Entrenar un ave adulta

MVZ Laura Martínez León.

Las aves son animales muy longevos, y en algunos casos podemos adquirirlas ya adultas por “herencia”. Este cambio de vida hacia el animalito, se vuelve un factor de estrés, el cual la mayoría de las veces se refleja en ejemplares huraños o agresivos con la nueva familia. Sin embargo, es posible adaptarlos a su nuevo ambiente y poder entrenarlos siguiendo varios puntos que mencionaremos a continuación.

 

 

Mucha paciencia

Este es el truco que debemos de manejar si queremos que nuestro amigo emplumado no se estrese con nuestra presencia o para poder manipularlo. Las aves son animales muy inteligentes y también son neofóbicas, esto significa que todo lo que sale de su rutina puede asustarles demasiado al punto de lanzar picotazos.

Por lo tanto se necesitará de tiempo y esfuerzo para poder habituarlo a su nuevo hogar, es decir, poder estar cerca de él, sin tocarlo y que se vaya acostumbrando a nuestra presencia por periodos de cinco a diez minutos durante dos a tres veces al día; esto también aplica si queremos colocarle un nuevo juguete o mostrarle su “nuevo target”, que será el indicador para poder enseñarle trucos.

 

Refuerzo positivo

Al momento de alimentar a nuestra ave, debemos poner atención en aquellos ingredientes que pueden resultar ser sus favoritos; la mayoría de las veces suelen ser las semillas o alguna fruta muy dulce. Éstos podemos utilizarlos como premios, limitando su consumo, y que su único fin sea ése, el de recompensarle. En algunas ocasiones, con algunos ejemplares que han sido criados o manejados previamente, bastará con una pequeña caricia en la cabeza, incluso el hablarles puede ser igual de satisfactorio para ellos y también podemos usarlo para dicho fin.

 

Constancia

Si para nosotros aprender un nuevo idioma fue gracias a la práctica, en nada difiere de enseñarle a una ave adulta un truco, más que haciendo repeticiones; el estar reforzando una conducta positiva hará que aprenda a relacionar cada vez más dicha conducta con una recompensa. Nuevamente juntamos aquí la paciencia para poder lograr nuestro objetivo.

 

Diversidad

Ahora bien, si observamos que nuestro amigo con plumas puede aprender un truco de forma fácil, lo ideal es no estancarse en uno sólo; debemos ofrecer la oportunidad de realizar varias conductas para evitar que se aburra y pierda la concentración. Si vemos que logra distraerse rápidamente a los tres minutos del ejercicio, hay que ofrecer otra maniobra para mantener su interés y ver qué es lo que se le puede facilitar y los trucos que podemos enseñarle o que habrá que reforzar con más tiempo.

Podemos utilizar un clicker para tener seguridad de que responderá a nuestra señal; sin embargo, como ya mencionamos, lo mejor es realizar los cambios de manera gradual hasta donde lo tolere para no estresarle.