¿Puedo darle Benadryl a mi perro?

Durante la convivencia con nuestra mascota, no es raro enfrentar situaciones angustiantes por malestares físicos como el vómito ocasionado por viajar en coche, el piquete de una abeja, la ansiedad, la comezón o estornudos por alergias. Para aliviar los síntomas se recurre a la automedicación o algunos veterinarios prescriben el medicamento Benadryl®, nombre comercial del antihistamínico difenhidramina (de uso frecuente en humanos).

 

La histamina

Antes hablaremos de esta sustancia responsable de las reacciones alérgicas o reacciones de hipersensibilidad inmediata, es decir, cuando el organismo detecta como extraño algo (como sucede con algunos alimentos); esta sustancia se encuentra dentro de diferentes células (mastocitos, basófilos) que existen en sitios como la nariz o la boca, pero se almacena y libera en células como enterocromafines (estómago) y vasos sanguíneos.

 

 

¿Para qué sirven los antihistamínicos?

Algunos se venden sin receta médica y se usan para aliviar síntomas alérgicos en humanos. Las propiedades de la difenhidramina también funcionan en perros:

  • Como antihistamínico se usa para aliviar síntomas ocasionados por alergias.
  • Por sus efectos sedantes se emplea en la agitación causada por ansiedad (no debe emplearse en perros de trabajo (requieren actividad física y mental total).
  • Para reducir síntomas del mareo al viajar en coche (antiemético).
  • Es antitusígeno (alivia la tos).
  • Ayuda en la intoxicación por organofosforados o carbamatos para controlar los temblores.
  • Alivia la comezón causada por piquetes de insecto, alergias al alimento o por contacto.
  • Como terapia adjunta al tratamiento de tumores (mastocitomas), para contrarrestar los efectos de ese tumor.

 

Efectos adversos

No han sido bien estudiados en perros, por lo que se deberá tener cuidado en su administración, ya que puede presentarse:

  • Depresión severa del sistema nervioso central (letargia, somnolencia).
  • Boca seca, retención urinaria.
  • Diarrea, vómito, anorexia.
  • Excitación paradójica (en gatos).
  • Reacciones alérgicas a la difenhidramina.
  • Se debe usar con precaución en hembras gestantes (se excreta por la leche).

 

 

Contraindicaciones

Las sobredosis pueden ser muy peligrosas, causando excitación, incluso convulsiones, o llegar a una depresión muy severa como letargia o coma, hasta ocasionar depresión respiratoria y muerte. Si ya se administró y hay reacciones adversas, hay que suspender y consultar de inmediato al veterinario. No administrar:

  • Con fármacos depresores del sistema nervioso central.
  • En glaucoma de ángulo cerrado.
  • Próstata agrandada
  • Obstrucciones intestinales o en la vejiga.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Presión alta.

 

Siempre hay que acudir al veterinario o tener su número de urgencias para consultar los medicamentos que podemos dar a nuestra mascota. Sólo el médico indicará la dosis y deberán seguirse fielmente sus indicaciones para evitar una experiencia lamentable.