¿Es necesario el protector solar en perros?

No solo los humanos, los perros también son candidatos a sufrir la parte más oscura del sol en su propias carnes. Una exposición excesiva de la piel del perro al sol puede desembocar en problemas dermatológicos y hasta en cáncer.

Gracias al pelaje, están más protegidos que nosotros ante los efectos de los rayos UV. El raparlos en épocas de calor es un grave error, pues los expones más al sol y esto puede provocar que los afecte. A pesar de su frondoso pelaje, existen zonas en donde no lo tienen, como la nariz, puntas de las orejas y contorno de labios. Capítulo aparte merecen razas como los bull terrier, boxer, whippet, pit bull o dálmatas y los perros albinos, más vulnberables al sol que el resto.

Protección frente al sol

El sentido común nos dice que la protección solar más eficaz es la que evita que el perro se ponga al sol. También no sacarlo a pasear en las horas centrales del día. Sin embargo, si el perro se quema, no es nada recomendable que le vuelva a dar el sol en esa zona. Para estos casos, existen unas camisetas finas que podremos ponérselas al animal cuando salgamos al exterior con él. Y si la cosa se ha puesto realmente fea, lo mejor es que lo lleves al veterinario para que él diagnostique el estado y te dé las mejores recomendaciones. Otra opción son los protectores de almohadillas, estos evitarás que se quemen o se pelen.

Pero, sin duda, la mejor opción son los protectores solares específicos para perros. No son muy conocidos, pero deberían ser indispensables para todos los que poseemos un perro. Nuevamente, las zonas donde deberíamos ponerles protector solar a todos los perros son: nariz, alrededor de la boca, la punta de las orejas, la panza y la ingle.

El protector solar que le pongas a tu perro debería tener un factor de protección por encima de 30 y ser resistente al agua. A día de hoy existe en el mercado protector solar especial para perros. Si, a pesar de ello, decides ponerle uno para personas, decídete por una crema para bebés hipoalergénica, sin fragancia ni color.

Lee atentamente la lista de ingredientes del protector solar que le vas a aplicar a tu mascota. Si lleva óxido de zinc u octyl salicylate ni se te ocurra ponérsela porque resultan nocivos para los perros. Tampoco debe llevar ácido paraaminobenzoico (PABA).

Si le vas a aplicar un protector solar no específico para perros, repártelo en pequeñas cantidades para que se absorba lo más rápidamente posible y no tenga oportunidad de lamerlo. Una buena idea es distribuirlo con un bastoncillo de los oídos. La aplicación de un protector solar especial para canes es más sencilla ya que no son peligrosos si se lamen aunque, lógicamente, hay que evitarlo y se puede hacer con un rápido masaje.

La exposición prolongada del perro al sol puede derivar en alteraciones cancerígenas en su piel. Le pueden salir tumores en la panza, el interior de los muslos, la espalda, los ojos, alrededor de la nariz y en el hocico. Ante cualquier señal de alarma, lleva a tu peludo al veterinario.

Por otro lado, ara aliviar a un peludo que se ha quemado, lo mejor es darle un baño con agua fría y un limpiador que no lleve jabón y sea específico de perros. Mezcla un poco de producto con unas gotas de aceite de neem y enjabona. Este aceite no es tóxico y le aliviará.

Al igual que ciertas personas, existen perros que literalmente adoran el sol y disfrutan tostándose bajo el astro rey. Si tu peludo pertenece a ese club y se le pasan las horas tumbado panza arriba, ya sabes, aplica el protector en las zonas (desde el vientre hasta las patas de atrás). También es buena idea que lo fuerces a ir a la sombra y le refresques o se bañe.

Finalmente, es de suma importancia retocarlo, porque su efecto no dura todo el día. Ahora ya sabes otra forma de cuidar a tu mascota.