La tos en perros

Toser es normal para los perros. Pero cuando la tos viene acompañada de cansancio, lengua morada, secreción nasal u ocular, expectoración, así como es debida a factores ambientales, es momento de acudir con el Médico Veterinario. 

La tos es un reflejo que se desencadena por una irritación en algún punto del tracto respiratorio. Como ocurre con nosotros los humanos, los canes pueden toser para expulsar un poco de polvo u otro objeto pequeño que hayan tragado sin querer, e incluso lo hacen para liberarse de aquellos gérmenes que les impiden respirar con normalidad.

No olvidemos que los perros utilizan su olfato para explorar el mundo. Esto explicaría por qué es normal que aspiren sustancias que les causan tos; sin embargo, ¿cuándo sería necesario llevar a nuestro amigo canino al veterinario? Antes de alarmarnos de manera innecesaria, sí convendrá y será importante que al observar alguno de los siguientes signos, sea revisado en una consulta médica:

1. Aumento en la frecuencia respiratoria

2. Cansancio al hacer ejercicio

3. La lengua cambia a un color morado

3. Secreción nasal y ocular

4. Depresión, disminución en el consumo de agua y alimento

5. Tos con expectoración

Pero existen factores predisponentes para la tos y son los que favorecerán la aparición de este problema, como:

• Exposición a ambientes con alta presencia de perros (veterinarias, hoteles y jardines caninos).
•  Mala alimentación.

•  Bajas temperaturas.

•  Polvo y humo.

•  Estrés causado por transporte.

•  Malas condiciones de ventilación.

Enfermedades y otras causas relacionadas con la tos

Además de las causas fisiológicas, la tos se puede originar por múltiples afecciones como pueden ser infecciones en las vías respiratorias (causadas comúnmente por bacterias). Dentro de las más importantes están Bordetella bronchiseptica, causante de la conocida “tos de las perreras” (que es altamente infecciosa en esta especie); virus como distemper canino o moquillo; parainfluenza y adenovirus canino-2, que afectan a la tráquea, cavidad nasal, laringe, cuerdas vocales, bronquios y en algunas ocasiones, pueden desencadenar una neumonía. 

La presencia de productos irritantes también es causa frecuente (aerosoles, tabaco), cuerpos extraños (fragmentos vegetales o restos de comida), por enfermedades cardiacas, tumores, parásitos, hongos o simplemente por la excesiva presión de un collar muy ajustado. Debido a esto es de suma importancia no medicar sin asesoría del Médico Veterinario.

En el caso de la tos de las perreras no se descarta el contagio al 100 %, puesto que en algunas circunstancias la Bordetella bronchiseptica sí puede afectar a los humanos: es por ello que los Médicos Veterinarios recomiendan precaución para evitar la zoonosis en niños o adultos inmunocomprometidos o en adultos que tengan enfermedades respiratorias previas (bronconeumonía), así como después de haber pasado por una intubación por cirugía y traqueotomía.

Causas de la tos

Estando ya presente, se deben considerar las causas que la ocasionan con respecto a la rapidez de aparición en dos grupos:

Tos aguda

  • Inicio de infecciones e inflamación del tracto respiratorio (como la tos de las perreras).
  • Inhalación de cuerpos extraños como alimentos o líquidos.
  • Inhalación de sustancias irritantes como alérgenos, perfumes  o humo.
  • Parásitos.

Tos crónica

  • Colapso de la tráquea (algo común en perros de razas pequeñas).
  • Presión en el tracto respiratorio debido a tumores, un agrandamiento del corazón o ganglios linfáticos del tórax.
  • Parásitos.
  • Si bien no se encuentra asociación o predisposición racial, se sabe que las más afectadas son las razas braquicéfalas o “chatas” como Pug, Bulldog francés e inglés, Bóxer, Shih Tzu, entre otras.

Clasificación de la tos si hay o no expectoración

Tratándose de tos productiva (que ocurre cuando hay expectoración), no se debe de frenar, ya que sirve con el propósito de eliminar, por ejemplo, líquido, bacterias o virus, lo cual es un mecanismo de defensa.

En perritos con problemas cardiacos tampoco se debe de tratar camuflar la tos, ya que su presencia nos avisa de la evolución que sigue la mascota. Obviamente esto no es una norma fija y se decide siempre de acuerdo con la situación, buscando siempre el máximo bienestar posible para nuestro compañero. Lo más importante en cualquier caso es tratar la causa primaria, el problema que la provoca más que la tos en sí, y lo más urgente además de primordial, es asegurar que el perro se está oxigenando bien.

Por otra parte, los jarabes antitusivos para personas no son muy eficaces en perros (además de que no se debe medicar sin preguntar al veterinario). Cada vez más se usan inhaladores o sistemas de nebulización que ayudan a eliminar mejor el moco, abrir los bronquios y bajar la inflamación.

Diagnóstico de la tos

Según el tipo y gravedad de esta afección, el veterinario realizará diferentes pruebas para determinar la causa y el tratamiento a seguir. El tamaño y la raza también influyen en el diagnóstico, ya que los perros de razas pequeñas sufren a menudo colapso traqueal. Para la primera evaluación del veterinario es importante que el propietario le facilite un informe detallado. Los datos que debemos informar a nuestro veterinario de cabecera son los siguientes:

  • Desde cuándo tiene la tos.
  • Con qué frecuencia y violencia tose.
  • Si se trata de una tos seca o húmeda.
  • Cuándo es más frecuente que se presente (de noche, de día, al agitarse, al comer).
  • Si presenta otras molestias y cómo es su estado general.
  • Finalmente, si sabemos de la existencia de algunas condiciones preexistentes (por ejemplo, una enfermedad cardiaca).

Diagnóstico y tratamiento

Seguido de lo anterior, el veterinario realizará un examen clínico completo. A menudo esto es suficiente para determinar la causa de la tos, ya que podrían observarse ganglios linfáticos agrandados, temperatura corporal elevada o fiebre, inflamación, enrojecimiento o infección de las amígdalas o de la garganta. A veces es necesaria una radiografía, de la cual se prestará atención a cambios en el pulmón, el corazón o la tráquea. También podría requerirse de un análisis de sangre, una endoscopía, o incluso de una resonancia magnética o una tomografía.

El mejor tratamiento es la prevención: siempre será preferible prevenir que curar. En los establecimientos de animales, como perreras, protectoras, clínicas veterinarias, es importante llevar un control exhaustivo de la higiene para evitar, en la medida de lo posible, que agentes patógenos como el que causa la tos de las perreras se propaguen y contagien a todas las mascotas que se encuentran allí.

Si queremos evitar que nuestro peludo amigo contraiga este tipo de enfermedades, lo mejor que podemos hacer, para empezar, es llevarlo a vacunar. No olvidemos seguir siempre su calendario de vacunaciones y llevarlo continuamente a revisiones médicas para detectar enfermedades. Porque sin vacunas queda completamente desprotegido y vulnerable a todo tipo de enfermedades.