Oncología: signos de alarma

Desafortunadamente y al igual que ocurre en las personas, el cáncer es una enfermedad que se presenta con mucha frecuencia en pacientes veterinarios. De forma lamentable las estadísticas reportan que 1 de cada 2 perros mayores a 10 años lo padecerá en algún momento de su vida.         

 

¿Qué es el cáncer y por qué se presenta?                                                                                                              

Los tumores cancerosos son masas de tejido anormal que se producen cuando las células se empiezan a dividir más rápido de lo que deberían o no se mueren cuando son demasiado viejas para funcionar de forma adecuada; estas masas pueden desarrollarse a partir de cualquier tejido del cuerpo, por lo que podemos encontrar muchos tipos de cánceres diferentes y en múltiples localizaciones.

Para empezar, existen dos tipos de tumores, los benignos y los malignos. Los tumores benignos son masas que crecen mucho más lentamente que las malignas y son localizados, es decir, tienen poca capacidad de migrar e invadir otras partes y órganos del cuerpo, lo que se conoce como metástasis; por su parte, los tumores malignos son muy invasivos, lo que quiere decir que crecen muy rápido e invaden otros órganos con facilidad.

Es importante saber que lo que provoca la muerte de los pacientes que padecen cáncer son los daños ocasionados por la metástasis, no tanto por la presencia del tumor original.

 

¿Cuáles son los tipos de cáncer más frecuentes en veterinaria?

 

Como ya se comentó anteriormente, el cáncer se puede presentar en cualquier tejido del cuerpo, siendo los más frecuentes el cáncer de piel y el cáncer de huesos, además de síntomas que sugieren su aparición, como a continuación veremos.

 

Cáncer de piel

Debido a la gran variedad de células presentes en la piel, existen muchos tipos diferentes de cáncer que la afectan, entre los más frecuentes están:

Mastocitoma: esta clase es la más frecuente que se desarrolla en piel y crece a partir de unas células llamadas mastocitos, quienes juegan un papel importante en reacciones alérgicas; todas las razas pueden presentar este tipo de cáncer y se desarrolla con mayor frecuencia a partir de los cuatro años de edad, ofrece un patrón de crecimiento inusual (es decir, que tiene diferentes formas de manifestarse), se desarrolla desde el crecimiento de un bulto anormal en piel, como una mancha roja o simplemente un área de inflamación.

Carcinoma de células escamosas: se puede observar en la piel y en la boca, es un tipo de cáncer muy frecuente en perros y gatos, en quienes se manifiesta principalmente en la nariz, presentándose por lo  general como una lesión ulcerada y sangrante.

Melanoma: es un crecimiento anormal de los melanocitos, las células que se encargan de la pigmentación de la piel y pelo. Se puede desarrollar en cualquier parte del cuerpo, pero es mucho más frecuente en la boca, plano nasal o alguna extremidad. Esta clase de cáncer es muy propenso a generar invasión local más que a distancia, es decir, invade órganos que están cerca de él.

Su pronóstico depende mucho de su localización, ya que su comportamiento es muy diferente según donde se desarrolle inicialmente. Por lo general se presenta como un nódulo o mancha pigmentada, se puede manifestar en cualquier raza y es más frecuente en pacientes de edad avanzada.

Tumores de glándula mamaria: este variedad de cáncer es la más frecuente en perras no esterilizadas; en la mayoría de los casos, es muy maligno y provoca metástasis a diferentes órganos como pulmones, huesos e hígado. Se puede presentar en cualquier mama y generalmente se observa como un nódulo por debajo de la piel, de consistencia dura y no doloroso.

 

Cáncer de huesos

Este tipo de tumor se conoce como osteosarcoma, es  clase de cáncer muy maligno que genera metástasis a varios órganos como pulmones, hígado y otros huesos. Se caracteriza por un aumento de volumen y se puede manifestar en cualquier hueso del cuerpo, aunque es más frecuente en los que son largos, como los que se encuentran en las patas delanteras y traseras.

Es especialmente doloroso, porque mientras el tumor va creciendo, destruye el hueso que se encuentra a su alrededor; debido  a esto, el signo que observamos con mayor frecuencia en los pacientes, antes de detectar el aumento de volumen, es la cojera por dolor.

