¡Emergencias en aves!

En la vida diaria, desde pequeños, nos preparan para saber qué hacer en caso de una urgencia ya sea con algún familiar, en la escuela o que necesitar si algo nos pasara a nosotros. El punto es ser precavidos y actuar de inmediato y con responsabilidad. De esta misma forma, necesitamos saber cómo actuar si se presentara una situación de emergencia con nuestra ave de compañía. A continuación mencionaremos algunos puntos a cubrir para estar preparados.

Transportadora:este es un básico que debemos de tener a mano y de manera accesible. Contar con una transportadora para aves, es decir, con una percha integrada para poder desplazarnos rápidamente al veterinario o desalojar el hogar si es necesario. Dentro necesitaría como mínimo un sustrato absorbente, comedero y bebedero de fácil acceso y manejo, y una cubierta para el frío o la lluvia. En cuanto a nuestra ave, también es importante habituarla a la transportadora, realizar ejercicios de entrar y salir; si es posible entrenarla para que entre por sí sola sin estresarse. Como última instancia, si no se cuenta con una de manera rápida, se recomienda transportar en una caja de cartón previamente agujerada para permitir la ventilación.

Documentos: tener a la mano y en un folder de plástico, una foto de nuestro amigo plumífero, la nota de legal procedencia o factura de nuestra ave y el número del anillo (en caso de que nuestra ave tenga uno). Así como el teléfono de urgencias y dirección del veterinario especialista en aves. Esto ayuda bastante, sobre todo si necesitamos resguardarla en pensión o en hospitalización, y poder tener la forma de identificarla si es necesario.

Calor: por el tipo de metabolismo que manejan las aves, es importante contar con una fuente de calor externa, ya que en situaciones agudas el primer signo de una emergencia casi siempre es la hipotermia. Para poder ayudar a controlarla, en lo que nos trasladamos al veterinario, se puede proveer de telas tipo polar y periódico para envolver al ave, un calcetín relleno de arroz, previamente calentado en el horno de microondas, y envuelto en tela; bolsa para agua caliente o un foco cerámico. Aquí hay que tener mucho cuidado en la distancia y el tiempo que coloquemos la fuente de calor, para evitar quemaduras que podamos provocar.

Hemorragias: en algunas ocasiones, existen situaciones que llegan a  provocar alguna hemorragia que puede comprometer la vida de nuestra ave, como un traumatismo o golpe, recorte de plumas o uñas mal hecho, o simplemente el agitar de las alas que provocará la caída de una pluma en proceso de muda. El primer paso a seguir es la calma y mantener el ambiente lo menos estresado para nuestro amigo plumífero; después intentar detener la hemorragia con una gasa limpia ejerciendo presión aproximadamente 2 minutos o en lo que nos trasladamos al veterinario; si es posible en caso de sangrado de plumas o uñas colocar un coagulante. Evitemos colocar sustancias líquidas que pueden ser abrasivas y quemar la herida como el agua oxigenada.  

Evidentemente nunca podemos estar al 100% capacitados para una emergencia, pero si podremos estar preparados y contar con lo necesario para actuar lo mejor posible y en beneficio de nuestra ave de compañía Por lo mismo, no duden en asesorarse y resolver dudas con su médico veterinario especialista en aves.

 

MVZ Laura Martínez León.

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