¿Tu perro está orinando mucho? ¿Deberías preocuparte?

La poliuria o PU es el aumento en la cantidad de orina, mientras que la polidipsia o PD es el incremento en el consumo de agua. Al reconocer que un ejemplar parece orinar de más, estamos ante la posibilidad de este síndrome, por lo que usamos estos términos.

 

¿A qué nos referimos y cuál es su importancia médica? 

Al realizar consultas en perros y gatos, algunos pacientes presentan signos de enfermedad muy variados, entre éstos existe una asociación importante que se conoce como poliuria/polidipsia o PU/PD. Este síndrome aparece como signo predominante en distintas enfermedades de estas especies y por consecuencia, su presentación es frecuente en la clínica de pequeños animales.

 

 

La polidipsia se define como un consumo de agua diario mayor al normal que persiste durante largos periodos de tiempo. Por su parte la poliuria es la producción y eliminación de orina superior a lo normal, también en un determinado lapso de tiempo.

Se confirma la presencia de PU cuando el volumen de orina supera 50 ml/kg/día, esto no quiere decir que en casa debamos colectar toda la orina para medir la cantidad; más bien lo que orienta al veterinario es indicar que antes la mascota orinaba de dos a tres veces y ahora lo hace unas cinco o seis veces, por ejemplo. También el dueño puede indicar que ha notado que su animal de compañía orina mucho más de lo que considera normal.

En el caso de PD se presenta si la ingesta de agua supera 100  ml/kg/día. En este caso es más fácil conocer la cantidad de líquido ingerido por la mascota, ya que es medible; por ejemplo, se puede vaciar el recipiente y verter una cantidad determinada, sin añadir más hasta que se termine la primera ración, de esta forma el veterinario podrá conocer el volumen de agua ingerido por día.

Por otra parte, los signos clínicos (PU/PD) se deben a varias alteraciones hormonales y metabólicas, por lo que es esencial conocer su diagnóstico diferencial y llevar a cabo un protocolo de diagnóstico ordenado, para evitar así que la causa que la origina pase inadvertida. Es fundamental saber cómo se lleva a cabo el equilibrio de agua en el organismo para comprender el problema.

 

Cómo funciona el agua en el cuerpo

 

El agua corporal en los animales se pierde continuamente a través de la orina y otras vías (salivación, lagrimeo, respiración); independientemente de estas variaciones diarias en el consumo de agua y en la producción de orina, los perros y gatos mantienen un volumen constante en su cuerpo.

Una mascota que orina de más va a presentar un aumento de sed y por lo tanto beberá más. Esta sensación está regulada por  un complejo sistema hormonal que le dice cuándo y cuánto debe beber según sus necesidades. Cuando este sistema se descontrola, es cuando empieza a ingerir líquido de más y por lo tanto, a orinar un mayor volumen.

El riñón, mediante diferente procesos, mantiene el equilibrio de los líquidos del cuerpo, siendo la producción de orina muy diluida o muy concentrada, uno de los principales mecanismos para conservar el agua en el organismo. Para concentrar la orina es necesario que se libere la llamada hormona antidiurética (ADH) y que las células a las que afecta respondan a ella; por otra parte se necesita que las unidades de trabajo del riñón mantengan un 30 % de funcionamiento.

 

 

¿Qué causas llevan a este problema?

 

Las causas de PD-PU pueden ser no hormonales (insuficiencia renal crónica o aguda,  enfermedades del tracto urinario -infecciones, urolitiasis-, piometra, hipercalcemia, hepatopatías, híper e hipocalemia, polidipsia psicogénica) y hormonales (diabetes mellitus, hiperadrenocorticismo, hipoadrenocorticismo, diabetes insípida, hipertiroidismo, hiperparatiroidismo y acromegalia). Las causas más frecuentes en gatos son fallo renal crónico, hipertiroidismo felino, diabetes mellitus e infecciones de tracto urinario.

 

Estas son las enfermedades más comunes:

  • Diabetes mellitus: la deficiencia de insulina da lugar a un aumento de la glucosa en la sangre, que pasa por el filtro renal y ocasiona que se pierda agua junto con este tipo de azúcar.
  • Hiperadrenocorticismo (síndrome de Cushing): el cortisol o cortisona que se produce de forma normal se incrementa a tal grado que puede inhibir  la liberación de la vasopresina (hormona reguladora de la micción).
  • Hipertiroidismo: las hormonas tiroideas cuentan con un efecto diurético (aumento en la producción de orina), lo que provoca un aumento del flujo renal.
  • Falla renal: al producirse una marcada disminución del número de estructuras funcionales del riñón, existe un aumento de sustancias de deshecho, provocando un incremento en la micción.

 

¿Cómo saber si la mascota presenta este problema?

 

Por lo general cuando hay polidipsia (PD) tenderá a beber con más frecuencia; su plato de agua estará vacío, además de que la ansiedad por beber será notoria, ya que ingerirá cualquier líquido (incluyendo hielo, nieve o hasta orina). En el caso de poliuria (PU), la eliminación de orina es inadecuada o dentro de casa, excreta en lugares donde normalmente no lo haría y al mismo tiempo aumenta la necesidad de más paseos o salidas.

Es importante descartar de otros problemas como alteraciones en la conducta e incontinencia urinaria, y para ello se debe conocer cómo y cuándo orina la mascota. Aquellas que padecen incontinencia suelen orinar gota a gota durante la noche o cuando caminan.

 

¿Es grave? ¿Necesita atención médica?

 

Si el animal ya es de edad avanzada, se notarán todos estos signos, además se le verá triste o desanimado, y se debe acudir al veterinario. Es de suma importancia detallar la historia clínica, la edad, desde cuándo vive con el dueño, hace cuánto presentó este tipo de problemas, cómo orina, la frecuencia, qué come, si se le ha tratado anteriormente, si tiene alguna enfermedad crónica y está en tratamiento.

También será primordial saber cuándo fue su último celo (si es hembra), o si está castrado (si es macho), así como si ha habido cambios en la dieta. Llegar a un diagnóstico es difícil y se requiere de una serie de pruebas, estudios de sangre, de orina, de imagen (radiografías o ultrasonido), pero que orientarán para llegar a un diagnóstico y dar un buen tratamiento.