Signos importantes para llevar a tu mascota a urgencias

Una urgencia médica es la necesidad de atención médica inmediata que requiere un individuo y que de no recibirla se pone en riesgo su vida o la funcionalidad de un órgano. ¿Cómo saber si nuestra mascota presenta dicha urgencia y qué señales de alarma podemos notar para actuar de manera oportuna?

Lenguaje no verbal

Debemos considerar que nuestros animales, a diferencia de nosotros cuando enfermamos, no pueden verbalizar sus sensaciones, sólo muestran signos; no nos dirán qué tan mal se sienten, dónde les duele o por qué no quieren comer, por lo que debemos estar atentos a cambios de comportamiento habitual que pueden ser indicadores de que “algo malo está pasando”.

Por esta situación muchas enfermedades pueden cursar de manera casi imperceptible y desafortunadamente nuestras mascotas tienden a ocultar estos signos (los gatos, por ejemplo, al ser de origen predador, suelen ocultar sus debilidades para no ser blanco de ataques de otros individuos más fuertes). Como resultado cuando notamos signos de malestar es posible que la enfermedad se encuentre en un estado avanzado y grave.

Qué hacer

Debido a que ante una urgencia médica resulta vital saber qué pasa, nosotros seremos los mejores referentes de estos cambios de comportamiento que pueden ser signos de algo grave, ya que como sus responsables conocemos los aspectos de su comportamiento habitual (el veterinario sólo puede evaluar en un ambiente alejado al entorno de su paciente y el comportamiento que mostrará en el consultorio no se asemeja a lo real).

Hay que saber que por lo general las condiciones que son graves son resultado de procesos con un curso crónico o más lento, mientras otras tienen un curso agudo o súbito, que a continuación veremos.

Enfermedades

Las urgencias médicas que son producto de enfermedades crónicas o de sus complicaciones, llegan a un punto en el que debido a su evolución comprometen la vida, por ejemplo: enfermedades cardiacas, renales, hepáticas, pulmonares, endócrinas (como diabetes), cáncer, de tipo infeccioso, entre otras. Todas causarán signos que al inicio pueden ser ambiguos o incipientes, pero en su estado más avanzado o grave serán alarmantes.

Si nuestro perro o gato ha sido diagnosticado con una enfermedad crónica y progresiva debemos informarnos con el veterinario sobre las expectativas de la evolución de esta enfermedad, cuáles son los signos alarmantes a vigilar y cuándo acudir a urgencias.

Accidentes

Hay urgencias médicas que son resultado de eventos agudos como: atropellamiento, caída de alturas, agresiones por perros (incluso personas u otros animales), envenenamientos, infecciones (de curso agudo), golpe de calor, picaduras de insectos o animales venenosos. En estos casos el daño llevará al límite los mecanismos de compensación del cuerpo para mantener la vida y lograr la recuperación, por lo que su presentación será súbita y con signos alarmantes.

Datos alarmantes asociados a la respiración

*Aumento de la frecuencia respiratoria en reposo: los pacientes con problemas pulmonares por causa cardiaca, pero bajo un buen control médico, presentan una frecuencia respiratoria menor a 30 respiraciones por minuto. Esto significa que contar las respiraciones de nuestro animal en un minuto (en reposo) puede ser un indicador para saber si existe un problema para respirar (nuevamente: deben ser menos de 30 en un minuto). También existen otras causas que pueden causar este incremento, como la presencia de dolor o estrés, por lo que la evaluación veterinaria será necesaria para diferenciar.

*Incapacidad para dormir confortablemente: los animales con serios problemas para respirar es común que no sean capaces de descansar bien, se notan cansados o no pueden tener un sueño continuo sin que se levanten para poder respirar. Este sería otro componente para saber que el problema es grave.

*Movimientos respiratorios: superficiales y rápidos, o lentos pero muy profundos y ruidosos, serán alarmantes si están en reposo. Aunque las razas braquicefálicas (perros de nariz chata) pueden presentar en reposo este tipo de respiración, no es normal y deben ser evaluados, para evitar que estas características se agraven o haya otros signos que aquí mencionaremos.

*Posición ortopneica: Es la postura que pueden adoptar para poder respirar mejor y se caracteriza porque bajan la cabeza, extienden el cuello y abren los codos (imagen), de forma que traten de tomar más aire y aliviar su angustia respiratoria.

*Jadeo (gatos): normalmente no presentan este tipo de respiración ni al hacer ejercicio (excepto gatos sanos en lugares muy calurosos), por lo que si lo hacen en una temperatura ambiental templada, es un motivo de atención de urgencia.

*Cianosis: es la coloración morada o azulada notable en lengua o encías (excepto en ejemplares que las tienen pigmentadas como el Chow Chow). La presencia de cianosis es indicador de que el problema para respirar es muy grave y generalmente se acompañará con alguno de los signos antes mencionados.

