Los gatos más bellos del mundo

Al hablar de la belleza nos adentramos en una complicada situación, pues además de que el mismo concepto es abstracto y difícil de definir, algo puede ser bello o no de acuerdo al subjetivo juicio de quien así lo determina.

Con respecto a los gatos, una enorme mayoría de gente los considera una especie hermosa, ya que la percepción sensorial de su estructura, características, movimientos y comportamiento, pueden provocar sensaciones agradables y placenteras. Y no sólo sensoriales, sino también emocionales y espirituales.

 

Los más gustados

GATO PERSA E HIMALAYA

Dos de los gatos más gustados del mundo y sin lugar a dudas de los más bellos son el Persa y el Himalaya. Por su conformación rechoncha y pesada, así como por la gran longitud de su pelaje y su masiva cabeza, estos mininos no tienen rival, pues son únicos en su tipo y gracias a la enorme variedad de patrones y colores del manto pueden satisfacer al elurófilo (amante de los gatos) más exigente.

El Persa y el Himalaya descienden de ejemplares criados con esmero en los misteriosos e inaccesibles harenes del Medio Oriente y son la encarnación misma del lujo, el esplendor y la opulencia. Sin excepción, los ejemplares de estas razas siempre superan en número a los representantes de cualquier otra en cada exposición que se lleva a cabo alrededor de la Tierra.

Por su parte, el Exótico de pelo corto ha ganado admiradores a pasos agigantados en los últimos años.

 

GATO ABISINIO

La raza más antigua del mundo es el Abisinio y su belleza es legendaria. Hace milenios, en el antiguo Egipto, estos hermosos gatos fueron compañeros y representantes de los dioses. Su patrón de pelaje (agutí) es único, pues sólo se puede encontrar en su descendiente el Somalí y en el enigmático Singapura.

El Abisinio es reconocido como el prototipo de los gatos domésticos, ya que todos se originan a partir de él y sus admiradores lo consideran un dios vivo o al menos un verdadero tesoro viviente. Su mirada nostálgica da la impresión de que siempre está recordando su pasada gloria en el País del Nilo.

 

GATO ANGORA Y SAGRADO DE BIRMANIA

Otros dos gatos con muy largas historias son el Angora Turco y el Gato de Van, verdaderos aristócratas felinos dada su pureza y antigüedad. El primero es considerado tesoro nacional de Turquía, mientras que el Gato de Van constituye un motivo de gran orgullo para los armenios. La maravillosa textura de su pelaje, así como la innata elegancia de estos animales es proverbial.

Por otra parte, las antiguas leyendas de Myanmar cuentan el origen divino de dos de los rasgos distintivos del Gato Sagrado de Birmania (sus ojos color zafiro y sus patas blancas), pero su formación sigue siendo uno de los grandes misterios del mundo de los gatos. De lo que no hay ninguna duda, es de su amable temperamento y de su belleza sin igual.

 

GATO ORIENTAL

Si de elegancia se trata, las finísimas formas del Siamés y de sus descendientes el Balinés y el Oriental, son refinadas en extremo. Las alargadas y puntiagudas orejas, el hocico ahusado, el cuerpo estilizado y tubular, los miembros largos y delgados, así como la cola graciosa y también larga, hacen de estos gatos la quinta esencia del glamour y la exquisitez. Además, si se toma en cuenta el característico patrón de puntos (en máscara, orejas, patas y cola) que presenta el pelaje del Siamés y el Balinés, difícilmente otras razas pueden competir con estas en belleza y distinción.

 

GATO AZUL RUSO

Existe un puñado de razas de gatos que son exclusivamente azules y aunque otros mininos pueden ser de este color, estos felinos son considerados inigualables y muy hermosos por la intensidad y viveza de su tono. Entre ellas destacan tres gatos cuyos orígenes se remontan a varios siglos: el Korat, considerado un animal de buena suerte en su tierra ancestral Tailandia; el Chartreux, que en tiempos de las Cruzadas fue llevado desde el Medio Oriente a Europa por los monjes cartujos; y el Azul Ruso, originario de las costas de Mar Ártico y que presenta el azul más intenso de todas las razas de gatos, junto con unos maravillosos e irrepetibles ojos verde esmeralda.

