Enfermedades en perros viejitos

El envejecimiento es un proceso inevitable que conduce al incremento de la vulnerabilidad de nuestra mascota, dando con ello una mayor probabilidad de que enferme de numerosas causas.

A partir de los siete años, sus cuidados preventivos y revisiones periódicas deben realizarse más a menudo, con el objetivo de diagnosticar las enfermedades comunes en etapas tempranas cuando es más fácil controlarlas. Por lo tanto, es necesario estar atentos a cualquier cambio en su nivel de actividad, su forma de comer, de beber, de orinar e incluso el aspecto de su pelo y piel, que son indicadores de enfermedades.

Degeneraciones cardiacas

En los pacientes viejitos, una de las principales enfermedades que pueden presentarse son las degeneraciones cardiacas que dan como resultado que nuestro amigo se note cansado, pierda masa muscular y, en estadios avanzados, incluso pueda desmayarse.

En pacientes de raza pequeña y edad avanzada, las válvulas del corazón son las primeras en sufrir este tipo de padecimientos que pueden deberse a inflamación por razones bacterianas o tumores que pueden deformar una válvula cardiaca, pero la más común de estas enfermedades en las válvulas es la degeneración mixomatosa (enfermedad valvular degenerativa o EVD), en la cual los tejidos de las válvulas se deforman y engrosan.

Aunque esta enfermedad cardiaca no tiene manera de prevenirse, si se detecta a tiempo tenemos muchas posibilidades de mantener estable a nuestro ancianito por más tiempo y de la mejor manera.

Enfermedades metabólicas

Ahora, en los pacientes gerontes no sólo las enfermedades cardiacas pueden presentarse: hay un gran número de enfermedades metabólicas que pueden padecer también, por lo que se recomienda mantener a nuestro paciente vigilado por medio de estudios de laboratorio, con el objetivo de detectar estas enfermedades en sus primeras etapas, incluso antes de que presente signos y se puedan controlar.

La enfermedad renal es sumamente común en pacientes geriatras; puede presentarse por degeneraciones de las estructuras renales, por presencia de neoplasias o por infecciones crónicas. Por ejemplo, observaremos que nuestro perro comienza a beber más agua y a orinar más, baja de peso y tiene aliento fétido. Un paciente con enfermedad  renal  requerirá hospitalización de primera intención, pero una vez estable podrá continuar en casa con tratamiento y dieta.

Si ya tiene una degeneración muy avanzada es probable que debamos aumentar la cantidad de cuidados. Una vez enfermo no es posible una cura de la enfermedad, pero si se detecta a tiempo puede retardarse la signología por un tiempo prolongado.  

Como podemos ver, la mayoría de las enfermedades que pueden presentar los pacientes geriatras son detectables en sus primeras etapas y controlables para que tu querido perro ancianito tenga la mejor calidad de vida posible.