Lemoyoga: yoga con lémures

Cada vez es más común encontrarse en la red videos de deportistas haciendo rutinas de ejercicios en compañía de algún perrito o animal de compañía, pero, ¿has visto alguno haciendo yoga con lémures? En el hotel Armathwaite Hall es posible ver esta peculiar actividad y resulta una experiencia única.

 

Lemoyoga

El hotel y spa Armathwaite Hall se ubica muy cerca del Lake District Wildlife Park en Keswick, Inglaterra y ofrece, como opción recreativa para sus huéspedes “lemoga”, es decir, clases de yoga al aire libre con lémures. Estas criaturas viven en el parque aledaño al hotel y esta actividad es posible debido a su amable y sociable carácter.

Y no es que los lémures estén ahí nada más, observando sigilosos cuando los huéspedes entran en las posturas que dicta el maestro de yoga, los lémures imitan las mismas posiciones como si desearan entrar en el mismo estado de contemplación. “Por ejemplo, esa pose típica calentando sus vientres bajo la luz del sol”, cuenta Richard Robinson, gerente del Lake District Wildlife Park, a la BBC. “Parecía ser una muy buena combinación para animar a las personas a tener una oportunidad de pasar tiempo con un lémur”.

 

Y no sólo lémures…

La clase de lemoga es parte del programa de bienestar “Meet the wildlife” del hotel inglés, el cual incluye caminar con alpacas por los terrenos de 400 hectáreas del Armathwaite Hall, además de reunirse y saludar divertidas suricatas e incluso tener sesiones especiales, por supuesto bajo la observación de cuidadores del zoológico.

 

¿Por qué yoga con lémures?

El hotel menciona que el lemoga es una manera en que los huéspedes se  pueden sentir en contacto con la naturaleza, al mismo tiempo que interactúan con las especies animales, además de lo bueno que es el yoga para olvidarse del estrés y regular los niveles de presión arterial, y tener a los lémures involucrados en la clase resulta aún más efectivo.

 

Conservación de la especie

A través de estas sesiones de yoga, Armathwaite Hall tiene el objetivo de animar a más personas a pasar el tiempo en la naturaleza mientras generan conciencia sobre la conservación y la situación de los lémures en la naturaleza, que puede ser complicada. El hotel busca que los huéspedes no sólo pasen un buen rato, sino que se sientan con más poder sobre cómo hacer más por la conservación.

Es por esto que el 10% de las ganancias de las cuotas de las clases se dona a SEED Madagascar, la organización benéfica con la que han trabajado durante muchos años.

 

Cero maltrato animal

Además de que el parque aledaño es su hogar y no están en cautiverio, el bienestar de los lémures es primordial con cada sesión manejada por un guardián experimentado y sujeto a la aprobación y disponibilidad del encargado. Las sesiones están limitadas a hasta cuatro personas y durante este tiempo los lémures tienen la libertad de quedarse o irse, pues claro, no es su trabajo.