Existen otras dos razas azules: el muy extraño Nibelungo y el célebre Azul Británico. Y aunque la crianza formal de estos se dio en tiempos modernos, no dejan de ser bellos y fascinantes.

 

GATO BOMBAY Y BENGALÍ

El primoroso Bombay fue creado con el fin de poder tener en casa a una pequeña pantera mansa y afectuosa. Por su firme musculatura, sus increíbles ojos dorados y su profundo color negro, no hay duda de que se alcanzó el objetivo deseado. Sin embargo, el Bengalí es la raza que se lleva los laureles si se toma en cuenta una apariencia indómita y salvaje, ya que los patrones de su pelaje muestran reminiscencias de sus ancestros silvestres, pues este gato es resultado de las cruzas entre gatos domésticos y el Gato de Bengala (Prionailurus bengalensis), por lo que es una verdadera belleza selvática pero perfectamente dócil, amigable y hogareña.

 

GATO RABÓN

Para aquellos que les gusten las cosas extrañas y excepcionales, el maravilloso mundo de los gatos les reserva algunas sorpresas. Como por ejemplo mininos sin cola, como lo son el Manx y su variedad de pelo semilargo el Cymric. O bien con un pedazo de cola, tales como el Rabón Americano y el Rabón Japonés. Este último con una antigüedad de mil años y considerado tesoro natural del Japón.

 

SCOTISH FOLD, MUNCHKIN Y AMERICAN CURL

Con respecto a las orejas, está el adorable Scottish Fold que las tiene dobladas hacia adelante y el agraciado American Curl que las dobla hacia atrás.

No obstante la singularidad de estas razas, existen otras sorprendentemente insólitas como el Esfinge que tiene un pelaje tan extremadamente corto y fino que parece que no tuviera pelo alguno o el Munchkin con los miembros exageradamente cortos, tal y como los tienen los perros tipo basset.

 

GATO CORNISH REX

Con un pelaje diferente y espectacular, están las razas de pelo corto y ondulado como el Cornish Rex o el Devon Rex, el cual tiene cabeza de duendecillo. Además, también se ubica entre las razas de pelo rizado el espléndido y vistoso Selkirk Rex con su manto semilargo.

 

GATO BURMÉS

La raza que rompe con cualquier esquema porque ninguna otra posee su especial tonalidad es el Burmés, cuyo color original es el sable, un tinte muy obscuro, único y primoroso, a lo que hay que sumar la deliciosa textura de satín del mismo. Por otra parte también está el Havana Brown de color marrón con sus impresionantes ojos verdes.

 

GATO SINGAPURA

Con respecto al tamaño, si el gatófilo busca un bellísimo gato de pequeño formato, puede recurrir al Singapura, la raza más pequeña del mundo y una de las más bellas, si por el contrario, quiere a un gigantón, están los gatos de las nieves eternas como el Gato del Bosque de Noruega o el Gato del Bosque de Siberia. Sin embargo, el titán de esta especie es el Maine Coon, un verdadero coloso que fácilmente puede superar los 14 kilogramos de peso.

 

GATO EUROPEO DOMÉSTICO

A pesar de que existen razas grandiosas y llamativas, poseedoras de una belleza alucinante, los gatos comunes como el Doméstico de Pelo Corto (o de pelo semilargo), también llamado Europeo Doméstico, son exquisitamente hermosos. Más aún si ya está bien estandarizados como en el caso del Pelo Corto americano y del Pelo Corto británico, cuya esmerada crianza a fructificado dando ejemplares impresionantemente bellos.

 

No obstante, a pesar de todos esos mininos de pasarela, merecedores de los mayores premios de perfección y belleza, no cabe duda de que para cada uno de nosotros, el gato más bello del mundo es aquel que con su amor y su entrega incondicional  gana a diario nuestro corazón.