La iguana marina, el único lagarto que nada

Esta iguana verde es bastante común, e incluso se le considera una plaga en algunos países. Pero existen otros 43 tipos de iguanas, y más de la mitad se encuentra en condiciones vulnerables o en peligro de extinción.

Una de esas especies vulnerables habita únicamente en las islas Galápagos, como se la suele encontrar por todo el archipiélago, se piensa que las iguanas marinas evolucionaron a partir de las iguanas terrestres sudamericanas que se fueron desplazando hacia el mar hace millones de años sobre plataformas de vegetación o restos de materiales.

 

 

Pueden parecer amenazantes con esas espinas en punta y garras filosas, pero a las iguanas no les interesa la carne; más bien, les encanta masticar algas debajo del agua.

Las iguanas marinas raspan las algas de las rocas con ayuda de sus hocicos cortos y sus dientes filosos. Las colas largas y aplanadas están muy bien adaptadas para que la iguana pueda desplazarse por el agua, al igual que los cocodrilos. ¿Y esas garras filosas? Las usan para aferrarse a las rocas, tanto bajo el agua, para que no las arrastre la corriente, como en la tierra.

 

 

Después de estar sumergidas durante una hora en las frías aguas de los Galápagos, las iguanas marinas buscan subir su temperatura en la tierra; el color oscuro les ayuda a absorber el calor del sol. Aunque algunos tonos pueden parecer más claros, la peluca blanca que suelen usar las iguanas marinas es en realidad una incrustación de sal. Este aspecto original es el resultado del excedente de sal que expulsan a través de una glándula especial cerca de sus fosas nasales.

 

 

Si bien charles Darwin pudo haber dicho que la iguana tiene un aspecto horrible y asqueroso, como única especie de lagarto en el mundo que nada en el mar, los rasgos inusuales de estas iguanas son hermosos en términos de superviviencia evolutiva.

Desde su morada en el verde de los árboles a su hábitat semiacuático, el 8 de septiembre celebramos todo lo que se relaciona con esta especie que tiene una adaptación asombrosa, que ocupa un lugar fundamental y único en el mundo.