Lenguaje en gatos

Los gatos utilizan diversas formas de expresión para comunicarse, ya sea con nosotros o con sus pares. Son criaturas tan complejas y al mismo tiempo tan perspicaces que no sólo llegan a conocernos, sino crean vínculos estrechos con los que llegan a entendernos. 

Nuestros mininos se comunican con nosotros todo el tiempo y al no hablar lo hacen por medio de señales visuales, así como mediante comunicación táctil, olfatoria y vocal. Asimismo usan múltiples posturas corporales, expresiones faciales, diferentes posiciones de la cola y orejas para comunicarse, liberar tensión o evitar contacto físico. 

Actualmente se sabe que pueden vivir en grupos en una compleja estructura social, por lo que fue necesario crear este lenguaje intra e interespecífico (entre gatos y con otras especies) para poder entenderse. Cuando están en grupo usan el lenguaje corporal para avisar de algún peligro, cuidar a sus crías o delimitar territorio.

Comunicación olfatoria

Es una conducta social importante para establecer su territorio, en la que utilizan su orina, heces, glándulas perianales y feromonas faciales para dejar mensajes de olor. Por ejemplo, si se encuentran relajados y seguros, marcarán usando las glándulas situadas en la cara, pero si se sienten inseguros utilizarán señales más fuertes como el rociado de orina, que por lo general funciona para mantener a otros gatos a distancia. 

Comunicación táctil

La emplean de forma eficiente al frotar la zona de la cara, cuerpo y nariz sobre las superficies que quieren que les pertenezcan, transfiriendo sus feromonas para indicar que es parte de su territorio. Es común ver a nuestros felinos pasar rozándose por las esquinas de las paredes, muebles y piernas de los humanos: es su forma de decirnos que nos aceptan en su grupo. Cuando vemos dos mininos acicalándose mutuamente o frotando sus cuerpos uno contra el otro, nos indica que existe una gran familiaridad entre ellos y han establecido lazos estrechos.  

Diversidad de sonidos

Los gatos utilizan toda una gama de sonidos que nos permiten saber si están contentos, enojados, si intentan cazar, buscan pareja para aparearse, si requieren contacto social o simplemente lo evitan.

Con respecto a la comunicación vocal entre ellos, la utilizan para transmitir mensajes generales que les permita determinar si hay otros felinos cerca y así poder prevenir confrontaciones directas, pues evitarán a toda costa un enfrentamiento físico: antes realizarán una gran variedad de posturas corporales y sonidos para eludir el conflicto. Estos son los diversos sonidos vocales con los que se comunican:

  • Susurro: se trata de sonidos suaves que producen mientras tienen la boca cerrada.
  • De reconocimiento: aquellos que están muy unidos a los propietarios pueden producir un susurro corto de reconocimiento al visualizar algo que van a recibir. Implica aproximación amistosa que comienza a las 12 semanas de vida y la mayoría de las veces ocurre cuando se encuentran en movimiento.

  • Llamada: la usan para atraer a alguien o algo, y se piensa que es una señal, principalmente, emitida para aparearse (cuando la hembra está lista para copular). Es importante mencionar que no todos los gatos de Sudamérica la usan, lo que indica un proceso de aprendizaje.
  • Gruñido: está presente al nacer, pero tiende a desaparecer en la madurez, aunque ocasionalmente un gato adulto lo puede utilizar cuando se encuentra desconcertado por un obstáculo difícil.
  • Ronroneo: comienza desde los dos días de vida y se produce cuando los gatitos son amamantados, de la misma forma en que la madre ronronea mientras los lacta. Más adelante, la gata lo emplea para acercar a sus crías y es una forma de comunicación entre ellos. A la tercera semana de vida lo pueden utilizar para alertar a sus hermanos para llegar primero a amamantarse. El ronroneo de “pedir” comida o atención, se desarrolla después de la 12º semana.

Algo muy interesante es que este sonido puede producirse en casi cualquier situación, no sólo en cuestiones placenteras. Por ejemplo, también pueden hacerlo en momentos de enfermedad (dolor extremo), miedo o angustia, lo cual puede reflejar un estado de euforia como resultado de liberación de endorfinas. Se ha comparado el ronroneo con el acto de sonreír (en términos antropomórficos): así como la gente sonríe cuando está feliz, tiene miedo o quiere algo, los gatos son más propensos a ronronear en estos momentos.

  • Patrones vocales: se trata de los sonidos que producen los gatos con la boca abierta.

