La importancia de la vacunación

Las vacunas en cachorros de perro y gatitos son la principal medida preventiva contra enfermedades que pueden ser graves en ellos, tales como el parvovirus y el distemper, que son las principales infecciones virales causantes de problemas gastrointestinales y respiratorios en cachorros, con una tasa muy alta de mortalidad; o la panleucopenia y la leucemia viral felina en mininos pequeños.

La administración de vacunas se basa en la inoculación de microorganismos patógenos, atenuados o muertos, de tal manera que las mascotas puedan estimular la inmunidad contra esos virus o bacterias. 

Al nacer

Un cachorro o gatito recibe una primera protección o inmunidad de su madre a través de los anticuerpos del calostro y se los transmite en las primeras horas de vida al amamantarlo, en donde su eficacia dependerá del estado inmunitario de la madre. Como las células intestinales del cachorro son inmaduras al nacer, los anticuerpos pueden atravesar la pared intestinal y después de 24 horas serán digeridos. Por esta razón es muy importante que sean amamantados poco después de su nacimiento y durante varias semanas.¿Y qué pasa después?

Entre la cuarta y doceava semana de vida, estos anticuerpos calostrales empiezan a disminuir, dejando al cachorro desprotegido o en una ventana inmunológica; entonces se recomienda comenzar con un esquema de vacunación entre el mes y medio a los tres meses de edad, dependiendo de la situación específica de la mascota y del criterio del Médico Veterinario.

A la hora de establecer un esquema de vacunación hay que tener en cuenta varios factores, principalmente la zona geográfica donde habita y cuál es el riesgo de exposición que tiene.

¿Cómo iniciar con las vacunas?

Un protocolo que solemos utilizar los Médicos Veterinarios es la aplicación de la primera vacuna en la sexta semana de edad, comenzando con las correspondientes a parvovirus canino, distemper, hepatitis infecciosa, parainfluenza; después se aplican uno o dos refuerzos cada dos a tres semanas, seguidas de las vacunas contra leptospirosis y bordetella (también conocida como tos de las perreras), y finalizando el esquema alrededor de la onceava a doceava semana de vida con las vacuna de rabia.

Ejemplo de cuadro de vacunación en cachorros

Calendarización

Cachorros

Gatitos

4ª y 6ª semana

Parvovirus canino, distemper, hepatitis infecciosa, parainfluenza

7ª y 9ª semana

Refuerzo de parvovirus canino, distemper, hepatitis infecciosa, parainfluenza y primera de bordetella

Calicivirus felino, rinotraqueitis infecciosa felina, panleucopenia felina y leucemia viral felina

10ª y 11ª semana

Tercer refuerzo*, refuerzo de bordetella, leptospirosis

Refuerzo de calicivirus felino, rinotraqueitis infecciosa felina, panleucopenia felina y leucemia viral felina

12ª semana

Rabia

Rabia

*Dependerá del criterio del veterinario.

¿Cada cuándo se debe vacunar?

Es importante que se realice una revacunación después de un año de aplicada la primera vacuna; después se realizarán vacunaciones cada año o cada tres, dependiendo de la zona geográfica, de la vacuna utilizada y el grado de exposición de la mascota.

Las vacunas sólo se deben aplicar en animales que se encuentren en buen estado de salud, es por eso que el Médico Veterinario durante la consulta hará un examen físico y hará algunas preguntas para evaluar la condición física; de haber algún problema, se atenderá primero y cuando el cachorro se encuentre sano se podrá realizar la vacunación.

¿Son un peligro las vacunas? No aplicarlas, sí

Actualmente sin fundamento científico o sin evidencia médica, existe una corriente para evitar la vacunación en personas y en animales; por ejemplo, en el caso de los humanos, supuestamente por efectos de la vacunación se presenta el autismo. Se ha comprobado que esto es falso: los artículos que aparecieron han sido desacreditados con base científica y el médico que promulgó estos resultados ha perdido su licencia médica por el daño que ha causado a niños, algunos incluso han fallecido debido a enfermedades que podían haber sido controladas por vacunación como el caso del sarampión.

Es importante entonces vacunar a los animales de compañía para evitar enfermedades y desenlaces fatales. Es cierto que después de la vacunación pueden presentarse algunas reacciones por la aplicación de un agente externo, pero son pasajeras. 

Las más comunes son dolor en el sitio de aplicación con inflamación (igual que con humanos), presencia de fiebre, la cual es indispensable para activar mecanismos del sistema de defensa, así como adormecimiento o letargo; estas reacciones son temporales y el veterinario será el encargado de orientarnos en cómo manejar estas situaciones.