Los perros más bellos del mundo

Desde que el hombre domesticó al perro, esta especie desarrolló una extraordinaria y sorprendente diversificación morfológica que derivó en más de trescientas razas diferentes de canes que se distribuyen por todo el planeta hoy en día.

Esta enorme variedad de perros, garantiza que todo amante de esta especie pueda encontrar por lo menos uno al que considere el más precioso. Sin embargo, la raza que para una persona pudiera ser hermosa, tal vez resultaría carente de encanto para otra, por lo que determinar cuáles son los canes más bellos del mundo es una cuestión muy comprometida y delicada en extremo.

No obstante lo arriesgado del asunto, se puede hablar de algunos perros como los más bonitos y agraciados de acuerdo a tendencias y preferencias que desde hace siglos han influido en el ser humano para así determinarlo.

 

Belleza estilizada

A pesar de que muchas personas puedan no sentirse atraídas por los lebreles, nadie en todo el mundo podría refutar su extraordinaria belleza y elegancia. Sus exquisitas líneas aerodinámicas y su aristocrático porte hacen de estos hermosos perros unas perfectas esculturas vivientes, dignas de figurar en los más exigentes catálogos de belleza canina.

Observar el airoso movimiento de un Afgano cuyo largo y abundante pelaje haya sido adecuadamente atildado, es una experiencia tan impactante que se vuelve inolvidable. También canes como el Greyhound, el Whippet, el Sloughi, el Azawakh, el Saluki, el Galgo Español, el Magyar Agar, el Galgo Polaco y muchos otros lebreles menos conocidos (Tazi, Chortaj, Rampur, Kanni, Mudhol, etc.), se incluyen en el selecto grupo de los perros más bellos de la Tierra, pues son sumamente esbeltos, refinados y garbosos, además de ser excelentes cazadores. No en balde han sido los favoritos de emperadores, zares, reyes, príncipes, así como de la más alta nobleza a lo largo de la Historia.

Otro pequeño grupo de perros muy antiguos, también muy estilizados, atrayentes y agradables a la vista, son los interesantísimos podencos, entre los que se destacan el Podenco Ibicenco, el Podenco Canario, el Cirneco del Etna y el Pharaoh Hound. El origen de estas magnificas bestias debe remontarse al tiempo en que los barcos fenicios surcaban las aguas del Mediterráneo.

 

El encanto de los bichones y caniches

Como “bichones” se reconoce a algunas razas de perros que tienen en común una reducida alzada, así como un largo y abundante pelaje (muchas veces de color blanco o muy claro), resultando exageradamente cautivadores y convirtiéndose en los grandes favoritos de muchísima gente desde épocas inveteradas.

Los bichones también han sido uno de los tipos de perros más representados por los artistas a lo largo de centurias, pues con su belleza e inteligencia han hecho las delicias de sus amos desde tiempos inmemoriales y éstos han querido inmortalizarlos en pinturas y retratos, convirtiéndolos en magníficos modelos por su incomparable belleza. Perros como el Bichón Frisé, el Maltés, el Boloñés, el Bichón Habanero, el Cotón de Tuléar y el Löwchen, hacen gala de su hermosura en cualquier lugar donde aparezcan, siendo también en la enorme mayoría de los casos mascotas muy amadas.

Por su lado, los “caniches” no son otros que las diferentes variedades de Poodle y cuentan con las principales características de los bichones por lo que muchos expertos los consideran como tales.

Desde hace al menos tres siglos, al Poodle se le somete a distintos cortes y arreglos de pelo, siendo la raza en la que se hace más estética canina, lo que representa una derrama económica de millones de dólares cada año y lo que la coloca como la raza más glamorosa del mundo, siendo considerada también como una de las más bellas. Si a su magnífica apariencia se le agrega su inusual inteligencia, resulta uno de los animales de compañía más importantes y con más admiradores del planeta.

 

Atractivo primitivo

Entre las razas más antiguas del mundo se encuentran los perros tipo spitz, los cuales tienen cabeza en forma de pirámide horizontal, orejas triangulares y erectas, labios apretados, pelaje abundante (por lo regular con dos capas de pelo bien diferenciadas) y cola enroscada sobre la espalda. Para muchos canófilos son los más dignos representantes de la belleza canina, pues conservan las características originales de los perros primitivos originales.

