo que pocos viven más allá de cuatro años, convirtiéndola en una enfermedad terrible y frustrante. Puede afectar el sistema inmune (favoreciendo infecciones secundarias), causar cáncer y afectar a la médula ósea (donde se producen las células de la sangre).

La buena noticia es que es prevenible al vacunar y esterilizar, así como al mantener a los gatos dentro de casa e implementar medidas de manejo adecuadas de los ya afectados (como separarlos de los no infectados). En algunos países ya se ha logrado disminuir drásticamente la prevalencia al aplicar estas medidas y esperemos México siga estos pasos.

Panleucopenia viral felina, herpesvirus y calicivirus

Son otras enfermedades que afectan principalmente a cachorros y se pueden prevenir mediante la vacunación. La primera es grave y de alta mortalidad; puede causar afección grave al sistema inmune y signos gastrointestinales como vómito o diarrea, mientras las otras dos ocasionan problemas respiratorios como estornudos, secreción nasal y ocular, úlceras en cavidad oral y neumonía.

Si bien una vacuna no evita que el gato entre en contacto con el agente infeccioso, ayuda a prevenir los signos clínicos de la enfermedad.

Rabia

Esta enfermedad es tan grave que hay que considerar que al proteger a tu gato también proteges al resto de la familia, ya que puede transmitirse al humano. Esta vacuna es esencial y sumamente efectiva para prevenir esta mortal enfermedad y en México, gracias a programas como la Semana Nacional de Vacunación Antirrábica Canina y Felina, se ha logrado proteger a millones de animales, lo que ha llevado a un buen control a nivel nacional. 

Obesidad

Cada vez llegan más gatos gorditos a consulta, y aunque a la gente le parecen tiernos, se debe tener cuidado: esta condición ya es reconocida como una enfermedad que disminuye la calidad de vida y predispone a otros padecimientos. Pueden ser muchos los factores que favorecen la obesidad, como dietas hipercalóricas, alimentación a libre acceso, aburrimiento, sedentarismo, en fin.

Cuidar la condición corporal de tu gato requiere constancia, así como una alimentación adecuada y actividad física diaria (estimula a tu gato jugando con él, es como si fuera al gym). Pero si no puede controlarse y come demasiado, es mejor utilizar estrategias como platos especiales que lo obliguen a pensar y “trabajar” para conseguir su alimento, ayudando a su vez a disminuir la velocidad con la que come.

Diabetes mellitus

También en los gatos la diabetes mellitus tipo II ha incrementado dramáticamente su prevalencia.  Esta enfermedad se caracteriza por la resistencia a la insulina y disminución en su producción. Los principales factores predisponentes son la obesidad y el sedentarismo (condiciones que suelen estar relacionadas), así que evitar que tu gato esté gordito frenará el desarrollo de esta afección.

Enfermedad periodontal

Un acúmulo de la placa dentobacteriana provoca inflamación y retracción de la gíngiva, pérdida de piezas dentales, mal aliento y dolor. Las bacterias podrían migrar por la sangre e infectar otros órganos como corazón, hígado y riñones. La formación de placa dentobacteriana puede evitarse limpiando los dientes de tu gato y utilizando estrategias como productos en el agua de bebida, juguetes y premios diseñados para este fin. ¡Esta enfermedad dental es prácticamente 100 % prevenible! Y aún así cerca del 70 % presenta algún grado de ella a los tres años de edad.

Gastroenteritis y obstrucción por cuerpo extraño

Los gatos son muy curiosos y pueden jugar con algunas cosas inapropiadas que acaben siendo ingeridas; una vez dentro del tracto digestivo, estos objetos pueden atorarse, causar daño a diversos órganos, generando mucho dolor y vómito frecuente. En algunas ocasiones, la única forma de sacarlos es mediante cirugía.

Hemos notado que el fomi y las ligas para el cabello son algunas de sus texturas favoritas. Si notas que el tuyo tiene tendencia a consumir objetos extraños, mantenlos lo más aparte y escondido posible. Incluso cuando se requiere de cirugía para retirar el cuerpo extraño, no aprenden la lección y vuelven a ingerirlo.

Bolas de pelo

Los felinos poseen una especie de cepillo en la lengua y pasan muchas horas al día acicalándose; el pelo sale de forma natural en la materia fecal y en ocasiones mediante el vómito. Pero las bolas de pelo pueden ser tan grandes o permanecer tanto tiempo en el tracto gastrointestinal que acaban por obstruir el intestino. Te recomendamos evitar que tu gato ingiera todo ese pelo cepillándolo con frecuencia. Pero si vomita bolas de pelo más de una o dos veces al año, puede haber otro problema y debe ser atendido por el veterinario.

Piedras en vejiga y uretra

Los urolitos más frecuentes son oxalatos de calcio y estruvita; son molestos, y pueden hacer que orinen con sangre, en lugares inadecuados, en pequeñas cantidades y favorecer infecciones. Algunas medidas como fomentar el consumo de agua usando fuentes y colocar platos de agua fresca en varios lugares, ayudan a disminuir la presentación de los cálculos.

Ofrecer un alimento húmedo, de buena calidad y bien balanceado que controle el pH urinario también ayudará a evitar su formación, incluso en algunos casos puede ser parte del tratamiento (los urolitos de estruvita se disuelven en pH ácido).

Parasitosis

Hay una gran variedad de pararásitos que pueden afectar a tu gato. Los más frecuentes son externos (pulgas, ácaros y garrapatas) e internos, como los gastrointestinales. En ambos casos es importante evitar esté expuesto a contraerlos de un medio ambiente contaminado o por convivir con otros animales infectados (otro gato u otra especie, como el perro). Es importante desparasitarlo periódicamente, y si ya está parasitado, evitar el aumento de la carga parasitaria y los signos de la enfermedad.

Los gatos dependen de nosotros para ser llevados al veterinario y reciban los cuidados apropiados. Su salud es nuestra responsabilidad y debemos procurarles todos los cuidados necesarios para que vivan bien, muchos años, llenando de felicidad nuestro hogar. Acercarnos con un veterinario de confianza servirá para conocer con más detalle cómo ayudar a evitar todas estas enfermedades.

M en MVZ Esp Cert Tamara L Iturbe Cossío

Centro de Medicina para Gatos CEMEGATOS

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