 

 

Síntomas de detección temprana

Es muy importante tener en cuenta que entre más rápido se diagnostique cualquier tipo de cáncer en nuestros perros y gatos, la probabilidad de poder dar un tratamiento exitoso y de que sobrevivan es mucho mayor.

 

Signos de alarma

Mal olor: como ya mencionamos, muchos de los cánceres se manifiestan dentro de la boca o nariz de perros y gatos, sitios poco accesibles por lo que generalmente revisamos con poca frecuencia. Pero si notamos un olor desagradable proveniente de la nariz o boca, es muy importante acudir con el veterinario ya que uno de los diagnósticos posibles podría ser cáncer. Es probable que al acudir a consulta con el médico, tenga que realizarle una revisión exhaustiva de la boca bajo anestesia, ya que es un área de exploración difícil.

Nódulos o protuberancias en la piel (o por debajo de ella): es muy importante tener el hábito de revisar y palpar constantemente la piel de nuestros perros y gatos para notar a tiempo cualquier tipo de crecimiento anormal. Si detectamos un nódulo es muy importante acudir de inmediato al veterinario para que haga un análisis del tejido; es muy probable que cuando el médico lo revise realice un estudio llamado citología, el cual consiste en tomar con una aguja una pequeña muestra de células del tumor para que un patólogo lo observe en el microscopio y emita un diagnóstico, ya que a simple vista no podrá determinar qué tipo de tumor se trata, si es maligno o benigno.

Pérdida de peso: existen muchas enfermedades que causan pérdida de peso en perros y gatos, sin embargo, un signo característico de cáncer es la pérdida rápida e inexplicable de peso, esto quiere decir, que no hay una razón aparente para que nuestra mascota adelgace, como podría ser disminución en la ración de alimento o un aumento de actividad física. Si notamos que nuestro amigo animal pierde peso de manera inexplicable, necesita una valoración médica.

Letargo o inactividad: es importante conocer la personalidad de nuestro animal de compañía para poder detectar cambios en su comportamiento que sean indicio de alguna enfermedad; por ejemplo, los pacientes con cáncer generalmente son menos activos que los pacientes sanos, tienden a dormir más y a jugar menos.

Pérdida de apetito: muchas son las enfermedades que ocasionan una disminución en el apetito y el cáncer es una de ellas; si notamos que nuestro amigo animal deja alimento en el plato, cuando antes no lo hacía, muestra desinterés por la hora de comida o deja de comer por completo, hay que acudir a una consulta con su Médico Veterinario.

Dificultad para respirar: uno de los sitios más frecuentes de metástasis son los pulmones; cuando éstos son invadidos por el cáncer, puede disminuir la capacidad para respirar del perro o del gato. Si detectamos que se cansa más rápido en los paseos, jadea o respira con dificultad, debemos de acudir de inmediato al médico. Por otra parte, también existen tumores que se desarrollan de manera inicial en los pulmones.

Heridas que no sanan: una de las características del cáncer es que dificulta la cicatrización, por lo que si presenta una herida en piel que a pesar de llevar un tratamiento no mejora, es mejor llevarlo a una revisión médica para que lo analicen, ya que una posibilidad es que esté cursando con cáncer.

Abdomen abultado: algunos tipos de cánceres se desarrollan en los órganos que se encuentran en el abdomen, por lo que un signo característico de la enfermedad es un abdomen abultado. Es necesaria una revisión con el veterinario si nos damos cuenta que el vientre de nuestro animalito se encuentra anormalmente hinchado.

Vómito o diarrea: que un paciente presente vómito o diarrea puede ser indicativo de muchas enfermedades, entre ellas cáncer, por lo que si nuestra mascota sufre de alguna de ellas de manera crónica, es decir, con más de un mes de evolución sin mejorar (pero a pesar de haber recibido tratamiento médico), acudamos al veterinario para que realice una revisión exhaustiva, con radiografías y ultrasonido, porque una de las causas podría ser esta enfermedad.

 

 

El cáncer es una enfermedad grave que generalmente pone en riesgo la vida de perros y gatos, pero si se detecta a tiempo la probabilidad de realizar un tratamiento exitoso es posible; es muy importante conocer los tipos de tumores más frecuentes así como sus signos para que, si detectamos cualquiera de ellos, acudamos lo más rápido posible con el Médico Veterinario especialista para que realice un diagnóstico temprano y la posibilidad de aumentar el tiempo de vida de nuestro amigo animal, aumente.