Desde el gracioso Pomerania hasta el poderoso Malamute de Alaska, desde el obscuro Perro de Osos de Carelia hasta el níveo Samoyedo y en pocas palabras, todos los spitz (Cazador de Alces, Husky Siberiano, Spitz Finlandés, Laika, Spitz Alemán y muchos, muchos más), conservan una prestancia y una gallardía prístinas, que pueden antojarse arcaicas pero que resultan enormemente fascinantes.

Hace más de 3000 años los egipcios ya estaban orgullosos de los Basenji que criaban y desde la época de los shogunes, los japoneses se vanaglorian de sus Akitas y Shibas. Así, hoy no resulta extraña la gran cantidad de simpatizantes con la que cuentan los ancestrales spitz.

 

Preciosas miniaturas

Entre los muchos efectos asombrosos provocados por la natural tendencia del perro a la heterogeneidad morfológica, uno de los más gustados por el ser humano es la miniaturización, por lo que desde hace milenios han existido perrillos extremadamente pequeños y en algunos casos el hombre se encargó de hacerlos verdaderamente diminutos.

Algunos de estos minúsculos canes pertenecieron a las clases privilegiadas de las grandes civilizaciones del pasado y por fortuna, también de muchos más seres humanos en los últimos 150 años, cuando la tenencia de estas razas ha dejado de ser exclusiva de la aristocracia. En cualquier caso, siempre han sido mimados en extremo por su delicadeza, su encanto y su innegable hermosura.

El encantador Chihuahueño es reconocido como el can más pequeño de la Tierra, pero a pesar de su reducido tamaño, tiene un fuerte temperamento. Por su lado el Lhasa Apso, el Shih Tzu, el Chin Japonés y el Pekinés, son perrillos primorosos muy ligados al budismo que llegó hace siglos a sus países de origen. Y una verdadera maravilla es el Pug, pues se trata de un impresionante mastín, pero en miniatura, algo simplemente fascinante.

 

Bellezas clásicas

Muchas razas de perros en el mundo son consideradas hermosas. Sin embargo, existen algunas que siempre figuran como las favoritas de la mayoría del público en general y de los canófilos en particular.

Nadie puede ser indiferente ante la arrolladora belleza de un Pastor alemán, uno de los perros más inteligentes y probablemente el más versátil de cuantos existen. Desde otra perspectiva, un can inmensamente estético es el Doberman, no en balde entre sus ilustres ancestros están los lebreles. Y otro que durante mucho tiempo fue el preferido es el elegante Gran danés. Por su parte, el Weimaraner invariablemente ha capturado las miradas de los espectadores, pues son francamente bellos. Mientras tanto, el Schnauzer Gigante es sin discusión digno de admiración. Otra de las razas más gustadas en todo el mundo es el dulce y radiante Cocker Spaniel américano. Y se dice que un gran favorito de los artistas ha sido siempre el Setter irlandés.

 

Bellos a su manera

A pesar de que muchas personas consideran que los colosales molosos no pueden competir en estética con otros perros más gráciles y estilizados, estos titánicos canes tienen muchos adoradores que se ven atraídos por su fiero aspecto (Mastín inglés, Mastín napolitano, Mastín tibetano, Dogo de Burdeos, entre otros). Sin embargo, algunos de ellos pueden llegar a ser muy seductores, como en el caso del Terranova o del San Bernardo.

Por otro lado, también se sugiere que muy pocos terriers podrían imponerse en hermosura ante algún galgo o alguna de las bellezas caninas clásicas. No obstante, son tan enormemente simpáticos, vivaces, cautivadores, amorosos e inteligentes, que sus seguidores los perciben como verdaderos modelos de perfección. Algo similar pasa con más de cien razas de canes destinados a la cacería de aves y los llamados perros de presa, cuyos rasgos los hacen tan extraordinariamente eficientes en su función que sus adeptos los idolatran. Entre todos ellos se destacan el maravilloso Cobrador Dorado, el deslumbrante Springer Spaniel Inglés y el precioso Vizsla.

Y ni hablar de tantos otros, canes como el Welsh Corgi, el Bulldog Inglés, el Dachshund, el Bóxer, el Pastor mallorquín, el Basset Hound, las razas sin pelo (Xoloitzcuintle, Crestado Chino, Alco, Perro Orquídea) o simplemente los animales sin raza, que a pesar de su extraño y raro atractivo o de no ser considerados ejemplos de hermosura, son contemplados como los perros más bellos del mundo por todos aquellos que los aman incondicionalmente, sin importarles su apariencia ni su procedencia, pues como frecuentemente se dice: “el amor es ciego”.