Datos alarmantes asociados a heridas o sangrados

Hemorragia: puede ser evidente por la presencia de sangrado por algún orificio natural (ojos, nariz, oídos, hocico) o se notará en heces u orina. Pero si tuvo algún accidente, puede presentar heridas con sangrados evidentes de manera externa. En este caso, lo importante es cubrir la herida sin hacer presión excesiva y acudir de inmediato al veterinario.

Palidez: es el color atenuado o claro de mucosas o lengua. Normalmente deben presentar un color rosado brillante, pero ante hemorragias o alteraciones en la sangre se pueden tornar pálidas y presentar debilidad y depresión. Al igual que la cianosis, la palidez se debe evaluar en mucosas despigmentadas.

Presencia de heridas aparatosas: además de sangrar, pueden tener apariencia de comunicar hacia dentro del tórax o el abdomen; son lesiones que se consideran como graves y deben ser evaluadas por un veterinario. Por otra parte, aquellas lesiones que afecten un gran porcentaje del cuerpo, como las resultantes por quemaduras, agresiones de otros perros o accidentes como caídas o atropellamiento, son causa de urgencia.

Datos alarmantes asociados con comportamiento

Relacionadas con su estado mental o de conciencia: aquí podemos observar cambios de comportamiento que pueden ser resultado de problemas graves, ya que el cerebro es muy sensible a la falta de aporte de sangre y nutrientes, lo que va a afectar y a derivar de manera importante en enfermedades o lesiones graves. Alteraciones en el estado mental que deben causarnos alarma suceden cuando nuestra mascota no responde a estímulos ambientales, como al tocarla o al llamarla, o que además pierda la capacidad de incorporarse o moverse, incluso si al apretarle con fuerza un dedo no responde a este estímulo.

Otros comportamientos extraños a considerar son que vocalice (ladre, maúlle) sin causa aparente, que se note confundido o no nos reconozca. O que pierda de manera súbita la vista (mostrará desorientación de dónde están las puertas, caminará con inseguridad o chocará con obstáculos en su camino). O puede presentar una pérdida de la capacidad para moverse, ya sea de una o más patas.

Convulsiones: en casos extremos se pueden presentar. Son eventos que se acompañan de pérdida de la conciencia (no responden al llamado), también pueden mostrar movimientos involuntarios en sus patas, incluso orinar o defecar de manera involuntaria. Si es la primera vez que observamos este evento o si son frecuentes en su presentación sin que se recupere o regrese a la normalidad, debemos acudir inmediatamente al servicio de urgencias.

Presencia de depresión importante del estado mental: que se acompañe de vómito frecuente o diarreas abundantes y continuas, pueden causar deshidratación grave; asimismo la ausencia o dificultad para orinar (especialmente en gatos) se debe considerar una urgencia.

Datos alarmantes asociados con dolor, traumatismos, intoxicación

Dolor grave: es una causa de urgencias, ya que es un indicador de que algo muy malo sucede, no obstante, es difícil de evaluar en animales, sobre todo en los gravemente enfermos, debido a que es una sensación subjetiva. Como mencionamos al inicio, no pueden expresar su malestar, por lo que la presencia de dolor se asocia a infinidad de alteraciones en el comportamiento habitual.

Sin embargo, datos alarmantes asociados a la presencia de dolor intenso son las vocalizaciones, más al tocar la zona en donde se origina el dolor, como su pata o su vientre. 

Alteraciones en el abdomen: como distensión rápida (hinchazón) que cause dificultad para respirar (además de otros signos como intentar vomitar y no lograrlo, jadeos, salivación excesiva), además de dolor grave que puede ser evidente cuando tocamos de manera suave su abdomen, nos deben alarmar.

Traumatismos: son resultado de accidentes o agresiones y pueden resultar en lesiones que comprometan la vida, aun cuando aparentemente no existan lesiones muy aparatosas. Debemos considerar que animales y humanos estamos diseñados para mantener un cierto equilibrio aun con lesiones graves (para huir y ponernos a salvo), pero si las pasamos por alto, más temprano que tarde notaremos de forma evidente que son graves. Así que no esperemos y hagamos necesaria una evaluación urgente ante cualquier traumatismo.

Ingesta o sospecha de ingerir tóxicos: veneno para ratas, plaguicidas, herbicidas, medicamentos (en especial los desinflamatorios de uso humano), anticongelante para autos, ciertos alimentos, todos estos son tóxicos frecuentes que pueden causar daños serios, incluso la muerte, así que no esperemos a ver signos asociados a la intoxicación, sino que si tenemos la sospecha de que ingirieron algo, acudamos de inmediato los servicios de urgencias: actuar pronto puede incluso salvar su vida. 

Finalmente, si notamos uno o más de estos signos en nuestras mascotas, no caigamos en el error de esperar, ni tampoco de buscar ayuda o información por Internet. ¡Debemos llevarlas de inmediato al veterinario!, demorar en su atención puede tener graves consecuencias.