  • Llanto de llamada: es un patrón vocal común en cachorros que se asocia a situaciones de angustia; puede estar presente desde el primer día de vida y parece estar relacionado con la ausencia del olor a la madre, hermanos o ambos. Es más común en ambientes fríos y durante restricción física. Este sonido también puede presentarse desde edades tempranas en competencias durante la lactancia y se asocia que parte de esta vocalización es manifestada como signo de protesta cuando juegan rudo. 
  • Desconcierto: patrón que se produce por primera vez después de los 79 días de edad y tiene un sonido terminal prolongado o más intenso. Indica altas expectativas o falta de confianza (si el gato está estresado).

  • Queja: es una vocalización presentada como reclamo y su manifestación dependerá de los refuerzos verbales de las personas.
  • Llamado a la pareja: es utilizado, principalmente, por hembras en celo para avisar que están en etapa receptiva.
  • Demanda: los gatitos comienzan a generar este sonido a partir de los 80 días de nacidos; es un patrón cambiante en cuanto a la intensidad con el paso del tiempo; se presenta para llamar la atención e indica diferentes estados de ánimo. 
  • Patrones intensos: se producen con la boca completamente abierta y se asocian con la confrontación, pues denotan un intenso estado emocional negativo, así que es mejor no tener o buscar interacción con nuestro minino en ese momento (podría agredirnos).

  • Siseo: lo utilizan cuando se sienten sorprendidos por algo o alguien que consideran su enemigo. Esta vocalización está presente desde edades muy tempranas.
  • Bufido: es común encontrarlo en las peleas entre machos (aunque las hembras también pueden hacerlo).
  • Rugido de advertencia: las hembras emiten este sonido de alarma para avisar a sus crías que deben buscar refugio.
  • Llamado de pareja: es una vocalización muy intensa y es cuando el macho busca una hembra.
  • Grito: patrón vocal intenso y repentino emitido por la hembra al finalizar el contacto sexual que se puede describir como un quejido de dolor: los machos presentan pequeñas espículas en su pene, por lo que, seguramente, el sonido es desencadenado por el estímulo que generan al terminar la cópula. 

Curiosidades

  • La gran variedad de sonidos que puede emitir un gato para comunicarse debe desarrollarse en un espacio menor a 2 m de distancia para que ocurra.
  • Por difícil que parezca, el maullido no forma parte de la comunicación vocal natural entre los gatos: es parte de su domesticación y sólo lo utilizan para comunicarse con los humanos. Prueba de esto es que los gatos ferales que no socializaron con humanos, no maúllan.
  • El maullido tiene una frecuencia de sonido alta, parecido a la llamada que los gatitos intercambian con sus madres. Curiosamente no existe en los cachorros sino hasta los tres meses, poco después de que desaparece el llanto de llamada que emiten (al mes de edad) cuando dejan de depender de la madre; por lo tanto se piensa que el maullido es una evolución del llanto de llamada.

Hasta cierto punto, en los gatos socializados con humanos, persisten características conductuales infantiles, aspecto que se relaciona con la domesticación:

  • Con el maullido, los gatos pretenden captar nuestra atención. Es un proceso de aprendizaje en el que asocian que al hacerlo obtienen una recompensa, ya sea que respondamos vocalmente o que obtengan alimento, caricias (o les abramos la puerta). Son tan listos que aprenden maullidos especiales para cada cosa que deseen, al grado que se vuelve una forma de comunicación y sabemos la causa del maullido de nuestro gato. ¡Es maravilloso cómo la domesticación ha logrado que puedan conectarse con nuestro principal medio de comunicación (el verbal) para que les hagamos caso!

Hay que tener presente que nuestros gatos también pueden enviarnos mensajes para alertarnos de ciertos cambios que les estén sucediendo, por lo que será necesario estar familiarizados con sus expresiones naturales para así identificar cuando varían sus patrones de comunicación. Si notamos cambios en sus hábitos alimenticios, presentan agresividad o pérdida de interés en la interacción, o que orinan o defecan en lugares que, regularmente, no lo hacían, o si hay un incremento en sus vocalizaciones en horarios nocturnos, cambios en su tono de voz, ronroneo en situaciones donde claramente no están cómodos…

Todo lo anterior no es otra cosa más que señales de alerta, por lo que debemos proveerles de atención veterinaria, así como realizar exámenes de rutina y descartar alteraciones que pongan en riesgo su salud. Es importante escuchar y observar a nuestros mininos para poder comprenderlos mejor. Los gatos no dejan de hablarnos y es nuestro deber como responsables de ellos saber interpretar o buscar asesoría profesional para saber qué es lo que nos intentan decir.

MVZ Esp Xareni Gómez Méndez

MVZ Esp Zayra Piña Camargo

MVZ Sandra López Sánchez