Cuidados durante la gestación

La gestación de una perra dura de 60 a 63 días, aunque puede llegar a variar dependiendo de la raza. Los síntomas del embarazo son el abultamiento del abdomen y el crecimiento de mamas y pezones, que además adquieren una tonalidad rosada. A continuación mencionaremos algunos de los cuidados que puedes brindarle a la futura mamá.

Introducir alimento para cachorro

Si te preguntas qué dar de comer a una perra gestante, no eres el único: ¡la mayoría de los dueños se hacen la misma pregunta! Es importante saber que las comidas formuladas para perros adultos no proporcionarán los nutrientes adicionales que ella necesita durante la preñez, por lo que tendrás que introducir algunos cambios en su dieta para alimentarla adecuadamente.

Para mantenerse lo más fuerte, sana y feliz posible durante toda su gestación, tu perra necesitará un refuerzo adicional de proteínas y energía, que se puede encontrar en una fórmula diseñada para cachorros. Lo recomendable es cambiar de forma gradual su alimentación por una fórmula de alta calidad para cachorros hacia la semana 3-4 de la gestación, ofreciéndola gradualmente durante un periodo de siete a diez días para evitar alterar su estómago. Debe seguir con esta nueva fórmula hasta después de haber dado a luz y de que sus cachorros se hayan destetado.

Lo que debes darle de comer dependerá también de su estado físico, si presenta algún tipo de problema de salud actual o incluso que haya tenido en el pasado, por lo que debes consultar a tu veterinario antes de cambiar su dieta. Si tu mascota sigue una alimentación especial por motivos de salud, o si tiene un estómago sensible, habla con tu veterinario antes modificar su plan de comida habitual.

Incrementar la ingesta de comida

Al igual que en la especie humana, las perras pueden experimentar náuseas del embarazo en las primeras semanas de gestación, así que debes esperar un tiempo para que su cuerpo se adapte antes de aumentar su ingesta de alimentos.

Hacia el día 42 de gravidez los cachorritos crecen de manera considerable, por lo cual los requerimientos energéticos de la madre empiezan a aumentar. Este aumento de tamaño de los fetos puede limitar el volumen del estómago y, por lo tanto, la cantidad de alimento que ingiere tu perra. Por esta razón, es necesario darle un alimento rico en energía y fraccionar la ración en tres o cuatro porciones a lo largo del día.

Ejercicio

Los paseos son una forma magnífica para que las futuras mamás se mantengan en forma y estén preparadas para hacer frente sin dificultades al parto y nacimiento de sus cachorros. Intenta que los paseos sean más cortos y más regulares durante este periodo, ya que es muy probable que ella se sienta un poco más incómoda y cansada a medida que avanza su preñez. Es mejor trates de darle de tres a cinco paseos cortos al día.

¿Existen vacunas para perras embarazadas?

Las madres transmiten su inmunidad a los cachorros a través de la leche, por lo que lo ideal sería asegurarse de que esté al día con sus vacunas antes del apareamiento, para que sus niveles de anticuerpos estén al máximo. Pero en el caso de que sus vacunas no estén al corriente durante la gestación, consulta con tu Médico Veterinario.

Desparasitación

Una parte importante del cuidado de una perra gestante es continuar con sus tratamientos contra las pulgas y los parásitos intestinales. La mamá puede transmitir diferentes parásitos a los futuros cachorros, por lo que debes tratarla con productos cuyo uso sea seguro durante su embarazo. Consulta este tema con tu veterinario, porque los cachorros también van a necesitar desparasitarse periódicamente durante sus primeras semanas de vida.

Preparados para el parto

Entre ocho y 14 días antes del alumbramiento, es aconsejable habilitar un espacio adecuado para que tu perra pueda parir y amamantar a sus bebés con tranquilidad.

  1. Alista la paridera: puedes disponer una caja de plástico o madera lo suficientemente grande, cubierta con toallas o papel periódico. Las paredes tienen que ser moderadamente altas, para no permitir que los cachorros salgan, pero no tanto para que la mamá pueda entrar y salir con comodidad. El lugar debe ser cálido (hasta 28 ºC en los primeros siete días, luego disminuir a unos 22 ºC), ya que las crías no regulan adecuadamente su temperatura en las primeras horas de nacimiento. 
  2. Prepara los aditamentos: toallas y papel periódico, termómetro, tijera e hilo para ligar los cordones umbilicales y iodopovidona (solución para desinfectar de venta en farmacias).
  3. Emergencias: ten siempre a la mano el teléfono del veterinario.

Como podrás notar, el realizar un cuidado de tu mascota durante la gestación es muy simple si sigues las sencillas instrucciones que te dará tu veterinario, porque el que tu mascota tenga cachorros no debe ser pretexto para decir “no me di cuenta” o “me ganó”, es el resultado de una planeación, donde debes de tener tiempo para ayudar en la crianza de los cachorros. Nunca se trata de sólo tenerlos porque sí, porque “así son las cosas en la naturaleza”.

Si deseas tener más perritos es mejor que consideres primero adoptar uno. Además es importante tomes muy en cuenta que no todas las mascotas pueden o deben ser reproducidas, ya que pueden presentar problemas congénitos, hereditarios o etológicos (de conducta), que las hagan no aptas para su reproducción, y aunque tengas la intención de tener un cachorro de tu perrita, esto no siempre es recomendable. Si decides no hacerlo está bien, ya que es lo que se conoce como tenencia responsable.