Cuidados para los roedores viejitos

En años recientes la demanda de roedores como mascotas ha crecido considerablemente. Entre los roedores pequeños más comunes tenemos a las ratas, los ratones, los hámster y los jerbos.

Algo que debemos considerar cuando se habla de roedores pequeños es la expectativa de vida que tienen, un ratón puede vivir hasta 2.5 años, un hámster hasta 2, los jerbos hasta 3 y ratas de 2 a 3.5.

 

 

Salud

Una de las dificultades a la que nos enfrentamos es que, al ser presas, tienen la capacidad de enmascarar signos de debilidad y vulnerabilidad hasta que la enfermedad se encuentre avanzada. Sin embargo, aún como pequeños adultos mayores debemos aplicar los mismos principios de cuidados que en cualquier paciente.

Al ser especialistas en enmascarar el dolor, debemos prestar atención a cambios sutiles como disminución del apetito, lentitud o torpeza al moverse y cambios en el pelaje, así como la aparición de “bolitas”, algún esfuerzo respiratorio y si se ensucia con más frecuencia con sus heces y orina. Aunque son signos inespecíficos se pueden considerar un indicador de problemas potenciales.

 

 

Enfermedades más comunes en el roedor viejito:

La enfermedad renal: es una condición crónica y progresiva. El único signo manifies es el incremento en la ingesta de agua, así como la frecuencia con la que orina. En hembras no esterilizadas es común encontrar enfermedades reproductivas como infecciones en el útero. También son comunes las degeneraciones articulares, musculares o nerviosas, las cuales se presentan con debilidad de las patitas, lesiones por arrastre e incontinencia urinaria. Otras enfermedades comúnmente reconocidas en este grupo de edad es la aparición de tumores cancerosos.

 

Precauciones

Sabiendo los posibles factores de riesgo que presentan los pacientes de edad avanzada y conociendo la edad promedio en la que son considerados adultos mayores se deben de seguir ciertas recomendaciones para ofrecerles una vida cómoda.

 

 

Si uno de los signos más comunes es la dificultad para desplazarse se debe adecuar el albergue para asegurar un fácil acceso a su comida y agua. Se deben de mantener las uñas recortadas, así como proporcionar piso que haga tracción, ya sea con tapetes antiderrapantes o con una mayor cantidad de sustrato. Considerando también la presencia de incontinencia se debe de colocar un sustrato de mayor absorción e implementar la limpieza y un recambio constante. También hay que tener en cuenta la dificultad que tienen para mantener su temperatura corporal y por lo que se debe proporcionar una fuente de calor externa cuidando que no ocasione un sobre calentamiento.

 

Las enfermedades geriátricas son simples secuelas del envejecimiento biológico del organismo y la genética del paciente. Tanto el propietario como el Médico Veterinario debemos poseer información para entender al paciente geriátrico y así tomar decisiones acertadas sobre sus cuidados buscando condiciones para mejorar la calidad de vida de estos abuelitos.